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Roumendarès (1.647 m)

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Mikel Madinabeitia Abadia
Fecha Alta
17/09/2010
Modificado
17/09/2010
2
El Pirineo francés presenta perfiles abruptos desde su base. El valle de Aspe no es una excepción. Viniendo desde Oloron Sainte-Marie los ojos se van irremediablemente al Roumendarès ( 1.647 m ), un pico vigoroso que cae en vertical sobre la aldea de Sarrance ( 365 m ). Desde allí presenta un desnivel de 1.300 metros, una cifra nada desdeñable teniendo en cuenta que aquí la cordillera todavía está en pañales. Pero no es ése su acceso más habitual. Hay que retroceder tres kilómetros, y tomar la carretera que lleva a Escot ( 325 m ) y sube al col de Marie-Blanque ( 1.035 m ). Se coge una pista a mano derecha ( 790 m ) cuando restan 2,7 km para coronar el alto (es fácil porque tenemos carteles que lo indican kilómetro a kilómetro).

La pista deja un ramal a mano izquierda y lleva rápidamente a un claro, donde se deja el coche. Hay que coger un sendero que se interna en el bosque (cartel anunciador). En teoría está prohibido el paso desde que el temporal Xynthia destrozara la zona en marzo de 2009. Operarios del valle están limpiando el monte de troncos y demás restos, aunque no hay muchos obstáculos para progresar. La trocha no nos da respiro y asciende de forma brutal (atentos a las marcas en los árboles). Tras tres cuartos de hora salimos a un claro, que hay que atravesar en diagonal. Se deja una pedrera a la derecha y el camino sube por la parte superior, pegado a la pared. Vuelve a introducirse en un bosque.

Salimos a un claro, con un abrevadero a la derecha, y seguimos el camino ligeramente pisado sobre la hierba. Hay que estar atento a los hitos, porque durante un breve tramo se pierden. El Roumendarès ( 1.647 m ) y el pic d' Andurte ( 1.632 m ) sobresalen por la derecha. Si todo va bien, alcanzamos un bosque por un camino empedrado. Y salimos a un segundo claro, cerca del Pic d' Andurte. Seguimos los hitos para alcanzar el collado que separa las dos cumbres, Col d' Andurte ( 1.532 m )(1,30). Ahora sólo nos queda superar la rampa herbosa a la derecha (N) y progresar por un sendero poco pisado. En dos horas estaremos en la cúspide del Roumendarès ( 1.647 m )(2,00).

El Roumendarès ( 1.647 m ) es un magnífico mirador del valle de Aspe. Sirve de perfecta excusa para la primera visita, para situarnos sobre las cumbres principales y comenzar a preparar futuros planes. Al N. está el Mailh Arrouy ( 1.251 m ), última prominencia pirenaica antes de la llanura francesa. Al E. destacan el Pic de l' Ourléne ( 1.813 m ) y el grupo del Montagnon de Bielle ( 1.973 m ). Al S. asoman el Montagnon d'Iseye ( 2.178 m ), Bergon ( 2.148 m ), La Marère ( 2.221 m ) y todo el macizo de Sesques. La vista de pájaro se completa con el circo de Lescun, la llanada de Bedous, y la zona de Ichere (Le Layens, Trone du Roi, Saraillé...).

Si no se quiere repetir camino, existe una variante que permite realizar una circular salvaje. Sólo la recomiendo en caso de disponer de GPS, puesto que presenta varios tramos ciertamente comprometidos hasta dar con el sendero que baja de nuevo al valle. Subir el pic d' Andurte ( 1.632 m ) es opcional. Hay que buscar su collado SE, que se asoma sobre un valle habitualmente ocupado por el ganado. Después se traza un flanqueo horizontal al este, tratando siempre de mantener la altura, buscando el col de Serrisse. Desde aquí se gira al N., se pasa al lado de una cabaña y se toma el sendero balizado (marcas amarillas) que baja al valle. Siempre desechando los caminos que salen a los lados, salimos a la pista del puerto, muy cerca del coche. La circular completa consta de cinco horas. Si se sube y se baja por el mismo sitio, se puede hacer entre 3h y 3h 30 min.

Accesos: Cercanías Col de Marie-Blanque ( 2h ).

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Comentarios

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    El 18 de octubre de 2011
    Preciosa ascensión otoñal, con el hayedo luciendo ya unos tonos mágicos al atardecer. Tras el primer kilómetro por la pista horizontal, la senda, o trocha (señal de madera hacia el Col d´Andurte), asciende perfectamente por el bosque, en fuertes lazadas, sorteando los numerosos árboles caidos en el temporal del 2009. Atraviesa lugares inesperados de gran belleza y conduce sin problemas hasta el collado entre Roumendarés y Pic d´Andurte, continuando hasta la cima sin problemas. Muy recomendable en otoño.