Ir arriba

Millau (743 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Fecha Alta
20/04/2021
Modificado
20/04/2021
2

Un pequeño macizo de silueta abombada, totalmente cubierto de bosque, cierra el horizonte inmediato al sur de la localidad de Maeztu. La cumbre más elevada, situada en el centro del relieve, se denomina Millau (743 m) y aparece escoltada por dos modestas cotas que apenas sobresalen de la uniforme superficie forestal: una al SW, inapreciable, rotulada como Garzabal o Garizabalgaña (715 m), y otra innominada al E, quizás conocida como Moral (731 m), que es el nombre del bosque que la cobija; esta última se prolonga al S en un notable apéndice que culmina en la vistosa cima de San Kristobal (733 m).

La vegetación predominante en la sierra, además de algunos rodales de pinos, es el marojal-quejigal típico de esta zona de la Montaña Alavesa; una pequeña porción en las laderas de umbría, de contorno muy irregular y límites difíciles de definir, se incluye dentro de los terrenos protegidos por el Parque Natural de Izki.

Sobre un altozano situado en el extremo oriental de la montaña, en la vertical del término de Peñasalada, emerge del arbolado una antena de telecomunicaciones, cuya pista de servicio facilita sobremanera el acceso a la cumbrera y a las cimas de esta sierra desprovista de caminos y escasamente concurrida. Apenas surcan el bosque algunos difusos senderillos y trochas trazados por los cazadores para acceder en otoño a las dos chozas palomeras del coto, ubicadas en la ladera SE del Moral y en la propia plataforma cimera de Millau; precaución pues entre octubre y diciembre, temporada de caza de la paloma torcaz, por la posible lluvia de perdigones desde las alturas.

Al pie de la ladera oriental de la sierra, entre los ásperos canchales de Peñasalada y los contrafuertes occidentales de Arburu (1048 m), donde se recuperó para parque de ocio y piscinas la antigua cantera de Zumalde, se abre paso el río Ega, mal llamado Berrón a partir de la década de los 70 del pasado siglo. El error toponímico, reproducido en muchos documentos oficiales editados desde hace 50 años, pudo originarse a raíz de una mala interpretación de la grafía del río Berroci que aparecía en el mapa topográfico del Instituto Geográfico Catastral.

Se considera desde antiguo que el Ega es un río con múltiples fuentes que alimentan dos ramales homónimos independientes. Uno de los brazos recoge las aguas que se filtran en los hayedos de Jaunden y en la umbría de la sierra de Toloño, y corre hacia el E por el valle de Lagrán; el otro, denominado Ega de Azazeta, se nutre de los manantiales que brotan entre Kapildui y los montes de Iturrieta, encauzados fundamentalmente por las errekas Berrozi y Musitu (Igoroin), y engorda aguas abajo de Antoñana con los caudales de los arroyos Sabando e Izki. Ambos ramales se unen en un solo río Ega a la altura de Kanpetzu, para continuar su periplo navarro y hacerse Ebro en San Adrián, justo antes de tocar tierras riojanas.

Tras varios años revisando documentos antiguos, el estudioso Angel Alda Elorza, oriundo de Antoñana, consiguió a finales de 2019 que el Ararteko le diese la razón y emplazase a las administraciones a subsanar el error toponímico, reemplazando los viejos rótulos de "Río Berrón", al paso de la carretera entre Atauri y Kanpetzu, por otros con la recuperada denominación, documentada históricamente, de "Río Ega".

Desde Maeztu

Situados al inicio de la carretera de Maeztu a Korres (645 m), hay que caminar por la A-132 en dirección a Atauri durante poco más de 300 metros y tomar a la derecha una pista que avanza en paralelo al asfalto hasta cruzar el cauce de Galgitu erreka; enseguida se abandona por el ramal ascendente a la derecha, inicialmente pavimentado y en fuerte pendiente, que trepa entre pinares y robles hasta una antena de telecomunicaciones en la loma.

Un pisado senderillo se adentra a la derecha en el marojal y continúa en leve ascenso, marcado con entalladuras de hacha en la corteza de los árboles, hasta una choza palomera en el paraje denominado Moral, como consta en la chapa identificativa caída al pie de un roble; un breve ascenso sin senda nos sitúa sobre un promontorio de igual nombre, Moral (731 m), cota de escasa entidad sin nada que destacar.

Aquí finalizan los débiles rastros de senda y es preciso continuar al W, por terreno fácil entre el bosque, hasta un amplio collado intermedio, desde donde la intuición y la propia rampa a superar conducen sin gran zozobra hasta la suave cima de Millau (743 m), donde el bosque clarea un poco. Junto a una choza de madera próxima, habilitada por los cazadores para la caza de paloma con cimbel, una chapa identifica el lugar como "Millao".

En el descenso hacia el SW por un marojal bastante limpio, reaparece algún rastro del sendero utilizado por los usuarios de la caseta palomera; a partir del collado con la mínima cota de Garizabalgaña la trocha se desliza a la derecha por la vaguada, para finalizar probablemente cerca del hito kilométrico 27 de la carretera hacia Korres. Desde el collado hacia el SE, en cambio, no hay señales de senda y el descenso, aunque breve, hay que hacerlo a la brava por el tramo de bosque más cerrado y agresivo del recorrido.

Pronto se alcanza una amplia campa, ocupada por un nutrido colmenar que convendrá rodear a la mayor distancia posible para evitar problemas, cercana a un camino de parcelaria que permite aproximarse a la cima de San Kristobal (731 m), salir a la carretera de Korres o rodear San Kristobal por su base hasta la encantadora ermita románica de la Soledad, para volver a Maeztu por el placentero trazado de la Vía Verde del Vasco Navarro.

Acceso: Maeztu (30 min)

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios