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Marimón (425 m)

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Javier Urrutia
Fecha Alta
01/01/2001
Modificado
18/08/2019
47

Las Tetas de Liérganes forman parte de las Peñas de Rucandio o Picos de Busampiro, que si bien presentan un relieve menos agreste, es fácil de divisar en el horizonte.

Las llamadas "Tetas de Liérganes" son dos cumbres que dominan la población que les da el nombre, si bien es su reconocible silueta lo que las ha hecho particularmente conocidas por los excursionistas. La cima N de las tetas se llama, Cotillamón ( 399 m ), mientras que la S, poco más elevada, es Marimón ( 425 m ). Todavía más al S hay una tercera joroba aunque invisible desde Liérganes ( 423 m ).

Desde Liérganes

Desde Liérganes ( 80 m ) o Rucandio ( 96 m ) se asciende con facilidad a cada una estas cumbres, existiendo una carretera a las casas que existen en las inmediaciones, por lo que las ascensiones pueden convertirse, si así se desea, en cómodos y muy asequibles paseos. Efectivamente, estos picos son los más humanizados de Cantabria, con viviendas a escasos metros de las cimas. Esto contrasta con la cúspide del macizo, Peña Coba ( 463 m ), que se mantiene en un territorio bastante agreste, así como con el escarpado y puntiagudo pico Levante ( 435 m ). También resultan agrestes las cotas cercanas de Peña Redonda ( 443 m ), justo detrás del referido pico Levante, y la del Picón Largo (444 m ), con el que se prolonga el Marimón ( 425 m ). En definitiva, encontramos aquí media docena de picones calizos, siendo los más suaves en formas los que constituyen las "Tetas": Marimón ( 425 m ) y Cotillamón ( 399 m ), esta última con restos de vértice geodésico.

La leyenda del Hombre-Pez

Francisco de la Vega y María de Casar vivían en Liérganes. Cuando el marido falleció, la viuda envió a su hijo Francisco a Bilbao a aprender el oficio de carpintero. Corría el año 1674.

En Bilbao, Francisco se fue a nadar la víspera de San Juan, pero arrastrado por la fuerza de las aguas desapareció. Cinco años después, en Cádiz, unos pescadores atraparon un extraño ser acuático con apariencia humana. Era un hombre pero con escamas y el aspecto de un pez.

Conducido al convento de San Francisco, sólo pudo pronunciar "Liérganes". Alguien que provenía de la Montaña y que estaba trabajando en Cádiz, comentó que había un pueblo en La Montaña que se llamaba así. Y de allí llegó la noticia del muchacho desaparecido cinco años atrás. Fray Juan Rosendo se ofreció para acompañar a Francisco hasta Liérganes. A la altura del Monte de la Dehesa, Francisco se adelantó y fue directamente hasta la casa de María de Casar, que lo reconoció como su hijo.

Allí Francisco vivió, descalzo y a veces desnudo, sin hablar y sin comer apenas. Después de nueve años en casa de su madre, desapareció en el mar sin volver a saberse nada sobre él...

En la actualidad, una escultura bajo el puente de Liérganes recuerda esta leyenda del Hombre-Pez...

Accesos: Rucandio ( 1h 15 min ); Liérganes ( 1h ).

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