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Andoñana (694 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
30/05/2021
Modificado
31/05/2021
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El cerro Andoñana (694 m) marca el final por el norte de la sierra de Busto; se trata de una extensa superficie amesetada cuya cota culminante se localiza en su extremo septentrional. Los campos labrados trepan por las faldas del monte hasta cerca de la cumbre, aunque se conservan suficientes retazos incultos donde se desarrolla, algo degradada por la presión agrícola, la vegetación típica de los eriales treviñeses. En primavera, la cima estalla con el dorado de las otaberas, (Genista hispanica, subsp.occidentalis), una aulaga almohadillada y poco agresiva que cubre amplias superficies yermas en los montes de la zona media alavesa.

Gerardo López de Guereñu, en sus trabajos sobre "Toponimia Alavesa", recoge el término Andoñana en una cita de 1758 para designar un "labrantío de Arrieta de Treviño"; el mojoncillo anclado en la cima de la colina probablemente delimite los terrenos de Arrieta y Golernio, concejos ambos pertenecientes al municipio de Condado de Treviño.

Llama la atención la similitud del topónimo "Andoñana" con el nombre de la localidad campezana de Antoñana, cuya etimología, según las teorías sobre el origen antrotoponímico de muchos lugares alaveses (Patxi Salaberri: "Araba. Los nombres de nuestros pueblos". Euskaltzaindia, 2015), suele atribuirse a un primitivo asentamiento agrícola o ganadero, quizás en época tardorromana, de alguien llamado Antonius ("villa Antoniana"); en el caso del Andoñana treviñés, no hemos encontrado datos sobre antiguos pobladores o primitivos asentamientos en la zona que apuntalen o desmientan esta hipótesis.

Desde Golernio

Paseo breve y relajado desde el pacífico pueblo de Golernio (650 m), que se deja atrás por la pista agrícola que sale al este desde la iglesia; a la izquierda del camino, entre huertas, se descubre la estructura de una de las fuentes que abastecían antaño a la población. El cerrillo, a partir del cual la serrezuela pierde altura definitivamente y funde sus laderas con los campos cultivados que las circundan, es visible en todo momento, por lo que alcanzar su cumbre no plantea ninguna duda.

En la próxima bifurcación, señalada por una cabaña, se continúa en ascenso por el ramal de la izquierda, que conduce entre campos de cereal y zonas de monte bajo hasta el grupo de árboles y arbustos que defiende el suave promontorio cimero; tras la endeble barrera vegetal, en un pequeño claro abierto en el suelo almohadillado de brezos y genistas, donde desaparece cualquier rastro de paso, un diminuto mojón marca la cima de Andoñana (694 m).

Acceso: Golernio (15 min)

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