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Aketz (105 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
17/10/2015
arrow-iconModificado
19/07/2017

La costa vasca y, en general, el litoral cantábrico no ofrece la formación de ínsulas. La relativa proximidad de los fondos abisales a la línea de costa es la principal razón, por lo que las islas e islotes se convierten en un fenómeno raro y en puntos siempre muy cercanos al continente. El País Vasco posee, al margen de rocas y escollos aislados, siete islas, cinco de ellas en Bizkaia y dos en Gipuzkoa. Si se descuenta la llamada “Isla de los Faisanes” ( por otro lado curiosa ya que constituye un condominio franco-español ), una formación fluvial en la desembocadura del río Bidasoa hacia el estuario de Txingudi, sólo nos quedaríamos con seis. De ellas, hay dos que quedan unidas a tierra con la marea baja, y son: la isla de Txatxarramendi en Mundaka y Garraitz en Lekeitio. De este modo la cuenta se reduce ahora a cuatro, cuya extensión además es tan reducida, que deben ser consideradas, más bien como islotes: Billano, frente al cabo homónimo en Gorliz, Aketx, entre Gaztelugatxe y el cabo Matxitxako, Izaro, en el estuario de Urdaibai, y Santa Clara en el marco incomparable de la bahía de Donostia. De estas, sólo hay una que puede considerarse como una montaña en el mar, elevándose más de 100 m. por encima de las crestas del oleaje. Se trata de la isla de Aketz, también llamada Akatx, Akatxa, Aketza, Aketze, ...

La isla mide 300 m. en el eje NNW-SSE y 170 m. en el eje perpendicular. Su superficie es de 3,2 Ha. Y presenta una altitud máxima de 109 m. en una única cima alargada. Dista 200 m. del continente ( Punta Artatua ). Su cara E es vertical, incluso ligeramente desplomada. En el extremo N forma un delgado espolón de 100 m. verticales en cuya base, el oleaje a formado una oquedad engalanada por una columna rocosa cónica, con la punta orientada hacia abajo. La cara S es también muy pequeña y desde el mar siluetea el perfil de un “flan”. La cara W es la única practicable del islote. En ella llegan a crecer algunas higueras que incluso se atreven a exhibir su fruto, así como algún que otro arbolado aislado de menguado porte y matorral bajo. No obstante todo el perímetro de esta cara esta circundado por una pared rocosa de unos pocos metros de altura erosionada por los embates de la mar. En la isla crían los cormoranes, las gaviotas y algunos conejos ( testimonio de su abundancia en el pasado son las osamentas que se pueden encontrar en cualquier lugar ). Al igual que la isla de Billano, nunca ha sido poblada y de hecho ha sido muy raramente visitada. Se incluye dentro del biotopo protegido de Gaztelugatxe ( 158 Ha. ) y pertenece a Bermeo.

La aproximación debe realizarse en una embarcación de poco calado. El punto de embarque más próximo es la localidad costera de Bakio, que se encuentra a 3,5 km al SW del islote. La aproximación permite recorrer este monumento natural e incluso penetrar en las cavidades marinas que se forman en la península de Gaztelugatxe ( en total son cuatro las cavidades que son atravesadas por el batiente mar ). A pocos metros de los dos arcos que se se forman en la punta oriental de Gaztelugatxe, una boya de color amarillo marca el lugar donde se encuentra sumergida, desde hace más de medio siglo, una imagen de la virgen de Begoña, para que vele por los hombres y mujeres que se ha llevado el mar. A mitad de septiembre esta virgen es limpiada y recolocada en su lugar para que permanezca en los fondos marinos un año más.

El desembarco en la isla se realiza en el lado SW (0 m) aprovechando cuando el oleaje no rompe con fuerza sobre las rocas. No existe un punto cómodo donde detenerse por lo que hay que saltar desde la embarcación al característico roquedo, erosionado por los embates del mar. Trepando las primera rocas sobre cantos afilados (I) se accede a la amplia terraza inclinada, cubierta de vegetación, al pie del farallón bajo la cumbre. Hay que atravesarla hacia la izquierda. La vegetación no impone dificultades a la marcha.

Pasada la mitad de la pared, en el lado W se puede localizar un sistema escalonado de repisas en la que hay que trepar con precaución dado que la roca se encuentra potencialmente disgregada (I+). La travesía se realiza hacia la derecha y permite alcanzar una canal que de forma evidente conduce directamente a la cima de Aketz ( 105 m )(F+). Se puede recorrer la breve cresta del islote de punta a punta, primero alcanzando la cota S y luego volviendo por ella hasta que el acantilado se desploma 100 m en el extremo N.

Debe tenerse cuidado de bajar por el mismo lugar que se ha subido ya que el destrepe clave (I+) puede no ser tan evidente de localizar en el descenso.

Accesos: Desde la base ( 20 min ).

Agradecimientos: Eduardo Urrutia ( Patrón de la embarcación que nos guió hasta el punto de desembarco en la isla ).

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  • item-iconIgor Hernández Peña
    El 1 de febrero de 2016

    Inmersión en Aketze.