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Cigal, Peña (1.532 m)

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Javier Urrutia
Fecha Alta
18/05/2007
Modificado
10/11/2017
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La Peña Cigal o Peña de Vendejo ( 1.532 m ) es una estribación del macizo montañoso del Bistruey ( 2.002 m ), asomando decididamente sobre el valle de Valdeprado, uno de los que componen la comarca de Liébana.

Resulta incomprensible como una cumbre tan destacada y atractiva no ocupe ni una sola página en la literatura montañera. Sin embargo, es imposible no sentirse atraído por semejante mole. Varias han sido las veces me he detenido en el ramal de carretera que se dirige al pueblecito de Caloca, que dicho de paso es el más elevado de Liébana, tratando de averiguar cuál podría ser su ruta de acceso. Y es que esta montaña no pasa para nada inadvertida cuando se remonta Valdeprado buscando el paso a La Pernía por Piedrasluengas, pero tampoco se humilla cuando se contempla desde cimas tan elevadas como el Bistruey, el Cornón de Peña Sagra o la Peña Labra. Montaña pues misteriosa, de itinerarios ignorados aún para los nativos. No cabe duda de que nos encontramos ante uno de los picos más bellos y de mayor personalidad de Cantabria.

El Diccionario de Madoz del año 1845, al hablar de los pueblos de Caloca y Vendejo cita la enorme peña que los cobija con las denominaciones de Peña Cingal o Peña de Bendejo. Sin embargo, sabemos que antiguamente se debió denominar Peñoga, a decir por el proverbio, casi trabalenguas, que recogimos en Vendejo:

"Cuando la peña Peñoga se pone la toga,
el pueblecito de Vendejo, luego se moja."

La Peña Cigal ( 1.532 m ) es una gran proa rocosa. Al W se halla cortada a pico por el Collado Goya ( 1.365 m ), desde donde se observa como una gigantesca muela escorada de casi doscientos metros de verticalidad. Hacia el E corta sobre la carretera que sube a Caloca, almenando monolitos adosados a una gran pared de color grisáceo tan lisa como vertical. La vertiente S es la más abrupta de todas ellas. Una chimenea herbosa muy vertical es el accidente más destacado de la misma, y bajo ella las cavidades que llaman las cuevas de Los Moros. No obstante, aunque a priori no parece factible, existe un paso practicable entre las dos vertientes de la Peña, que, según cuentan, ha sido usado por los más audaces pastores: El Escalillo. La vertiente N es la menos abrupta y se halla también cortada por una gran chimenea que alcanza una gran horquilla sobre la arista, ya no lejos de la cima. No obstante, a simple vista, tampoco es posible intuir itinerario sencillo alguno que lleve a la cima.

Con este panorama queda claro que la Peña Cigal no regala su impresionante cumbre fácilmente, por lo que, a todas luces, se ha conquistado en contadas ocasiones. Prueba de ello es que cuando ganamos la cumbre no encontramos ningún vestigio que evidenciara el paso de otros ascensionistas, ni siquiera el clásico hito de piedras marcando el punto conquistado. No obstante, tampoco nos cabe duda de que los haya habido antes pues, la vía que debemos considerar normal, tampoco posee dificultades importantes aunque discurre por terreno semiherboso y decididamente expuesto.

El Escalillo

Cuando preguntas en los pueblos por la subida a la peña Cigal, los habitantes más que referirse a su cima suelen apuntar al paraje llamado El Escalillo, una pequeña collada ubicada en el extremo oriental y que permite el paso entre Caloca y Vendejo. Parece poco verosímil que este lugar se halla usado como atajo entre las dos poblaciones o incluso entre las brañas ubicadas a un lado y otro de la peña, pues más rápido es rodearla por el camino de Vendejo-Caloca o por el collado Goya. Más parece que hayan sido los pastores quienes encontraron esta ruta al ir a la búsqueda de sus ganados, y también, tal vez, a cortar la hierba que crecía en estos lugares con sus güadañas. Lo cierto es que el paso, aunque no se intuye en ningún momento cuando se mira a la peña, es muy sencillo y carente de peligros. No obstante, se han equipado algunos tramos con cuerdas fijas de escasa utilidad salvo en invierno.

Descendiendo desde Caloca ( 1.060 m ) por la carretera en dirección a Vendejo ( 737 m ) durante 1 km, tras dejar atrás la gran curva de herradura que describe, tomaremos un camino a la izquierda ( 990 m ) hasta llegar a una bifurcación. Seguiremos subiendo por la izquierda hasta salir a la invernal del Llan de la Tumbre ( 1.135 m ). El camino continúa detrás de la invernal y termina en los prados contiguos a la Peña Cigal ( 1.280 m ).

En este punto observaremos una ladera sencilla que asciende en travesía diagonal (E) hacia la cresta. Al llegar a las inmediaciones de un corte rocoso, que impide la progresión hacia la izquierda, aparecen las primeras cuerdas, algunas ancladas con viejas clavijas de hierro. El terreno es, no obstante, lo suficientemente sencillo como para avanzar por el mismo con seguridad, rodeando siempre el ya citado obstáculo. Se alcanza así un pequeño hombro no lejos de la cresta. En este punto es necesario descender algunos metros una marcada cárcaba que asciende desde la base, y que se encuentra asegurada con cuerdas fijas, para remontarla por su lado opuesto. Finalmente giramos a la izquierda para alcanzar sin contratiempos al paso de El Escalillo ( 1.380 m ), sobre la cresta oriental de la Peña Cigal. Desde este punto se desciende hacia Vendejo ( 737 m ) por terreno similar al usado en esta subida.

Peña Cigal ( 1.532 m )

Para ganar la cumbre el itinerario más sencillo es otro. Partimos de Vendejo ( 737 m ) por una amplia pista que en agradable subida cruza la pradería de Dobres ( 1.125 m ) dirigiéndose luego hacia la Peña Cigal ( 1.532 m ), para finalmente tomar dirección W hacia los prados de Camponuera. A la derecha de este camino queda cercana una fuente con abrevadero ( 1.300 m ).

El punto de ataque a la Peña Cigal ( 1.532 m ) se sitúa en el extremo occidental de la cara N ( 1.300 m ), un poco por debajo del collado Goya ( 1.365 m ). Aquí arranca una marcada canal herbosa muy inclinada que se mantiene pegada a la pared de la peña. Comenzamos la trepada por la misma sin dificultad aunque poco a poco se va haciendo más aérea (II), discurriendo a medio paso del abismo. Se alcanza entonces un paso rocoso tumbado pero muy lavado (II+). Poco más arriba se encuentra un spit a la derecha, y que instalamos con objeto de poder rapelar este delicado paraje. La ascensión prosigue pegada a la pared por terreno herboso (II) ganando un pequeño nicho a partir del cual las dificultades decrecen hasta salir a una playa ( zona de hierba muy inclinada suspendida en medio de la pared ).

Cruzamos esta playa para alcanzar una vira herbosa en el extremo opuesto. Mediante una travesía a la derecha (II) nos colocamos al pie de un pitón rocoso, en cuya base crece un enorme tejo. A la izquierda existe una canal de hierba y roca poco firme. Resulta preferible y más interesante abordar directamente este pitón de angosta cima (III-), y mediante una aérea zancada (II) ganar una nueva playa, inclinada pero de fácil subida. Sobre ella descansa otro solitario tejo, al cual nos dirigimos, para poco más adelante ganar la rocosa arista de Peña Cigal. No es demasiado estrecha y posee buena roca por lo que, en entretenida y aérea trepada (II), se alcanza la cima ( 1.532 m )(PD+).

Desde Caloca ( 1.060 m ) se puede subir siguiendo la ruta descrita para llegar al Escalillo, pero una vez en los prados ( 1.280 m ) continuaremos al cercano collado Goya ( 1.365 m ). Descendiendo por la vertiente opuesta junto a las paredes se llegará a la canal de acceso.

Escaladas en Peña Cigal

En la actualidad en el extremo oriental de la cara S de la Peña Cigal se han equipado algunas vías de escalada con spits y/o parabolts que por su belleza y longitud deben ser tenidas en cuenta por los escaladores. De izquierda a derecha podemos citar algunas de ellas:

Roberval (ED-): L1: 6b, L2: 6a, L3: 6a, L4: 6a, L5: V+.
Amigos (ED-): L1: V+/6a, L2: V+, L3: V+, L4: 6b+, L5: V+.
Reencuentro (ED-): L1: V+, L2: 6a, L3: V+, L4: V+, L5: 6a+.
Quimera (ED-): L1: V+/6a, L2: 6a/A0, L3: 6a/A0, L4: 6a+/b.
Sibläthä (ED): L1: 6c, L2: 6a, L3: 6c+, L4: V, L5: 6a, L6: 6a+, L7: 6b, L8: V.

El descenso de todas las vías puede realizarse, además de rapelando sobre las propias vías, por el Escalillo. Para la vía Reencuentro y siguientes, el descenso más rápido discurre por una canal ( entre las vías amigos y Reencuentro ) equipada en su parte inferior por un cable pasamanos que conduce a la tercera reunión de Amigos. Un primer rápel de 50 m conduce a la primera reunión de esa vía, y un nuevo descenso de 30 m, a la base.

Accesos: Vendejo ( 2h 30 min ); Caloca ( 2h 30 min ).

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Comentarios

  • item-iconRoberto Gil Alonso
    El 3 de julio de 2013
    A la tercera fue la vencida. Hace diez años intenté por primera vez la ascensión. Sin saberlo, comencé a subir por la vía aquí descrita como normal. Sin embargo me retiré a la altura de la laja en la canal de inicio, pues iba solo y sin material. Al año siguiente lo volví a intentar, de nuevo sin saberlo llegué a la cresta por el paso del Escalillo, aunque entonces no vi cuerdas ni nada parecido. Iba ya algo cansado y vi la cosa complicada así que volví a retirarme. Pero esta vez, quizás rememorando las campañas de Roma contra los Cántabros, he vuelto con refuerzos para conquistar esta cumbre que me quitaba el sueño. En compañía de tres amigos más expertos que yo en esto de las trepadas y con una cuerda de 20 metros hemos conseguido hacer cumbre. Nos liamos en el paso clave. Asustamos a un rebeco que huyó por la canal a la derecha del pitón rocoso intermedio y decidimos intentarlo por ahí ignorando las indicaciones de la reseña. Resultó que tuvimos que superar dos resaltes verticales agarrándonos a la hierba. Después tomamos una vira herbosa oblicua a la izquierda que nos dejó en la cresta. En el descenso hicimos lo correcto y bajamos por la canal de la izquierda. Esta es más asequible y se trepa en roca. Nosotros la rapelamos desde un árbol con cordinos. Hicimos otro rapel en la laja, pues estaba húmeda y patinaba de todas todas. Para que no se líe la gente. Al salir de la canal inicial ya se ve el pitón rocoso y el tejo que crece al pie. Completamente a la izquierda y casi a nuestro nivel hay otro tejo. Hay que ir hacia él por una vira de hierba. Desde lejos la continuación parece problemática (lo que nos pasó a nosotros). Pero nada más lejos de la realidad. Una vez llegados al tejo se trepa un murito fácil de hierba y roca (2 metros) y se toma pie en una vira herbosa que hacia la derecha nos lleva al otro tejo. Ahí aparece la corta chimenea que es el paso más técnico. Una vez superada solo queda continuar por las playas superiores y recorrer el tramo de cresta.