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Kanpantorreta (997 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
01/01/2001
Cumbre del macizo de Ezkuagatx. Es una cima cercana al Errialtabaso (1.018 m ), máxima altura de la sierra. Esta cima se ve impresionante desde Mañaria ( 188 m ), cuyo pie es atacado por unas canteras como ocurre con las mejores y clásicas cimas del Duranguesado ( Durangaldea ), creando un impacto ecológico sin posible solución.

Un impresionante laberinto kárstico separa las cimas mencionadas lo que hace que alcanzar el Kanpantorreta ( 1.002 m ) desde Errialtabaso ( 1.018 m ) sea un contínuo pero divertido trepar y destrepar por las grietas y formas ruiniformes de este espectacular paraje (F). Sino se desean complicaciones, subiendo unos 50 m. hacia Errialtabaso se inicia un sendero muy montañero que suele estar señalizado con cairns.

Es posible trepar por la impresionante cara Norte constituida por una cresta denominada Ezkillarri. Partiendo de su mismo pie ( canteras ) sin encontrar dificultades (F), el recorrido se desarrolla por un paraje inhóspito salvando un desnivel de casi 1.000 metros en, tan sólo, un kilómetro de longitud.

La vía normal desde Mañaria ( 188 m ) pasa por el collado Olarreta ( 635 m ) y salvó intentar salvar las murallas rocosas de la cara Oeste lo más sencillo será tomar la cresta Sur del Errialtabaso ( 1.022 m ), ascenderlo y pasar al Kanpantorreta ( 997 m ).

Señalar que la cima figuraba en el catálogo de montes de 1950 en la pos. 67 de los Montes de Bizkaia.

El último oso que se mató en Bizkaia

En el núm. 2 de la revista Pyrenaica del año 1962, Nestor Goikoetxea ( Urdiola ) relata como se dió muerte al último oso de Bizkaia. La historia también fue recogida en el número 81 de la revista Katazka. El relato se inicia describiendo el entorno de Mañaria:

"Mañaria es el pueblo montañero por excelencia del Señorío de Vizcaya. Encerrado en un anfiteatro de agrestes peñas, extiende su dilatado caserío al pie de escarpadas rocas amenazadoras. Su paisaje asemeja en un todo a esas estampas suizas de alta montaña, donde la grandiosidad de los ingentes picachos calcáreos, se suavizan con la dulcura de los siempre verde prados que a sus pies se encuentran, donde pastan rebaños de ovejas y corderos."

A continuación pasa a hablar del espolón de Eskillarri, que es el "lugar histórico de la peña Eskubara", donde un vecino de Mañaria mató al oso.

"...Situándonos en Mañaria y dando vistas a Urkiola, tenemos a nuestra derecha la peña de Eskubara, que en todo el itinerario de la subida al célebre santuario de Urkiola, no dejamos de contemplarla a placer. En su parte occidental se ve a la derecha, y a la terminación de una campa muy pendiente, un circo pedregoso en forma de anfiteatro dentro de la peña, formándose un enorme saliente, un cabezo, un buru, inclinado hacia la derecha; por debajo de este cabezo hay un paso, un sendero colgado sobre el precipicio, para pasar a la parte zaguera de la peña, sendero o paso llamado Irakun. Eskillarri esta encima de este cabezo, y a la izquierdaM es una campita estrecha y alargada desde la parte anterior a la posterior de la peña. Desde el valle no se advierte esa campita, que está en la parte superior...lugar donde un hombre valiente mató al último oso de Vizcaya."

La historia de la cacería se basa en D. Evaristo de Bustintza ( Kirikiño ). Según cuenta la actitud del oso fue bastante pacífica hasta que en 1871 comenzó a atacar los ganados, matando dos ovejas del "etxe-jaun" del caserío Azkondo, Juan Cruz de Bizkarra, que resolvió desde aquel momento matarlo, como ya había hecho muchas veces con gatos monteses, tejones o zorros. Vigiló al nivel y encontró su guarida en Ezkillarri. Un 20 de Agosto de aquel mismo año subió de madrugada al lugar con otros vecinos de la zona. Como cepo pusieron una cabra atada y se escondieron aguardando la aparición del plantígrado.

El oso hizo su aparición y, de este modo, Azkondo le dió muerte con un certero disparo en el ojo derecho. Eran las cuatro de la mañana y, ya muerto, lo bajaron a Mañaria y de ahí a Bilbao, a la diputación. El ejemplar pesaba ocho arrobas y ocho libras ( unos 96 kilos ). La carne se vendió a dos reales la libra y la piel fue donada al Instituto Vizcaíno. El ayuntamiento de mañaria pagó a Azkondo con una onza de oro ( ochenta pesetas ) y diploma. De la diputación recibió como premio once monedas de oros de a ochenta reales.

En memoria del suceso se colocó una placa en el lugar.

Accesos : Mañaria ( 2h 30 min, vía Normal ).

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