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Nido Cuervo (1.488 m)

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Hugo Fernández
arrow-iconFecha Alta
29/05/2010
arrow-iconModificado
16/01/2016



Cumbre alpujarreña, ubicada en el punto donde se entroncan tres cordales: el que se extiende (NW) hasta Atalaya, el que se prolonga al S. hacia Monte Real y finalmente el restante, que se alarga al Este hasta Sierra la Hez, siendo divisoria de aguas de los ríos Jubera y Cidacos.

Ernesto Reiner recoge en su magistral Viaje por el Camero Viejo un viejo y tenebroso dicho que reza: "Peña Isasa, Peñalmonte, Nido Cuervo y Pozo Urbión, cuatro ojos del infierno son." Aunque más que al averno, el nombre de Nido Cuervo inevitablemente se asocia a la figura de San Félix o San Felices del Monte, como también se le conoce en la zona.

Todo lo que rodea al santo tiene más de legendario que de histórico, ya que sobre su figura versan diferentes relatos fabulosos cuanto menos. El doctor Joseph González Texada, escribe en una obra de 1702 lo siguente:

"Una de las Ciudades, que debaxo quedò de el poder Morisco, fue la de Calahorra, de quien se hallava Obispo San Felix, el cual viendo arruinada su Iglesia, profanado todo lo Sagrado, y esclavos infelices à sus amados Subditos, determinò dexarla por no ser objeto ignominioso de tan sacilego atropellamiento y ausentarse à la Sierra de los Cameros, [...]. Al aspero monte se conduxo de Nido el Cuervo, entre las Cameranas Villas de Ornillos y Valdosera, donde queriendo mas vivir oculto, y penitente, [...] venia por la mano de Dios en castigo de las culpas Españolas. Fue su alvergue dichosa una Cuevecilla que obsequiolo le ofreciò aquel desierto, y la acepto el Santo por apartada de el comercio, y poblada solo de malezas donde començo su Anacoreta penitentissima vida, sin mas alimento para la vida humana, que las yervas que ministrava el campo. Queriendo, empero, la Piedad Infinita de Dios dar algún alivio à su veièz cansada, dispuso rnilagrosamente, que una baca, que pastava con otras en aquel distrito, fuesse todos los dias al breve alvergue de San Felix, y le sustentasse con el candido nectar de sus mamilas, lo qual executò por mucho tiempo. Reparò el Pastor, que guardava la manada, que se apartava de ella la baca, y se emboscava por el Monte a una misma hora todos los dias, y en uno, en que la viò dexar las otras, la siguiò cuydadoso, y viò, que entrando en la referida Cueva, que èl ignorava, ofrecia sus mamilas a un Obispo, segun manifestavan las vestiduras, quien con sus mismos labios percebia la dulze leche. Certificòse de que era su Obispo San Felix, y dando a sus vezinos tan gustosa noticia, fue San Felix visitado, y venerado de los nobilissimos devotos Cameranos en su retiro [...]."

Su coetáneo Fray Mateo de Anguiano en Compendio Historial de la provincia de La Rioja (1703) aún va más allá y asevera:

"Su habitacion hasta la muerte fuè el hueco de un gruesso tronco de un Acebo";

y afirma respecto a la vaca que le sustentaba:

"[...] caminando desdeCueva de San Felices la deessa de Sartaguda, iba derecha al Azebo. [...] Llegò la noche, y [...] en las puntas de las astas se le pusieron dos hermosas luzes, cuya claridad llegò al Azebo, donde estaba recogido el Santo Obispo: y que en dandole de mamar se bolviò à la vacada."

Similar historia aparece representada en la parte inferior de un lienzo de la Iglesia de Hornillos de Cameros. Otras versiones hablan de que el Santo se refugió en el tronco de una encina. Tradicionalmente se identifica la cueva mencionada por Texada con una covacha ubicada bajo un muro rocoso al pie (S) del puesto de vigilancia cimero.

Otros relacionan la cavidad con las ruinas de una construcción ( ED50 30T 549689 4675116 ) ( 1.354 m ), al N.NE de Atalaya, aunque por su configuración con toda seguridad se trata de una nevera de grandes dimensiones.

Nevera de San Felices

La leyenda del santo prosigue tras su muerte. Se cuenta que su cuerpo se enterró en la zona, y posteriormente se trasladó en 1551 al Monasterio de San Prudencio, al pie del monte Laturce ( 1.039 m ), si bien las versiones más truculentas precisan que tan sólo llevaron "la mitad de el Santo Cuerpo."

Actualmente sus supuestos huesos se encuentran en un arca de la Concatedral de Santa María de la Redonda de Logroño. En Lagunilla del Jubera se guardan las "Reliquias de San Félix" que, según parece, se corresponden con restos de unas 10 personas. En el lugar de la sierra donde se inhumó en primera instancia al eremita, se erigió el Monasterio de San Felices del Monte. Allí peregrinaban en multitudinaria romería cada año una treintena de villas. El fin de la romería y del monasterio tuvieron tintes esperpénticos. Poco a poco los pueblos se fueron desvinculando de la procesión. Fray Diego González absuelve a los habitantes de Lagunilla del Jubera del voto en 1635:

"La procesión que la villa hace al Cuerpo Santo de San Felices no solo es costosa y molesta por ser tan larga la distancia, sino que en ella muchas vezes ay inconvenientes graves y excesos, absolvemos a la villa del voto desta procesión."

Ernesto Reinares cuenta en Las Alpujarras y Cameros que en 1727 hubo una disputa por ver que Cruz abría la procesión. En 1732 se repitió la escena, aunque esta vez fue mucho más acalorada y a punto estuvieron de llegar a las manos. El 3 de septiembre de 1733 varios alcaldes acudieron al monasterio con la intención de celebrar un pleito. Alcanzados por una copiosa lluvia, encendieron una fogata en la cocina para secarse, con tan mala fortuna que el fuego se propago rápidamente. A pesar de existir una fuente al lado carecían de recipientes para transportar el agua, así que, para evitar que devorase completamente el lugar no se les ocurrió mejor manera de extinguirlo que "hechando [sic] por tierra el edificio antes que llegase a la Capilla Mayor el incendio."

Espinos de San FelicesSu emplazamiento no está del todo claro actualmente. Hay quien ve en las ruinas anexas a la nevera citada los vestigios del monasterio. Para otros se correspondería con los restos ubicados junto a los Espinos (Crataegus monogyna) de San Felices ( ED50 30T 549864 4674875 ) ( 1.376 m ), ejemplares de gran porte e incluidos en el Catálogo de Árboles Singulares de La Rioja, aunque hay quien afirma que en realidad eran unos simples corrales. Ambos emplazamientos se localizan separados por unos 300 metros en el Prado de San Felices.

Hoy en día poco tiene de místico Nido Cuervo, ya que se encuentra invadido por unos gigantescos aerogeneradores de 2 MW que se elevan hasta los 67 metros de altura. Además toda la sierra se halla estigmatizada por numerosas pistas. En su cúspide se alza un característico y visible puesto de vigilancia de incendios. La planta baja del mismo sirve de refugio, de uso libre. Además cuenta con una tentadora torre coronada por una plataforma de observación. Aunque hay que advertir que un cartel prohíbe el acceso a la misma al personal no autorizado.

En Hornillos de Cameros ( 1.162 m ) se encuentra el yacimiento de icnitas de La Pellejera, uno de los más grandes de La Rioja, con una superficie de 840 m². En él es posible contemplar nada menos que 730 huellas de dinosaurios, tanto herbívoros como carnívoros.

Iguanodon


Desde San Román de Cameros (T2)

La distancia y el desnivel que hay que superar son considerables pero constituye la mejor opción para aquellos que quieran evitar los itinerarios por pistas. Se trata de un recorrido que atraviesa rincones ignorados y lugares de gran interés como lo es el despoblado Torremuña ( 1.138 m ) que cuenta con una soberbia iglesia, Santa María la Blanca (s. XVI), con aspecto de fortaleza y una bella dehesa, con hayas y rebollos de gran tamaño y algún tejo. El ascenso discurre, a excepción del último tramo, aprovechando parte de la etapa del GR-93, que une San Román ( 852 m ) con Munilla ( 817 m ). Cabe destacar que el GR-93 se encuentra perfectamente señalizado, lo que facilita enormemente la ruta, ya que en algunos puntos la senda se pierde.


Partimos del centro de San Román de Cameros ( 825 m ) guiados por las marcas de pintura blanca y roja por la carretera que va hacía Jalón de Cameros ( 858 m ) (SW). Dejamos la Granja Escuela del Molino del Corregidor a la izquierda. Poco después cruzamos por un puente el Río Leza. En la otra orilla la carretera se bifurca, tomamos el ramal de la izquierda (N.N.E) que se dirige a Hornillos y a Vadillos. A poco más de 1 km. ignoramos el desvío que aparece a la izquierda (Hornillos) y continuamos de frente (SE) hacia Vadillos hasta dar con un poste de madera ( 873 m ) que nos advierte del giro a la izquierda (E) del sendero, donde por fin dejamos la carretera para seguir junto al cauce del río Vadillos. Poco después lo cruzaremos por un pequeño puente ( 870 m ) que nos conduce al Barranco de la Dehesa, un lugar tan Iglesia de Torremuñadesconocido como interesante. Lo remontamos hasta llegar al despoblado de Torremuña ( 1.138 m ). Merece la pena acercarse hasta su iglesia, en ruinas, y subir por el interior de su torre mediante una curiosa escalera de caracol. Tras la visita a la aldea, seguimos ascendiendo por el barranco. Pasamos junto a las ruinas de la ermita del Humilladero. A su lado hay una fuente. Alcanzamos la bonita Dehesa de Torremuña, que da nombre al barranco y poco antes del fin del arbolado, vemos a la derecha Fuente de la Partentoria ( 1.255 m ). Ignoramos la pista que cruza el sendero y guiados por postes alcanzamos el Collado de la Dehesa ( 1.344 m ). En ese punto abandonamos el GR-93. Desde allí la subida es evidente y seguimos dirección N. remontando el cordal junto a los aerogeneradores. Justo antes de alcanzar el refugio vemos cubierta de maleza bajo un muro rocoso la "Cueva de San Felices". Evitamos la pared por la izquierda y finalmente accedemos a la cumbre ( 1.488 m ).

Desde Hornillos de Cameros (T2)

Posiblemente sea por su sencillez la ruta más empleada para alcanzar la cumbre. Poco antes de llegar a HornillosHornillos de Cameros  ( 1.162 m ) parte a la izquierda (ENE) una pista de tierra. Seguimos por ella. Unos 300 m. más adelante se encontramos un ramal a la izquierda (W) que ignoramos. Sin perdida posible continuamos hasta otro cruce ( 1.380 m ). Allí tenemos dos opciones: tomar la pista que asciende hacia la izquierda (N.NW), que tras un largo rodeo nos conduce a la cima, o bien subir directamente por la ladera de Nido Cuervo ( 1.488 m ).

 

Otras alternativas

Otra opción para eludir las pistas consiste en partir desde Munilla ( 817 m ), siguiendo el GR-93 hasta el Collado de la Dehesa ( 1.344 m ), y desde allí alcanzar la cima. Simple es el acceso desde la Ermita de Santa Ana ( 1.265 m ) ubicada sobre el cordal que une Nido Cuervo ( 1.488 m ) con Sierra la Hez y a la que se accede desde La Santa ( 1.180 m ). De la ermita una pista conduce hasta la cima. Como se ha comentado la zona está salpicada de pistas, por tanto es factible ganar la cumbre desde diversas aldeas o despoblados: Santa Marina ( 1.241 m ), La Monjía ( 1.100 m ) o Larriba ( 1.223 m) por ejemplo.

Accesos: San Román de Cameros ( 2h 45 min ); Hornillos ( 1h 20 min ); Munilla ( 2h 30 min ).

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  • item-iconWetopia .
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    La nevera ha sido restaurada. El muérdago acompaña a los espinos. Una puerta impide entrar a la iglesia de Torremuña.

  • item-iconHugo Fernández
    El 11 de abril de 2017

    Gracias por la información actualizada, Wetopia.

    Una pena lo de la iglesia de Torremuña, porque su visita valía la pena. Aunque dado el estado ruinoso supongo que será lo mejor. Actualmente el retablo de dicha iglesia se puede contemplar en el Museo de La Rioja, en Logroño.