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Aistramendi (712 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
05/05/2021
Modificado
05/05/2021
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Aistramendi (712 m) es una pequeña montaña de perfil alargado que se alza en un idílico entorno pastoril entre Zalduondo y Araia, aunque en terrenos pertenecientes a esta última localidad, capital administrativa del ayuntamiento de Asparrena. Por su cuerda cimera corre la línea que delimita los terrenos protegidos por el Parque Natural de Aizkorri-Aratz. El topónimo Aistramendi hace referencia al despoblado medieval de Aistra, que se situaba al pie de su ladera sur.

Como tantos otros lugares repartidos por la geografía alavesa durante la edad media, la aldea de Aistra se menciona por primera vez en ese singular documento titulado "De ferro de Alava", también conocido como "Reja de San Millán", que relaciona los pueblos y aldeas alaveses que debían tributar anualmente con cierta cantidad de hierro (rejas) o con ganado lanar ("andoscos") al hoy riojano , y a la sazón perteneciente al reino de Pamplona, Monasterio de San Millán de la Cogolla, protector espiritual y beneficiario feudal de las rentas de inmensos territorios del norte peninsular.

Curiosamente, parece que estos tributos fueron un privilegio otorgado al monasterio en el año 934 (o 939), como agradecimiento por la ayuda del santo contra los sarracenos (quizás en la batalla de Simancas), por el Conde de Castilla Fernán González, buscando un acercamiento a la monarquía navarra como maniobra para sus propósitos de desvincularse del reino de León. Los llamados "Votos de San Millán", recogidos en el cartulario conocido como "Becerro Galicano" del Monasterio de San Millán, estipulan la calidad y la cantidad del tributo a pagar por todos y cada uno de los muchos lugares bajo los dominios del conde; en el caso del condado de Álava, cuyos límites en esa época se extendían desde Losa y Buradón hasta Eznate, entre Egino y Ziordia (Burunda), el producto elegido es el hierro, y la cantidad, una reja cada diez casas:

" Alava, cum suis villis ad suas alfoces pertinentibus, id est, de Losa et de Buradon usque Eznate: ferrum. Per omnes villas, inter domus decem, una reia."

El "Ferro de Alava", datado en el año 1025 y recopilado en el mismo cartulario emilianense, constituye un valioso registro histórico y toponímico que aporta datos sobre la organización y el poblamiento, en esas lejanas y oscuras fechas, de gran parte del actual territorio de Araba. La aldea de Aistra, en concreto, nombrada en el legajo como "Haiztara", se integraba en el distrito de "Hegiraz" y debía de contar con alrededor de diez casas, pues tributaba con "I rega" al feudo monástico:

" In era Mª. LXª. IIIª., decano de Sancti Emiliani sicut colligebat ferro per Alave ita scribimus.
Hegiraz, XIIII regas: Harhahia, una rega. Haiztara, una rega. Zalduhondo, duas regas. Mizkina, una rega. Paterniana, una rega. Hagurahin et Salurregi, una rega. Munniahin, una rega. Pingunna, una rega. Ocariz et Padura et Opaucu, una rega. Harrizavallaga, Hegilior et Abulanga, tres regas in anno.
Septem Alfozes: Heguiraz et Sancti Romani et Hurabagin et Albiniz et Hamaezaha, uno andosco. Hillardui et Arzanhegi et Ibarguren et Anduiahin, Heinhu, uno andosco. Zornoztaegi, Irossona, Horivarri, Udalha, uno andosco."

El único resto visible de la aldea medieval de Aistra, despoblada antes de 1362, es su antigua parroquia de San Julián y Santa Basilisa, templo construido en torno al año 950 sobre la loma de Barbariko, que conserva en su estructura, alterada por posteriores reformas, interesantes elementos prerrománicos y románicos, como el ábside plano con cornisa, un ventanal aspillerado rematado en herradura y varios canecillos de aspecto arcaico y talla burda.

Las excavaciones realizadas en el entorno de la ermita revelan la existencia de dos cementerios (uno de ellos anterior al templo) y de una gran vivienda, que certifican una ocupación continuada en la colina entre los siglos VI y XII. Los expertos, sin embargo, señalan que la aldea medieval de Aistra no se ubicaría junto a la actual ermita (en origen iglesia particular, convertida posteriormente en parroquia), sino en algún lugar del dulce valle que se extiende al pie del promontorio.

Además de la ermita de San Julián y Santa Basilisa de Aistra, el despoblado dejó huella toponímica, recogida ya por Gerardo López de Guereñu en su "Toponimia alavesa" (1956-1983), en los términos de Aistramendi, monte objeto de esta reseña, Aistrarrate y Aistrasasi, tupido marojal-quejigal que tapiza por completo la ladera norte de la montaña y trepa hasta la cuerda cimera.

Desde Zalduondo

Al contrario que la ladera norte, la vertiente sur de Aistramendi (712 m) aparece parcelada en prados separados por cercados de alambre, a menudo ocupados por rebaños de ovejas o manadas de vacas o yeguas. Por ese motivo, preferimos resistir la tentación de ascender a la cumbre por esta ladera despejada, para que nuestra actividad montañera se inmiscuya lo menos posible en la actividad ganadera de los caseros locales. Afortunadamente, existe un buen camino por el bosque de Aistrasasi que permite aproximarse a corta distancia de la cima.

Desde Zalduondo (610 m) seguimos la pista de Zumarrain, señalizada con las balizas del Camino de Santiago y, más adelante, con las del GR 25 en dirección a Araia por la base del peñasco de Marutegi (863 m). Rebasada la colina de Barbariko (689 m), donde se alza la ermita de San Julián de Aistra, se alcanza la pradera de Sorabarri.

Obviando el primer desvío a la derecha, que se dirige a Araia por el caserío Aixtra, seguimos hasta el final de la campa, donde el clásico acceso motorizado a la plataforma de los sondeos (Zumarrain) aparece obstruido por grandes cubos de hormigón para evitar el paso de vehículos. Tomamos a la derecha la pista señalizada por flechas de la ruta jacobea en dirección a Araia. Enseguida un viejo rótulo nos ubica en el bosque de Aistrasasi.

Tras caminar menos de cien metros por la pista, tomamos el camino forestal que surge a la derecha (poste toponímico "Aistrasasi") y recorre la espesura en ligero desnivel. En un punto indeterminado, bajo la vertical de la cumbre, hay que abandonar el camino y ascender sin senda por el bosque, frondoso pero de limpio sotobosque, hasta la cresta cimera, perfilada por una alambrada que separa el arbolado de los prados. La cima de Aistramendi (712 m), sin referencias claras, se sitúa justo al otro lado del cercado de alambre, que no presenta puntos débiles que permitan franquearlo con facilidad.

Desde Araia, por la traza del Camino de Santiago, o siguiendo el camino de Solabarri, por el cementerio y el caserío Aixtra, se alcanza el camino forestal de Aistrasasi y la cima en un tiempo similar.

Acceso: Zalduondo (35 min); Araia (35 min)

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