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Belar (897 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
01/01/2001
Pequeña cumbre de la herbosa cresta occidental de la sierra de Aloña, al Oeste del pequeño collado de Belar ( 905 m ), que supone un punto de inflexión en dicha cresta y posee un repetidor de televisión.

Uribarri ( 413 m ) es una barriada de Oñati situada en la carretera que se dirige al santo lugar de Arantzazu ( 731 m ). Junto a las casas de Urteagain ( 519 m ) se inicia la ruta a lo largo de la cresta occidental del monte Aloña ( 1.248 m ) para alcanzar esta discreta loma. Desde el aparcamiento del restaurante, dejando a la izquierda una pista de cemento, un camino empedrado se dirige a la base de las peñas. Pasando un bosque de pinos y hayas se desemboca en una pista más ancha para proseguir la marcha por la derecha. Alcanzado el lomo de la sierra ( 655 m ) basta con continuar por él en virtud de un pequeña sendero que lo recorre. Se accede así a la discreta elevación de Belar ( 897 m ).

Se puede prolongar el recorrido del cresterío de Aloña para subir a sus restantes cumbres de Gorgomendi ( 1.248 m ), Kurtzezar ( 1.287 m ), Botreaitz ( 1.319 m ), Akaitz ( 1.315 m ), etc.

La sierra de Aloña está habitada por un genio maligno denominado Gaiztoa ( Eusk: Malo ) que es una representación siniestra de la Diosa Mari. Los corderos robados por aquel se llevaban a una cueva sita en las estribaciones de la sierra y que tiene el nombre de Gaiztozulo. En Oñati, una leyenda cuenta que Mari se materializa en forma de árbol cuya parte delantera asemeja una mujer. En otra se dice que la figura de árbol despedía llamas por todos sus lados. No es raro, también, que aparezca en forma de globo de fuego. Cuando Mari se halla en su guarida del monte Anboto, llueve copiosamente; cuando está en Aloña hay sequía pertinaz.

Si se va a la morada de Mari hay que tutearle al hablar con ella y, no hay que olvidar, salir de su morada de la misma forma que se penetró en ella; es decir, andando hacia atrás y mirando hacia dentro. Tampoco hay que sentarse mientras se halle en su morada, aun cuando ésta invite a tomar asiento. Es castigado el que osase penetrar en las cavernas de Mari sin ser invitado, y aquel que se apodere indebidamente de lo que en ella hubiese. Unos cazadores que lanzaron piedras en Gaiztozulo fueron derribados por el viento y una nube que surgió de aquella...

Accesos : Uribarri ( 1h 30 min ).

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