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Cuíña (1992 m)

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Luis Alejos Escarpe
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Javier Urrutia
Fecha Alta
01/08/2006
Modificado
28/01/2020
48

El relieve suave de viejas montañas que se elevan sobre profundos valles de aguas bravas, frondosa vegetación, fauna privilegiada y vestigios de arcaicas formas de vida. La sierra de Los Ancares representa el declive de la Cordillera Cantábrica desvaneciéndose a orillas de su hijo el Sil.

La Serra dos Ancares/Los Ancares

La serra dos Ancares o, simplemente, Los Ancares, es un macizo montañoso y comarca es un macizo montañoso, que vertebrado sobre la cordillera Cantábrica,  se sitúa en los confines de León y Galicia (Lugo). Es el primer conjunto de entidad del eje Cantábrico avanzando desde el W, con altitudes máximas que rozan  los dos mil metros de altitud, siendo su cota máxima Cuíña (1992 m), que se queda solamente ocho metros por debajo de la referida cota. Existen otra cumbre que supera los 1900 metros de altitud, son: El Mustallar o Mostallar (1935 m).

En general se considera que la serra dos Ancares tiene su inicio a los pies de la localidad lucense de Pedrafita do Cebreiro (1107 m), puerta de entrada a Galicia desde la comarca del Bierzo (León). La primera elevación notoria es Peñarrubia (1822 m) ya inmersa dentro de la reserva regional de los Ancares Leoneses. La línea de cumbres sigue, en todo momento, la divisoria Galaico-Leonesa, descendiendo a la Colada de Cardiadelos (1597 m) para ir remontando hasta el Pico dos tres Obispos (1794 m), que debe su nombre a que en ella se unen las diócesis de Lugo, León y Astorga. Sigue entonces la cadena montañosa hacia el NE en dirección al Pico de Lagos (1867 m) y al Mustallar (1935 m), segunda elevación de los Ancares. La Mallada del Mostallar (1712 m) es la depresión más profunda que separa esta montaña de Cuíña (1992 m), previo paso por la Peña Longa (1870 m). Ahora en dirrección N, coronando la Peña Venera (1813 m) se desciende, definitivamente, al Puerto de los Ancares (1648 m) por donde cruza la carretera que recorre completamente el valle de los Ancares.

Geológicamente, Los Ancares, forman parte de la denominada Zona Asturoccidental-leonesa, caracterizada por la presencia de series muy potentes del Paleozoico inferior, por lo que las rocas predominantes son las cuarcitas, las pizarras y las areniscas. Entre su fauna característica destaca la presencia del oso pardo formando parte de la subpoblación occidental de este gran mamífero sobre la cordillera cantábrica. En la actualidad se están haciendo intentos para conseguir que el oso extienda su presencia hacia el macizo de O Courel, encontrando la dificultad técnica de tener que atravesar el corredor de comunicaciones por el que discurre la A-6.

El Pico Cuíña

Toponimia

Tradicionalmente Los Ancares es el nombre del valle que se extiende en la vertiente Berciana (León) a los pies de los Picos Miravalles y Cuíña. Así consta en el catastro del marqués de la ensenada y el diccionario histórico-geográfico de Pascual Madoz. En tiempos más recientes (segunda mitad del s.XX) el término se ha aplicado también a las aldeas de la provincia de Lugo de la vertiente contraria.

Entre los expertos no hay un acuerdo sobre el origen del nombre de Los Ancares. El teólogo y linguista Nicandro Ares le daba el significado de «angulares», relacionado con el apelativo «anco», definido en el diccionario gallego como "codo, recodo, cosa encorvada". Esta etimología ha sido defendida, también por Edelmiro Bascuas.

Narciso Peinado Gómez señala que «Ancares» proviene de «Antares» en referencia a la fortaleza de Santa María de Antares que se levanta en el valle de Valcarce, próximo al valle de Balboa (León).

Jesús García y Joaquín Rodríguez Campos, documentan el término ya en la edad media y sugieren que provenga de «ancón» con el significado grecolatino de «esquina», pero más plausible, dicen, es que provenga del latín ancarius con el significado de «asno» o «mula», «animal de carga», lo que apoyan con otros topónimos galaicoasturianos de la zona con el mismo significado, como «asinarios».? Francisco Pérez Caramés apuntó que podría proceder de la raíz precéltica car «peña», con el prefijo en en su segunda acepción que significa «semejante a».

Desde el Puerto de Ancares

Al dejar la carretera en este amplio collado (1648), límite septentrional de la sierra, tomamos la senda que se dirige (SSW) a una depresión (1648 m) cubierta de piornos. La cota situada al frente (1815) se puede ascender, o flanquear por el Oeste, continuando en cualquier caso por el lomo del cordal y siendo inevitable perder altura (1746 m). La siguiente cota (1883 m) se sube por el filo de la arista, un tanto rocosa, siendo asimismo factible soslayarla por la vertiente oriental hasta enlazar con el collado (1828 m) desde el cual se remonta (S) la erguida ladera herbosa del Pico Cuiña (1992 m) (1,15), vértice de los Ancares.

Esta breve ascensión merece ser complementada con un corto recorrido (E) hasta los Dos Hermanitos (1906 m) (1,30). Después nos deslizaremos desde el collado intermedio (1825 m) al Pozo Ferreiro, situado en la vertical del Cuiña, dando un rodeo por encima de la Hoya de Ancares y retornando al itinerario del cordal (1746 m) para volver al Puerto de Ancares (1684 m) (2,30).

Desde Suarbol

Al salir de esta atractiva aldea (1100 m) podemos optar entre cruzar inmediatamente la carretera para elevarnos por la ladera occidental del Cuiña (1987 m), o seguirla hasta el puente que vadea el Río de la Vega. En las dos variantes predomina la dirección Sur, progresando en el primer caso sobre la cuenca del río y junto a la orilla en el segundo. Confluyen en un vado próximo a la Mallada de Suarbol (1600 m) (1,15), donde existe una cabaña. La pendiente se intensifica en el acceso al cordal, y al llegar al collado (1750 m) (1,45) la senda pasa al Valle de Burbia. Nosotros damos la espalda a Peñalonga remontando por terreno herboso (NNE) la pendiente del Pico Cuiña (1987 m) (2,30).

El Cuiña se alcanza también desde Piornedo (1080 m), trasponiendo por carretera o sendero el contrafuerte que delimita la cuenca del Río de la Vega, así como desde Burbia (900 m), alcanzando por su valle el collado Peñalonga-Cuiña que posibilita ascender a ambas cumbres, e incluso a partir de Tejedo (1000 m), remontando el curso del Río Cuiña por la Hoya de Ancares.

Crestas de la Sierra de los Ancares

La travesía del cordal, carente de obstáculos apreciables, nos permitirá conocer el resto de las cumbres significativas de la sierra. Partimos del Puerto de Ancares (1684 m) alcanzando sucesivamente el Pico Cuiña (1992 m) (1,15), Peñalonga (1870 m) (2,00), Mustallar (1924 m) (2,45) y Pico de Lagos (1876 m) (3,15).

Salvando la Golada de Boca do Campo (1730 m), situada entre los profundos valles del Ortigal y Burbia, coronamos las puntas gemelas del Corno Maldito (1848 m) y Pico dos Charcos (1847 m) (4,00). Luego aparece la cresta de los Penedos, el tramo más aéreo y abrupto del cordal. Sus tres cotas están separadas por brechas que exigen trepar, no obstante se pueden soslayar por la vertiente oriental. Una vez en Tres Obispos (1792 m) (5,00) proseguimos nuevamente hasta Peñarrubia (1825 m) (6,45) (5,30 del Pico Cuiña).

Daremos marcha atrás hasta la Golada de Cardiadelos (1596 m), bajando por el bosque a la Campa de Brego (1400 m) (8,00), con vistas a dirigirnos por la Golada da Vara (1470) a la Campa de Tres Obispos (1,583 m) (8,30). No disponiendo de coche de apoyo es preciso recorrer todavía unos 6 km. hasta el refugio del Club de Ancares (9,45).

Accesos: Puerto de los Ancares (1h 15 min).

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