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Cerro, Alto del (842 m)

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Javier Urrutia
Fecha Alta
29/03/2012
Modificado
29/03/2012
El río Linares es el gran desconocido entre los "grandes" ríos riojanos. Nace bajo los puerto de Oncala, en la provincia de Soria, de donde se dirige hacia San Pedro Manrrique ( 1.075 m ), localidad bien conocida por el "Paso del Fuego", donde los lugareños se atreven a cruzar descalzos sobre una alfombra de ascúas, normalmente portando una persona a cuestas. A partir de este pueblo, el curso del río penetra en un desolado desfiladero dejando a en su camino aldeas deshabitadas. Cuando el curso de agua se abre ligeramente y se postra ante la fortaleza de Cornago ( 758 m ), vuelve a embarrancarse hasta volver a tomar aire en la fertil vega de Igea. En este último tramo el río deja sobre su orilla izquierda las alturas de la sierra de Peñalosa, y, en la margen contraria, el Alto del Cerro ( 842 m ). El valle del Linares no acaba, sin embargo, aquí. En Baños de Fitero, une sus aguas a las del Alhama, para que por Fitero, Cintruénigo y Corella finallizar su singladura en el Ebro en la localidad de Alfaro ( 303 m ).

Es aceptado por los mapas que el Linares es afluente del Alhama, de modo que según estos, aguas abajo de Baños de Fitero, el río es llamado Alhama y no Linares. Al leer el diccionario histórico-geográfico de Pascual Madoz, se nos enseña que el río Linares nace en el Puerto de Oncala y desemboca en el Ebro, por lo que es el Alhama tributario del primero. Posteriormente, también indica, en cotradicción con la afirmación anterior, que el Alhama desemboca directamente en el Ebro. Esto plantea el problema de cúal de los dos es el río principal. Uan posible respuesta la tenemos a tenor del estudio de sus cuencas, ya que, aunque la longitud de sus cursos es similar hasta su punto de unión, no es así el sus cuencas, cubriendo la del Linares una superficie mayor, lo que se traduce, lógicamente, en un caudal mayor a favor de este último. Linares debe tomar su nombre del cultivo del Lino...

Los altos de Mariquel ( 888 m ) y el Alto del Cerro ( 842 m ) son alturas desprotegidas, desoladas, que se interponen entre Cornago e Igea. En la vertiente N. del Alto del Cerro, cerca del curso del Linares se encuentra uno de los yacimientos de huellas de dinosuarios más importantes de la comarca Alhama-Linares. Se trata de la Era del Peladillo, donde se han catalogado un total de 1.766 improntas de grandes saurios carnívoros y herbívoros, lo que le convierte en un referente mundial ( primer yacimiento europeo en cuanto a número de huellas ). De estos últimos se observan icnitas de especies tanto bípedas como cudrípedas. El yacimiento se divide en siete sectores situados a lo largo de una gran laja inclinada de unos 300 m. de longitud. En el descatacan las huellas dejadas por una nueva especie, no observada hasta entonces, y que fue llamada Hadrosaurichnoides igeensis, en honor de la localidad. Se trataba de un herbívoro bípedo, cuyos dedos aparecen unidos por membranas, por lo que las icnitas muestran una figura redondeada.

Desde Igea (T2)

Desde Igea ( 535 m ), una pista conduce a unas canteras, desde donde un camino permite llegar a la cima del Alto del Cerro ( 842 m ). Al margen de este recorrido, planteamos un itinerario mucho más interesante, pues permite visitar el yacimiento de la Era del Peladillo. Las huellas de los grandes saurios nos orientarán, literalmente, hasta la cima.

En Igea ( 535 m ), antes del puente sobre El Linares, tomar el camino que discurre por el fondo del valle y marcado con indicaciones que invitan a visitar el yacimiento de la Era del Peladillo, hasta alcanzar, tras 2,7 Km., un lugar donde pueden aparcar los coches. Si se efectúa el itinerario a pie desde Igea sumaremos 30 minutos de marcha para realizar este trayecto.

Frente al aparcamiento señalizado, tomar un camino que se dirige hacia el yacimiento de icnitas, que se alcanza en cinco minutos. Allí, en el inicio de una gran placa rocosa tumbada encontraremos las huellas y paneles para su interpretación.

Continuaremos ahora la marcha superando el talud rocoso, siguiendo las huellas de dinosaurios hasta su finalización. Un vago sendero permite continuar la marcha entre rala vegetación hasta desembocar en una pequeña crestecilla rocosa ( 762 m ). Una traza de sendero recorre esa pequeña divisoria y nos transporta hasta una pequeña plantación de Almendros ( 765 m ). Por encima de ella se puede alcanzar un camino que nos aproxima fácilmente a la despejada cumbre del alto del Cerro ( 842 m ). El barranco de las Navas, con el amplio collado de Los Pontiguillos ( 674 m ) nos separa de los Altos de Mariquel ( 888 m ). El descenso hacia el barranco es una opción de retorno alternativo a Igea.

Accesos: Igea ( 1h 10 min ); Era del Peladillo ( 40 min ).

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