Ir arriba

Trikumuñoeta (806 m)

remove-icon
Andres Lekuona Aiestaran
arrow-iconFecha Alta
17/03/2014
arrow-iconModificado
17/03/2014
Boscosa cumbre situada sobre la margen derecha de la cuenca del Oria, dando forma al monte Aztio ( Aztiomendi ) por su vertiente más meridional. Es aquí, sobre estos parajes y más concretamente en el monte Saadar, donde cuentan las leyendas que existió uno de los personajes más temidos de la mitología vasca, Tartalo también conocido como Torto. Se trataba de un ser gigantesco y fornido. Un cíclope antropomorfo, de un sólo ojo en el centro de la frente y que al igual que los Jentiles, era aficionado a lanzar piedras de un monte a otro. Pero quizás su mayor afición era la de comer jóvenes pastores, puesto que se presenta como un ser antropófago y malvado. En la actualidad, un destrozado dolmen situado en las cercanías del monte Saadar llamado Tartaloetxeta, es el único vestigio de la leyenda que aterrorizo a los lugareños de la comarca.

La edición de 1930 del catálogo de montes del C.D. Eibar de 1930, incluye en su listado de montes de Gipuzkoa la cumbre de Mazkarra ( 800 m ). Existe barrio o barrios Mazkiaran en el término de Zegama y un llano llamado Maxkarra (Maizkerra) no lejos del casco urbano. Es posible que aquella cima quisiese hacer referencia Trikumuñoeta ( Trikamuñeta ) o al, más elevado, Aztio.

La leyenda de Tartalo

Cuenta la leyenda que dos jóvenes salieron un día de caza y fueron sorprendidos por una fuerte tormenta. Despavoridos y mientras huían de la misma, encontraron en su camino una enorme cabaña, bajo la cual se refugiaron. Al cabo de poco tiempo, se presento en el lugar el habitante de la cabaña con su rebaño de ovejas, que no era otro que el temido cíclope. Al entrar en la cabaña y ver a los dos jóvenes hermanos, Tartalo coloco una gran piedra en la puerta para evitar la huida de los jóvenes y se dirigió a ellos diciendo: “ Hoy para cenar me comeré al mayor y mañana haré lo propio con el otro”. Dicho esto Tartalo atravesó al mayor de los hermanos con el asador, lo asó y a renglón seguido se lo comió. Tras la comilona, el cíclope se quedo dormido, mientras el joven Artimuño, que así se llamaba el joven cazador, tomo el asador y se lo clavo al malvado gigante en el ojo. Este se despertó gimiendo de dolor e intento dar caza al joven Artimuño, el cual se refugio camuflado entre el rebaño de ovejas, aprovechando la ceguera de Tartalo. Al día siguiente el cíclope hizo salir a las ovejas una a una pasando entre sus piernas para así dar con el astuto Artimuño. Este tomo una piel de oveja que encontró, se la colocó en la espalda y a cuatro patas pasó entre las piernas de Tartalo, mezclado con las demás ovejas. El cíclope se dio cuenta de la salida del joven y guiado por el sonido de sus pasos fue tras él. Artimuño en su huida y aterrorizado por la cercanía de Tartalo, se lanzo a un profundo pozo y nadó con todas sus fuerzas. Tartalo hizo lo propio, pero como no sabía nadar se ahogó en la profundidad del pozo.

Desde Zegama (T1)

Situados en la localidad de Zegama ( 304 m ), dirigimos nuestros pasos hacia el caserío Izarraga acompañados por las balizas de la prestigiosa maratón de Aizkorri ( punto amarillo) y el sendero P.R.-GI 70 que nos acompañarán hasta la cima de Trikomuñota. La senda transcurre por terreno despejado hasta alcanzar el paraje de Zarra gañe ( 487 m ), presidido por una cruz metálica. La senda va tomando forma de pista y tras dejar atrás el semiderruido caserón de Antietxeak ( 536 m ), el camino se sumerge bajo los poblados bosques de pinos, flanquea el paraje de Portaleta, para encarar la última parte de la ascensión, siempre bajo la frondosidad del pinar, ayudados por la senda de una línea de palomeras que nos permitirán alcanzar el hayedo trasmocho de Trikamuñota, desde el cual se gana la cima, jalonada por un viejo murete de piedras ( 806 m ).

Accesos: Zegama ( 1h ).

catalog-iconCatálogos

images-iconImágenes

track-iconTracks

comment-iconComentarios