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Ollargan (273 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
21/05/2021
Modificado
21/05/2021
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A caballo entre los términos municipales de Aiara y Amurrio se extienden los altos de Altamira u Ollargan (273 m), una loma alargada en sentido N-S, cubierta por una uniforme repoblación de pino de Monterrey (Pinus insignis) que le otorga un aspecto oscuro, monótono y bastante insulso como destino montañero. La propia cima, una superficie aplanada inmersa en la masa de pinos, tampoco reviste demasiado interés.

No obstante, como ocurre en otras montañas de nuestra geografía desprovistas de alicientes paisajísticos o naturalísticos, Ollargan se rodea de valiosos elementos patrimoniales y culturales que constituyen una buena excusa para visitarla. O, dicho a la inversa, el paseo para tachar Ollargan de nuestro listado particular de cimas nos permitirá conocer, caminando, parajes de su entorno inmediato que, de otra manera, pasarían prácticamente desapercibidos salvo para lugareños y curiosos empedernidos.

El itinerario propuesto discurre por los concejos de Murga y Olabezar a través de pistas vecinales y buenos caminos forestales, con un sector algo más conflictivo que se puede salvar de manera alternativa por un corto tramo de carretera; entre densos pinares y grupos relictos de robles trasmochos, praderas abiertas donde pasta todo tipo de ganado y hasta recintos industriales de aspecto siniestro, la ruta permite enlazar la Torre de Murga (s.XIII, con palacios anexos de los s.XV-XVI), la ermita de San Babilas (s.XIX) en Olabezar y el puente de Markixa/Marquijana (s.XVII), con un arco apuntado de apariencia medieval, sobre el río Izoria.

Desde Murga (Barrio del Palacio)

Inicio en el ramal de acceso desde el Barrio del Palacio a la Torre de Murga, discretamente señalizado en el km 46,3 de la carretera A-3620, accesible desde el cruce de Los Olmos en la A-624, una vez rebasadas las entradas a la zona industrial de Aiara y a Olabezar; recorridos 200 metros hacia la torre-palacio existe un aparcamiento particular de la propiedad, quizás utilizable sin problemas en periodos de baja afluencia turística (205 m).

Espectacular inicio del paseo junto al caserío y el puente sobre el río Izoria, que da paso al cuidado conjunto de la Torre-Palacio de Murga. Tras la obligada parada, la pista continúa al SE entre prados y asciende en un corto tramo boscoso hasta el cruce de carriles donde se emplaza la ermita de San Babilas, ya en terrenos de Olabezar. Se continúa (SE) por el ramal asfaltado que deja a la derecha los caseríos del barrio Garbiras de Olabezar bajo el Alto de San Pedro (379 m) y, en la próxima encrucijada, se toma en ángulo recto a la izquierda (NE) un carretil con señal de prohibición a vehículos no autorizados.

La pista forestal llanea durante 400 metros entre hermosos ejemplares de robles trasmochos hasta alcanzar un desvío a la izquierda (NW), también de gravilla, que seguimos entre pinos durante apenas 140 metros, para abandonarlo por el camino forestal de tierra que nace en este punto a la derecha (NE). El camino asciende suavemente, inmerso en el pinar pero con ocasionales trasmochos relictos, y efectúa un ángulo a la izquierda ya en la mesetilla cumbrera. No es fácil determinar la cota exacta de la cima de Ollargan (273 m), algún punto igual a otro en medio de un pinar algo sucio, cercano a un mojoncillo al borde del camino y sin ningún interés.

Si tenemos intención de visitar el puente de Markixa, seguimos unos metros adelante por el camino, donde reaparecen algunos robles trasmochados, y tomamos a la izquierda una senda punteada en verde. El sendero, muy pisado, desciende por el pinar hasta una pista con restos de pavimento, donde una flecha pintada en un árbol nos dirige a la derecha por un paraje boscoso que los mugarris nombran como Basabe-Altamira y, más adelante, como Argatxa.

El carretil hace un giro a la izquierda junto a una torre eléctrica y finaliza de manera abrupta sobre un terreno anexo a una nave industrial. A pesar de un alambre que cierra el paso de manera precaria, la única opción para continuar consiste en salvar el corto talud y recorrer la antigua escombrera junto al vallado de la fábrica hasta una pista visible más abajo, junto al cauce del Izoria.

La pista atraviesa el recinto de una fundición de acero antes de llegar al puente de Markixa/Marquijana, que permite el paso peatonal a los caseríos que componen el barrio homónimo. Existen tres opciones, todas ellas incómodas, para regresar al punto de inicio en Murga: la carretera A-3622 y su continuación por la A-3620 (1,7 km); desandar básicamente el camino seguido a la ida, con alguna alternativa posible; o retroceder por el recinto fabril y seguir la pista en sentido contrario (SW) hasta que, en contra de lo que pregona la cartografía, se interrumpe bruscamente la continuidad al llegar frente a los prados de la Torre de Murga, que será preciso invadir para alcanzar el palacio. Para cualquiera de las opciones, calculamos dos horas de recorrido total, sin contar paradas.

Acceso: Murga, Barrio del Palacio (35 min)

Torre de Murga

Impresionante conjunto monumental que incluye una torre medieval erigida en el siglo XIII por Juan Sánchez de Murga, apodado “Chicubín”, hijo bastardo del señor de Ayala, Sancho García "El Negro"; una voluminosa construcción palaciega (s.XV-XVI) que rodea e integra a la torre primitiva en su propia estructura; un hermoso caserío anexo con hechuras y detalles que denotan su antigüedad; y un puente sobre el cauce del río Izoria, que comunica ambos edificios y que, a pesar de su datación más moderna (s.XVIII), proporciona al espacio un toque romántico y evocadoras perspectivas visuales.

La Torre de Murga, junto a sus anexos, está calificada por el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco como Bien Cultural de protección especial, dentro del Conjunto Monumental "Torres de la Comarca Cantábrica Alavesa", que incluye las torres de Negorta, Zubiete, Murga y Cadalso (Aiara), Ugarte (Laudio), Mariaka y Artomaña (Amurrio) y Zudubiarte (Okondo). El propio Decreto 19/2018, de 13 de febrero, describe las características más notables del espectacular complejo monumental de Murga, cuyo contenido se puede consultar en el siguiente anexo.

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21/05/2021

Parte de los terrenos de la Torre de Murga se dedican a viñedos para la elaboración de txakolí. A la manera de los "chateaux" franceses, técnica turística y comercial implantada también en numerosas bodegas riojanas y de otras zonas vitivinícolas, la propiedad organiza visitas guiadas al conjunto monumental con degustación de sus caldos; la web https://torredemurga.com/, además de detallar su amplia oferta comercial, proporciona abundante información sobre la historia y los aspectos más interesantes de este singular y sugerente enclave ayalés.

Ermita de San Babilas

Ermita de San Babilas, "...del siglo XIX, donde se venera al patrón de las suegras, San Babilas" (según "Álava pueblo a pueblo", publicación online de la Diputación Foral de Álava). Se trata de un edificio compacto y sobrio, típica ermita rural con porche de madera y campa cercada, donde aún resuenan los ecos de viejas romerías; Olabezar celebra su fiesta cada 24 de enero a la vieja usanza, con cohetes y repique de campanas, misa y almuerzo, campeonatos de brisca y de mus, concurso de tortilla de patatas y traca final.

San Babilas (Babil, Babilás, Babilés) es objeto de devoción, en algunos casos con ermitas o parroquias bajo su advocación, en numerosas localidades de Navarra, Aragón y La Rioja: Sangüesa, Artajona, Erroz, Gares, Tudela, Ablitas, Cascante, Peralta, Illueca (donde cuenta con un socarrón "milagro a la maña"), Sigüés, Puente la Reina de Jaca, Los Molinos de Ocón,.... Reproducimos la entrada referida a San Babil en la web "http://www.enciclopedianavarra.com":

"San Babil (24 de enero). Obispo y mártir de Antioquía, del que son conocidas dos réplicas apócrifas en el santoral navarro: San Babil, obispo de Pamplona y monje de Leire, de quien se cuenta fue martirizado por los moros en el Guadarrama (Madrid) con ochenta discípulos, y San Babil de Cascante, hijo de la Ciudad y mártir del siglo III, como su paisano el diácono San Valente. Es invocado como patrono de cojos y reumáticos.
La jornada se caracterizó por romerías a iglesias y ermitas dedicadas al Santo, entre ellas las de Sangüesa, fundación real y uno de los santuarios más concurridos de la merindad hasta el siglo XX; Puente la Reina (parroquia de San Pedro), donde se conservan algunos exvotos de cera, y Artajona, en cuya basílica de la Virgen de Jerusalén tiene su sede una antigua cofradía del Santo, cuyos miembros celebran un ágape con nueces y vino al terminar la misa.
Tradicionales de la jornada fueron los roscos (Sangüesa, Tudela), el besugo (Peralta) y los caloyos o corderos recién nacidos (comarca de Pitillas), merienda típica de la juventud en corrales del campo, por lo que el día se conoce como “San Babil caloyero”."

Como simple curiosidad, para las personas interesadas en saber algo más sobre la vida y milagros de este santo afincado en tierras ayalesas, extremo valedor contra dolores reumáticos y artríticos cuando fallan otras terapias, la web de la Institución Príncipe de Viana ("http://www.culturanavarra.es") alberga un trabajo (de contenido puramente anecdótico y redactado en tono un punto mordaz, a pesar de su aparente erudición) del jesuíta e investigador navarro Antonio Pérez Goyena (1863-1962), titulado "Un Santo Navarro Apócrifo: San Babilés" (Revista Príncipe de Viana, n° 24, 1946).

Puente de Markixa

Un precioso puente al que su arco apuntado y su aspecto rústico le confieren ciertas reminiscencias medievales, a pesar de que los expertos datan su construcción en el siglo XVII. El monumento, emplazado en un entorno algo maltrecho, entre una ribera de grato ambiente rural y otra, por contra, fabril y gris, y acosado de cerca por estructuras viarias, provoca sentimientos encontrados.

Será preciso abstraerse de los elementos discordantes para disfrutar de la belleza del río y del propio puente; tirando de paciencia y discreción desde un punto de observación adecuado, el lugar nos regalará el fugaz destello rojo y azul del martín pescador que se busca la vida en este tramo del Izoria.

De la obra de  Victorino Palacios Mendoza y José Rodríguez Fernández: "Patrimonio arquitectónico en la Cuadrilla de Ayala. Elementos menores", editada por la Cuadrilla de Ayala, extraemos la ficha correspondiente al Puente de Markixa.

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