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El Yelmo (1.717 m)

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Javier Urrutia
Fecha Alta
17/05/2007
Modificado
16/08/2016
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Este casco rocoso es el pico más notable y simbólico de la Pedriza del Manzanares. También se conoce como Peña del Diezmo. El nombre de Peña Diezmo es debido a que el pago de los tributos del Real del Manzanares se realizaba en este lugar.
Se trata de un terreno granítico ciertamente destacable y llamativo. Los escaladores han sabido sacar partido de estas curiosas formaciones rocosas trazando vías que se caracterizan por la progesión en "Adherencia".

La cara S. del Yelmo posee un desnivel cercano a los 200 metros, mientras que por el Norte esta altura se recorta a la mitad. Es por esta vertiente Norte por donde discurre la vía Normal. Tras un primer resalte (II), se sitúa al pie de una estrecha chimenea que permite situarse en la cima (F+). La primera ascensión se atribuye a Casiano del Prado en el año 1864.

La Pedriza del Manzanares

La alta cuenca del río Manzanares constituye un original paisaje de erosión conformado sobre la vertiente S. de la Sierra de Guadarrama, a los pies de la denominada Cuerda Larga, entre el Puerto de la Morcuera ( 1.776 m ) y el Puerto de Cotos ( 1.830 m ). El río Manzanares ha escavado una garganta por encima de la cual se elevan singulares monolitos graníticos en absoluto desorden, tejiendo un destacado paisaje laberíntico a pocos kilómetros de Madrid.

La Pedriza constituye un universo llamativo y sorprendente que resulta imposible de describir en unas pocas líneas. No obstante resulta necesario proporcionar algunas ideas generales sobre este lugar que tanta influencia ha tenido en el desarrollo del montañismo de dificultad.

El acceso a la Perdriza se realiza habitualmente desde Manzanares del Real ( 929 m ), iniciando las marchas a pie desde El Tranco ( 950 m ) o desde Canto Cochino ( 1.020 m ) que cuentan con aparcamientos de limitado aforo, por lo que los accesos suelen encontrarse limitados en épocas de máxima afluencia ( verano ). Desde la localidad parte una carretera que conduce tras algo más de 2 Km. al Tranco ( 950 m ), donde existen algunos restaurantes y un camping. Saliendo de Manzanares por la carretera en dirección a Cercedilla, se alcanza un cruce a la derecha, donde parte el carretil que conduce al aparcamiento de Canto Cochino ( 1.020 m ). Entre El Tranco y Canto Cochino discurre el río Manzanares formando un pequeño desfiladero donde el cauce del río forma algunas pozas que son aprovechadas en el estío por oleadas de bañistas. Una senda discurre por la orilla izquierda y permite enlazar los dos lugares en algo más de veinte minutos de marcha.

El vasto territorio que abarca la Pedriza se divide en dos grandes zonas: La Pedriza Anterior y la Pedriza Posterior. La primera es la más cercana a Manzanares del Real. Su máximo emblema es la cumbre de la Peña Diezmo, más conocida como El Yelmo ( 1.713 m ), un gran casco granítico bien visible desde los alrrededores. Tras esta cumbre se encuentra la llamada Pedriza Posterior, que forma un curioso anfiteatro rocoso ( circo de la Pedriza ) dominado ya por cumbres de dosmil metros, en particular, por las escarpadas Torres de la Pedriza. Su peña más significativa es, no obstante, El Pinganillo ( 1.549 m ), conocido en la actualidad por su silueta, como El Pájaro. Tanto El Yelmo como El Pájaro son las llamativas cumbres donde yacen los orígenes de la escalada en La Pedriza.

Desde Canto Cochino por la Gran Cañada

Desde el parking ( 1.020 m) descender hacia la pasarela que cruza el rió Manzanares. Tomando la senda de la derecha cruzar el arroyo de la Majadilla por un pequeño puente. Enfrente comienza una senda que asciende entre jaras hasta un collado ( 1.290 m). El camino más evidente gira hacia la derecha ascendiendo hacia la Cañada Real, una gran pradera entre riscos. Hasta este punto el sendero es claro, pero hay que tener cuidado de no despistarse con los diferentes atajos que hay a ambos lados.

En la Gran Cañada, tomar por la izquierda un sendero que cruza en perpendicular y continuar subiendo dejando a la derecha unos carteles de metal. Rebasada una pequeña fuente (1.310 m), remontar hacia el collado de la Encina (1.480 m). Continuando por el sendero se llega a la Pradera del Yelmo (1.590 m). Estamos ante la cara sur de la mole de granito de El Yelmo. Cruzando esta pradera se rodea la base del Yelmo en dirección a su cara N. El sendero va siempre próximo a las paredes, que vamos dejando a nuestra izquierda.

Al dejar atrás la Pradera del Yelmo, a nuestra izquierda comienza una canal rodeada de grandes bloques graníticos por la que se continúa ganando altura con ligera tendencia hacia la derecha hasta encontrar, a la izquierda, la chimenea de 15 metros que da acceso a la cima. La chimenea se supera en un corto tramo por oposición hasta ganar un escalón que forma una piedra empotrada (II). Tras superar este tramo, la chimenea se abre un poco y podemos continuar unos metros sin mayores problemas. Nuevamente la chimenea se cierra y superando nuevamente por oposición (II) se llega al final de esta. Girar a la derecha entre majestuosos bloques para llegar al poste geodésico (1.717 m).

Desde Canto Cochino por el Barranco de los Huertos

Seguir el anterior recorrido hasta el collado (1.290 m). Girar, entonces, a izquierda, el sendero va ganando altura, superando a veces tramos muy pendientes en zigzag. Entre bloques de roca se llega al collado del Hueco de las Hoces (1.300 m). Siguiendo los hitos entre rocas y vegetación, superando en ocasiones algún que otro tramo con la ayuda de las manos se llega a un cruce (1.590 m) que separa los caminos que van a la cara sur y norte del Yelmo. Continuar por la izquierda siguiendo los hitos que llevan hasta el collado de la Pradera de la Hoz Cimera. Para llegar la chimenea de subida al Yelmo, trepar por una cornisa en diagonal bastante visible (F+).

Desde el Tranco

A la derecha del parking ( 955 m ), frente al restaurante Casa Julián, tomar el sendero que asciende en zigzag para cruzar más adelante unas praderas y continuar entre grandes rocas. La senda va salvando unos escalonamientos rocosos, alternando zonas de suave pendiente con cortos pero duros repechos, hasta llegar a las Placas del Tranco ( 1.268 m ). Remontar una zona de jaras en lazadas. Bordear, entonces, un gran bloque rocoso por la izquierda y ascender sin dificultades a lo alto del peñascal que se levanta a la derecha, conocido como Mirador del Tranco ( 1.296 m ). Proseguir la subida y llegar a la Gran Cañada ( 1.295 m ), enlazando con la ruta de Canto Cochino.

Desviándonos, entonces, a la izquierda la senda discurre más cerrada entre jaras pasando junto a un manantial, y elevándonos por el collado de la Encina ( 1.480 m ) hacia la Pradera del Yelmo ( 1.590 m ), al pie de la cara S. de la montaña. Si se desea ascender por le vía normal, habrá que rodear toda la elevación para buscar la chimenea de cara Norte que conduce a la cima ( 1.717 m )(F+).

Vía Valentina (AD-)

Este sencillo itinerario recorre las llambrías de la cara W. La primera ascensión se realizó en 1913 por el guía Valentín Parra que la utilizaba para subir a sus clientes. Algunas fuentes atribuyen la primera ascensión a Ultano Kindelán y Pablo Martínez del Río.

Es utilizada como vía de descenso por los escaladores que ganan la cima de El Yelmo por la cara S., al ser una opción más breve y directa que la vía Normal ( descenso por la cara N. y rodear toda la cumbre por el E. ). Aunque no posee dificultades significativas de tal manera que puede practicarse sin aseguramiento, no se recomienda como alternativa de descenso al no iniciado, existiendo además el peligro de embarcarse en destrepes más complejos sino se tiene claro el itinerario a seguir. No existe un camino bien definido, y describimos aquí el que se sugiere más interesante (aunque no posiblemente el más sencillo).

En la parte más izquierda de la cara S. se observa un diedro tumbado (III) que da inicio a la ascensión. Una placa hueca permite mediante un agarre invertido alcanzar una cómoda vira (II+) que se recorre hacia la izquierda en dirección a unos arbolitos. Seguidamente se realiza una travesía entre bloques (II) en busca de la cara W. dejando a la izquierda la singular Torre Valentina.

En este punto empiezan las Llambrías de adherencia. lo suficientemente tumbadas como para permitir una progesión sin necesidad, normalmente, de hacer apoyo con las manos. Tras una primera rampa más empinada (II+) se continúa por otras algo más suaves hasta situarnos sobre un escalón surcado por amplios canalizos (III-). Tras pasar junto a un bloque rocoso, continuamos por la derecha y luego superamos, ahora hacia la izquierda, un breve resalte (II+) que conduce a un gran paño liso y tumbado bajo la cresta cimera. Caminando por él, seguimos junto al borde del resalte, hasta que este se hace practicable (II+), teniendo ya la cima a muy pocos metros. Una última trepada (II) conduce la cumbre de El Yelmo ( 1.713 m )(AD-).

En el descenso puede seguirse más o menos el itinerario descrito, pudiendo evitar algunas llambrías empinadas aprovechado los agarres que proporciona la cresta de la derecha.

La Torre Valentina (D+)

Se trata de un mogote que asemeja una especie de flan fundido y que se sitúa en el inicio de la cara W. por donde discurre la vía Valentina, de la cual toma el nombre. Junto a ella existe otra aguja erosionada y puntiaguda que también se puede coronar. El itinerario final es curioso pero expuesto al no poderse asegurar el filo una vez pasado el gran puente de roca.

Se alcanza la base de la torre por la vía Valentina, superando el diedro de entrada (III) y la vira (II+) y travesía (II) que conduce al cara W. Luego hay que trepar (II) hacia la izquierda, saltar una grieta que nos separa de un bloque y efectuar un breve descenso por llambrías hasta situarnos frente a la aguja.

Alcanzamos la escotadura (III) entre las dos agujas y seguimos la arista hasta un puente de roca con lazos. Un filo muy estrecho y expuesto (IV+) nos separa de la curiosa cima de la Torre Valentina (D+). El descenso se realiza por la misma vía, primero al puente de roca mediante un rápel muy precario, y de aquí, con otro más a la base de la torre.

Desde la escotadura es fácil (III) ganar la aguja de la izquierda (AD).

Walkiria (D+)

Si desde el centro de la pared S. vamos hacia la izquierda se observa una gran laja soldada. El diedro de entrada de la vía Valentina queda a unos 30 m. a la izquierda de la misma.

La escalada arranca en el espolón izquierdo de la laja, junto a un árbol. Nos elevamos por su filo (IV-) para alcanzar una cornisa. La vía original desciende ligeramente por esa cornisa (IV-) para alcanzar una primera reunión. Luego supera el resalte (IV) y vuelve hacia la izquierda, a recuperar el filo, por una cornisa paralela a la anterior. Actualmente se supera el resalte, protegido por un parabolt, entre las dos cornisas directamente (V). Luego se continúa por una placa ondulada en adherencia (V), con los seguros inicialmente distanciados, hasta alcanzar la cima de la laja, en la que se sitúa la segunda reunión original de la vía. Seguidamente se efectúa una larga travesía hacia la izquierda (IV) para escalar una nueva placa de adherencia (IV) hacia la tercera reunión. A partir de aquí, la didicultad decrece (III) y se conecta con las placas de la vía Valentina que conducen a la cima de El Yelmo (1.713 m )(D+).

Cima Oriental de El Yelmo, El Rompeolas (D)

La cima oriental de El Yelmo ( 1.656 m ) forma también una muralla, menos espectacular que la precedente, de unos 80 m. de altura sobre la vertiente S. Este sector es conocido como El Rompeolas y cuenta con varios itinerarios equipados de dificultad moderada que pueden ser aprovechados para alcanzar la cumbre, constituida por un gran bloque rocoso.

El itinerario más directo tiene su inicio en la pequeña horcada que forma la pared S. del Rompeolas con una pequeña aguja característica. Tras un primer paso más complicado (IV+), se remonta el muro (IV) que nos separa de la primera reunión. Seguidamente continuamos en adherencia con tendencia a la izquierda (IV) y seguidamente de frente hasta una segunda reunión (IV) al pie del zócalo final. Para superalo existen varias opciones. La más atractiva es utilizar un diedro chimenea (IV+) defenido por un parabolt. La ascensión al bloque cimero se efectúa (II) rodeándolo por la cara N. (1.656 m )(D).

El descenso se realiza fácilmente por la vertiente N. buscando un pasillo rocoso al E. de la cumbre.

El Pájaro o El Pinganillo ( 1.549 m )

Como se ha indicado es el risco más conocido de la Pedriza Posterior. Dada su limitada accesibilidad, su primera ascensión ha sido célebre. En el año 1913, los tres hermanos Ultano, José Manuel y Juan Kindelán, no alcanzan la cima, se quedan bajo la cabeza del Pájaro, a pocos metros de su cima. En 1916, efectuando una pirámide humana alcanzan, por vez primera, la cima Zabala, García Bellido, el alemán Schachtzabel y Meliá. Luego se colocó una cadena a lo largo del cuello para facilitar el acceso a la cima ( cabeza del pájaro ) que se ha mantuvo en pié hasta finales de los 70 y que se expone en el centro de interpretación del parque de La Pedriza.

En el año 1935, Teógenes Díaz, Juan B. Mato y Ángel Tresaco acometen la cara S. en una magistral escalada ganando el techo bajo el llamado "escudo del pájaro". Evitando el voladizo por la derecha se gana la cima recorriendo el suave lomo del ave hasta su cabeza, donde se encuentra la cima ( 1.549 m )(MD-). Otra vía recomendable en la cara S. en la Jordi Jutglar, abierta por Ramón Portilla, J.L. Ortiz y Manuel Marchal en 1976. Discurre a la izquierda de la S. Clásica, en libre y artificial, haciendo reunión en el vértice izquierdo del techo de la S. Clásica. Luego recorre la fisura y, a media altura, se sale a la derecha para ganar en adherencia el lomo que conduce a la cabeza del Pájaro ( 1.549 m )(MD).

Desde el parking de Canto Cochino (1.020 m ), cruzamos el puente para tomar el sendero denominado "Autopista de la Pedriza" que nos coloca en el Prado Peluca ( 1.200m ), contiguo al refugio de montaña Giner de los Ríos ( 1.250 m ). Poco después el sendero gira a la izquierda para comenzar a remontar el barranco de los Poyos en dirección al Circo de la Pedriza. Tras dejar a la izquierda un buen vivac ( El Ratón ), estaremos atentos unos 200 m. después a un cairn, que marca la entrada, a la derecha, a la senda que sube hacia El Pájaro ( 1.549 m ).

Accesos: Canto Cochino ( 2h ); El Tranco ( 2h ).

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