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Otamotza -árgoma, mata espinosa de flores amarillas-, ocupa el extremo noroccidental del declive del macizo de Hernio sobre el Urola, en el término municipal de Zestoa. Viene a ser una prolongación del monte Ertxiña y de su cota secundaria Gurutzea, compartiendo muy parecidas características. En un entorno de lapiaz, un relieve quebrado de encinares y dolinas de gran belleza. Eso en lo que se refiere a la boscosa cima principal (274 m), porque en el flanco más al oeste, el que resulta visible desde Iraeta y Endoiamendi,, hay otra elevación más despejada de 259 metros.
Bajo la ladera occidental de este monte, al borde de la carretera GI-631 y sobre el río Urola, se encuentra un monumento conmemorativo de la desgracia allí mismo ocurrida, una de las más trágicas de las acontecidas en la historia de Gipuzkoa: la muerte el 14 de octubre de 1953 de 21 ocupantes del autobús de La Guipuzcoana que cubría el trayecto Donostia-Azkoitia, tragados por la terrible riada, y de dos muchachos zestoarras que acudieron en su auxilio con cuerdas. Una calle de Iraeta recuerda sus nombres: Uría y Olaizola.
El acceso a Otamotza está condicionado, además de por sus abruptas laderas, por la ubicación de la impactante cantera de Osinbeltz, ya cerrada, que explotaba una empresa de morteros y revocos, denunciada en su día por contaminación de manantiales. En dos ocasiones en lo que llevamos de siglo se han abierto procesos participativos del vecindario de Zestoa para determinar algún uso público que se le podría dar pero no parece haberse llegado por el momento a ninguna solución.
Pagiogoikoa, el caserío más próximo a la cima por distancia y elevación, ofrece lo que sería la alternativa más sencilla para acceder a la cumbre, pero también presenta dificultades. Podríamos hablar de cuatro posibilidades de partida, tres de las cuales las hemos experimentado con algún tipo de complicación.
SUBIDA POR PAGIO. Pasado el km 1 de la carretera GI-3730 que va a Aizarna un gurdibide herboso hacia la derecha (142 m) conduce hasta Pagiogoikoa (245 m). En la verja cerrada de la entrada hay un cartel que indica "prohibido el paso, perro peligroso". Da la impresión de no haber nadie normalmente e incluso quizás no haya perro, pero la advertencia resulta suficientemente intimidatoria. Los vallados que existen hasta muy cerca de la cumbre delimitan sus amplios terrenos.
SUBIDA POR OSINBELTZ. La entrada a la cantera está más o menos a medio kilómetro del casco urbano de Zestoa en dirección a Iraeta, justo pasar el lugar del suceso de La Guipuzcoana. Si no se quiere caminar por la carretera por lo peligroso que puede resultar, se puede llegar a un viejo y medio destartalado puente que hay muy cerca, debajo del bidegorri que va por el otro lado del río. Una vez allí hay que cruzar la valla de entrada y penetrar en la cantera, formada por terrazas escalonadas. Hay que fijarse bien en el curso de todas ellas, porque solo una de las más altas nos conduce a un collado de la montaña. Aunque no hay ningún tipo de actividad no es un lugar muy relajante para andar pero la anchura de la pista es suficiente para que las sensaciones vayan siendo más alentadoras a medida que nos aproximamos al punto de paso, protegido por una alambrada. A partir de ahí el cambio de escenario es radical. Dejamos a la izquierda la cima NW y tendremos que cruzar una última valla para entrar en el encinar que conduce a la cumbre (274 m)
SUBIDA DESDE EL CRUCE DE LA CARRETERA DE AIZARNA. El barrio Iraeta es un lugar bastante especial. Su torre delata su origen feudal ligado a la explotación de las ferrerías y la doble hilera de antiguos caseríos adosados con fachadas homogéneas de un único tejado, que parece ser que llegaron a constituir una colonia obrera, forma una calle muy atípica en nuestro ámbito. En un extremo del barrio está el cruce de la carretera de Aizarna. Allí mismo vemos una verja cerrada de la que parte una pista de cemento que construyó la empresa que creó la cantera. Esa pista, protegida por una valla quitamiedos en su borde, nos conduce sin ningún tipo de obstáculos al mismo lugar al que salimos en el anterior itinerario para subir a Otamotza. El único problema reside en la forma de entrar. La verja está flanqueada por dos piedras, una a cada lado. La de la derecha está algo más fácil de subir si se tiene la agilidad suficiente o si se dispone de algún método de ayuda.
POR EL CASERÍO ARTEAGAGOIKOA. Esa sería la cuarta posibilidad y se trataría de estudiar su viabilidad. Se trata de un caserío (84 m) muy cercano al cementerio de Zestoa, en el que según los mapas se podría tomar un sendero que bordeando por el este la cantera toma la dirección de Otamotza. Pendiente de estudio.
