¡Enhorabuena! Demos sentido a esta información...
Completa la reseña con información útil y contrastada para que otros usuarios puedan encontrar una referencia valiosa e interesante. Usa el formato adecuado, vigila la ortografía y pon atención a la calidad. Las cumbres sin información podrán ser eliminadas por los administradores.
Conocida por los pastores de Vadillos como Cogote de la Dehesa o Aguas Nevadas y El Cabezo, en los mapas, es una panorámica elevación junto a la pequeña carretera que sube a Torremuña (1105 m).
Torremuña es un pequeño núcleo habitado enclavado en la Sierra del Camero Viejo que destaca por su resistencia en un entorno marcado por la despoblación y el aislamiento. Situado a 1105 metros sobre el nivel del mar y vinculado administrativamente al municipio de Ajamil de Cameros, este caserío ha enfrentado a lo largo de su historia múltiples desafíos, desde el difícil acceso hasta el abandono de la población rural. Durante décadas, llegar hasta allí implicaba recorrer una pista sin pavimentar, lo que acentuaba su desconexión con el resto de la región. Hay que indicar que en su máximo esplendor Torremuña llegó a contar con unos 900 habitantes. Torremuña o, simplemente, La Torre. Su nombre hace referencia a un pueblo fortaleza.
En nuestros tiempos, Torremuña, que formó parte del señorío de los Condes de Aguilar, ha logrado sobrevivir al despoblamiento total que sufrieron aldeas vecinas como Larriba. En 2020, el padrón registraba apenas 11 habitantes permanentes, un número que se incrementa ligeramente gracias a quienes regresan temporalmente, ya sea para trabajar o para mantener vivas sus raíces. A pesar de las adversidades, el pueblo sigue siendo un ejemplo de cómo la unión de sus habitantes y descendientes puede preservar su historia, arquitectura y tradiciones.
Una de las principales iniciativas que ha revitalizado a Torremuña es el trabajo de la Asociación de Amigos de Torremuña, dedicada a la restauración de viviendas y calles, así como a la organización de festividades tradicionales. En particular, se ha puesto especial empeño en rescatar las celebraciones en honor a la Virgen Blanca y las danzas típicas del lugar, que forman parte del legado cultural de la región. Además, la actividad ganadera, centrada en la cría de vacuno, sigue siendo un pilar económico para las familias que aún residen allí.
El retablo mayor de la iglesia de Santa María la Blanca simboliza tanto la riqueza patrimonial como las dificultades que ha enfrentado Torremuña. Esta iglesia, cuya imponente presencia domina el paisaje, fue objeto de un expolio significativo en 1971, cuando tres tablas del retablo fueron sustraídas por ladrones. Este suceso evidenció la vulnerabilidad de los tesoros artísticos en las localidades pequeñas y derivó en el traslado preventivo del resto del retablo para evitar más pérdidas. Aunque esta medida buscaba proteger el patrimonio, también dejó a la iglesia sin uno de sus elementos más emblemáticos.
A pesar de estos golpes, Torremuña ha encontrado formas de reivindicar su importancia. En 2013, acogió el "Día del Camero Viejo", una jornada que reunió a visitantes y vecinos con actividades culturales y recreativas, y puso en valor la restauración del retablo mayor. Este evento fue una oportunidad para mostrar el potencial cultural y natural de un pueblo que lucha por mantenerse vivo.
La despoblación, iniciada ya en el siglo XIX por la emigración hacia áreas más prósperas, sigue siendo el mayor desafío para este enclave. Sin embargo, los esfuerzos por restaurar y proteger tanto su patrimonio como su identidad colectiva han permitido que Torremuña siga siendo un ejemplo de resistencia en el corazón de las tierras de Cameros.
Separando Torremuña de Vadillos, se extiende una alargada estribación del Camero Viejo orientada en proyección W-E y sobre las que se pueden encontrar algunos árboles singulares. Se trata de las sabinas de Torremuña pertenecen a la especie Juniperus thurifera o sabina albar. Se trata de un grupo compuesto por cinco ejemplares, entre los cuales destaca una sabina de características notables. Esta alcanza una altura de 6,25 metros, tiene un perímetro de tronco en la base de 2,65 metros y un diámetro de 0,85 metros. Su copa se extiende hasta los 7 metros de diámetro, y su edad se estima en más de 250 años. En el extremo más occidental de esa rama, justo sobre Vadillos, se alza el llamado Cogote de la Dehesa (1201 m).
Desde su panorámica cima se descubre en frente el territorio de Monte Real donde el Camero Viejo alcanza sus máximas alturas. Hoy en día las jaras y aulagares han poblado la extensión donde antiguamente pacían ganados, por un lado, mientras que otros terrenos se dedicaban también a la agricultura de trigo, cebada, centeno, para poder alimentarlos.
Desde Vadillos (T2)
Desde el mismo Vadillos (926 m), se sube directamente al NE siguiendo veredas del ganado vacuno actual de la población, ganado el filo de la divisoria de aguas que conduce (NNE) al alto (1201 m).
Se puede subir en unos 10 minutos desde la carretera de acceso a Torremuña (1116 m) por una pista de tráfico restringido a vehículos autorizados.
Accesos: Vadillos (40 min).
