Luis Astola Fernández
9 junio 2013
Pregunto a la gente de Cota 1717 cómo han conseguido averiguar el topónimo de esta montaña, que se había resistido tenazmente a mis propias pesquisas. Me cuentan que, cansados ellos mismos de buscar sin resultados, decidieron asignarle un nombre adecuado y, en una pirueta que se me antoja traviesa, plantean una sencilla regla de tres: Bilbao es a Medina como San Mamés es a San Lázaro, que es la zona donde se ubica el Campo de fútbol de Medina de Pomar. Así, completada la simetría, ahora la cima de San Mamés se refleja en la de San Lázaro, o viceversa, a través del espejo del Portillo de la Media Luna.
Hombre, a todos nos gustan los topónimos con denominación de origen y a poder ser con pedigrí, que aparezcan ya nombrados en los Cartularios de Valpuesta o que se pierdan en la noche de unos tiempos habitados por autrigones, cántabros y vascones (por cierto, no parece ser éste el caso de San Mamés y todos lo damos por bueno desde hace tiempo). Creo que hay que seguir indagando para intentar recuperar, si existe, un topónimo mínimamente documentado para esta cima, pero si no aparece, o mientras lo hace, Alto de San Lázaro me parece perfecto; al fin y al cabo, las cosas o los lugares se nombran cuando se necesita hacerlo...
Quizás dentro de cien años, cuando nadie recuerde ya esta anécdota, alguien juegue con la idea de la existencia de una hipotética ermita dedicada a San Lázaro y San Mamés, ubicada en algún lugar cercano al Portillo de Medina y relacionada, casi con seguridad, con el propio Castillo de Montealegre; espero, de corazón, que al final consigan incluso localizar sus ruinas....
Un saludo para Iván y la gente de Cota 1717
