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Aro (1.133 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
17/02/2016

Con esta denominación se llama, a veces, a la amplia cumbre que muestra un imponente corte vertical sobre Añes ( 413 m ), entre los portillos de Aro ( 990 m ) y Las escaleras ( 1.032 m ). Sin embargo, Aro ( 1.127 m ) es la pequeña cumbre occidental en la que la peña cambia de dirección y se dirige hacia el Sur para descender al portillo de Aro que la separa de Moscadero ( 1.132 m ) y Urieta ( 1.113 m ). Sólo un pequeño descenso en la cresta ( 1.108 m ) separa esta cima de Eskutxi ( 1.185 m ), cota máxima del sector y de la sierra Gorobel o Sálvada. Aún así la cima es bien diferenciable desde el valle por la característica silueta de proa de navío que caracteriza a las cumbres de este macizo.

Desde Añes (T2)

Desde Añes ( 413 m ) una amplia pista asciende a la majada de La Cobata ( 1.050 m ) por el portillo de Aro ( 990 m ). En el se halla un pequeño altar que parece señalar la situación donde se levantaba la ermita de San Vitores, que como es conocido, fue un martir que murío decapitado tras la tortura de la crucifixión, por lo que, sobre el monumento que rememora la capilla puede observarse al santo sujetando su cabeza entre las manos.

Desde este collado, abandonando la llamada calzada de Arranes que lleva a la majada de Kobata ( 1.050 m ), ascenderemos en dirección N. en busca del cortado rocoso de la peña Aro ( 1.127 m ).

Desde Salbantone (T2)

Desde Salbantone ( 425 m ) un amplio camino conduce al portillo de Aro ( 990 m ) pasando por el collado Oletar ( 550 m ), amplias campas donde se enclava el dolmen de Oletar. Por la derecha se une un camino procedente de Menoio ( 466 m ). Más adelante de este lugar la pista se une al carril de Añes, la amyor parte del mismo hormigonado, que asciende a lo alto del portillo de Aro ( 990 m ). La cima se gana fácilmente desde este lugar.

Desde Madaria (T2)

Desde Madaria ( 402 m ) se puede enlazar con el camino del portillo de Aro en Oletar o ascender al la sierra por el portillo de Atatxa ( 1.000 m ) y el portillo del Lobo o de Unginos ( 1.102 m ) para descender por el barranco de Kobata a la majada homónima.

Accesos : Añes ( 2h ); Salbantone ( 2h 15 min ).

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  • item-iconRobín García Saiz
    El 22 de febrero de 2016

    Una ruta montañera preciosa no circular, es decir sin coche, consiste en subir al Iturrigorri desde el pueblo de Lendoño cerca de (Orduña, con buenas comunicaciones por tren de Renfe). La ascensión es espectacular porque la pista, que se convierte en  sendero en su parte alta, discurre horizontalmente, entre hierbas, a 900 metros de altitud justo por debajo de los escarpes rocosos del cordal cimero de la Sierra ; durante unos 800 metros, con vistas espectaculares. Se puede seguir después por el cordal cimero, bordeando con prudencia la línea de los precipicios, con el objetivo de admirar los valles y las geografías plácidas de abajo, hasta la cima del Aro; pasando por el Ungino y el Escuchi. Una pista cementada sale a unos 700 metros al sureste de la cima (pero no hace falta brújula alguna y aún menos artilugio  gepesero, la pista se ve perfectamente desde arriba), hasta el pueblito de Añes y de allí a Sojo por pista y sendero, hasta llegar a Arceniega donde existen autobuses de Bizcaibus cada hora para Bilbao (cada dos horas en festivos) y de otra compañía/estamento para Vitoria. Son 6 horas, yendo rápido, si se sigue por toda la cresta que bordea los precipicios -y es sujeta a muchos recovecos-, desde Lendoño hasta Añes. Dos horas más hasta Arceniega. Se puede recorrer también en sentido contrario, naturalmente. Hay que contar una hora andando por pequeña carretera asfaltada que atraviesa bellos paisajes, desde la estación del tren de Orduña, hasta Lendoño.

    El encanto secreto de estas rutas, que utilizan los transportes colectivos y que dependen en parte de ellos, consiste en el descubrimiento de nuevas geografías y paisajes de valles, además de montañas, al albur de un cierto grado de improvisación minimizado por la preparación previa de la ruta con los mapas de Google, que yo utilizo mucho, u otros mapas. Alguien me contó hace tiempo que, para evitar la circularidad repetitiva, iban dos grupos o dos indivíduos en dos coches, empezando cada cual por cada extremo distinto de la ruta y se intercambiaban las llaves cuando se encontraran a mitad del recorrido o en algún punto previamente convenido. Pero el coche tiende a volver cómodo en exceso a su usuario; limita a veces, más que extiende. No hay que utilizar el GPS, sólo el olfato y la experiencia geográficas, por lo que a veces se fracasará puntualmente, aunque sólo en parte; que de ello se aprende.