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Pla de la Casa (1.385 m)

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Luis Astola Fernández
Fecha Alta
22/01/2018
Modificado
11/01/2019
19

Existe en el mundillo montañero un amplio consenso en considerar a la Serrella como el sistema orográfico más atractivo e interesante de Alicante para la práctica del montañismo; esta apreciación adquiere más valor, si cabe, teniendo en cuenta la cantidad de hermosas sierras y montañas que reúne el territorio alicantino y la calidad de los itinerarios que las recorren. La Serrella exhala un aliento silvestre que contrasta con el ambiente domesticado y ultraurbanizado del cercano litoral mediterráneo; sorprende y congratula encontrar a tan corta distancia de la castigada costa alicantina una montaña con los inmensos valores naturales, paisajísticos, geológicos, estéticos y etnográficos de los que hace gala la Serrella.

Crestas abruptas y afilados riscos; extensas pedreras (runars) en creación permanente; simas, cuevas, abrigos y caprichosos arcos de roca horadando las peñas (Cova Foradada, Penya d'Àfrica, Penya Foradada...); enhiestas agujas calizas (Els Frares) donde la imaginación popular inventa huertos y conventos de monjes petrificados...; un mundo eminentemente mineral, con pequeños bosquetes y reductos de flora donde resisten, al abrigo de los cantiles rocosos, preciosas rarezas botánicas endémicas de estas sierras.

La actividad humana a lo largo del tiempo ha dejado también abundantes huellas de enorme interés etnográfico: bancales de piedra seca, corrales, sesters y esbardals para el ganado; fuentes, pozos (pouets) y abrevaderos (abeuradors); neveras (pous de neu) como las del Barranc de la Canal, la de la Font del Noguer o la del Pla de la Casa; además de los propios caminos y senderos utilizados por personas y rebaños para sus ancestrales desplazamientos entre los pueblos y la montaña.

Algunos datos sobre la Serrella

La alineación Serrella-Aixortà presenta a lo largo de 22 km, desde Benasau (Comtat) hasta Bolulla y Callosa d'en Sarrià (Marina Baixa), un frente ininterrumpido en el que, a día de hoy, no existe un solo metro cuadrado de asfalto. Una única pista de montaña sin pavimentar, larga y pedregosa, cruza la sierra enlazando Guadalest y Beniardà con Castell de Castells a través del Portet de Castells (861 m), collado a partir del cual la Serrella pasa a denominarse Xortà o Aixortà. A partir del Portet hacia el E, una pista forestal corre por la umbría de Aixortà cercana a la cresta, con algún ramal descendente hacia los altos de Bixauca, hasta el refugio de la Font dels Teixos y la caseta de vigilancia forestal ubicada en la cima del Morro Blau (1125 m).

Una última pista forestal de grava se adentra en el macizo desde el Port d'Ares y recorre la zona de pinares (el Pla de la Sàlvia) que tapizan el sector occidental de la sierra, dando servicio a la vez al observatorio contra incendios que se alza junto al vértice de Serrella (1359 m); esta pista, que rompe en un brutal zigzag la ladera de solana de la montaña, ha sido hormigonada recientemente (diciembre 2017), al menos de manera parcial, en lo que constituye una preocupante y poco justificada agresión a un valioso espacio natural que la administración debiera preservar urgentemente.

La sierra Serrella propiamente dicha, sin su prolongación de la Xortà, dibuja una media luna abierta hacia el mediodía, con una dirección general E-W (para ser estrictos, SE-NW desde el Portet de Castells (858 m) hasta el Morro dels Regalls (1322 m), donde quiebra al SW hasta Benasau). Por la cresta de Penya Alta y Es Bardals, paralela al cordal principal hasta el sector de la Mallà del Llop, corre el límite administrativo entre las comarcas de El Comtat (Vall de Seta) y la Marina Baixa (Vall de Guadalest).

La sierra se divide en tres sectores perfectamente diferenciados a través de sus respectivos collados intermedios, cada uno de ellos culminado por las tres cotas más relevantes del sistema: Alt de Serrella o Recingle Alt (1359 m), en el occidental; Pla de la Casa (1385 m), en el central, techo de la sierra; y Mallada del Llop (1361 m), en el oriental. En el extremo más oriental, sobre el Portet de Castells, se alza una cuarta cima importante, la Penya del Castellet de Serrella (1049 m); desgajado al S, abrazado por el semicírculo que forman las crestas calizas sobre las localidades de Confrides y L'Abdet, se levanta el Tossal de Florent (1131 m), una montaña poco conocida que completa la nómina de las cimas más destacadas de la Serrella.

Junto a ellas, un largo rosario de cotas subsidiarias, de cambiante toponimia según las fuentes consultadas, poco prominentes en general pero algunas de imponente presencia, multiplican las posibilidades excursionistas y abren nuevas perspectivas paisajísticas sobre los sugestivos rincones de esta fascinante sierra; sin ánimo de que la lista resulte exhaustiva, registramos de E a W un puñado de cimas interesantes por razones diversas (las altitudes están tomadas, con el fin de unificar, de la cartografía oficial del ICV-Institut Cartogràfic Valencià): Alt de Tronca (976 m), Blaconc (977 m), Aspres de Famorca (1305 m), El Noguer (1262 m), Morro dels Regalls (1322 m), Penya de la Terra Nova (1300 m), Aspre de Puig (1378 m), Es Bardals (1294 m), Penya l'Heura (1351 m), Penya Creus (1336 m), Penya Alta (1288 m), Morro de la Serrella (1182 m) y Mela (1122 m).

El Pla de la Casa

El Pla de la Casa (1385 m) es el techo de la Serrella. Ubicado en el sector central de la sierra, recibe el nombre de la inesperada planicie que se extiende, a más de 1300 metros de altitud, rodeada de blancos picos calizos donde, además de la cota principal, destacan el Aspre de Puig (1378 m) y la Penya l'Hedra (1346 m). En esta elevada llanura herbosa, almohadillada de punzantes cojines de monja (Erinacea anthyllis), los árabes levantaron en el siglo XI una torre de vigilancia, comunicada visualmente con otras fortalezas del entorno: Castell de Castells, Castell de Guadalest, Confrides, Penàguila, Seta...; es probable que el propio peñasco cimero, abierto a todos los vientos, fuese utilizado como elevada atalaya.

Algunos estudiosos pretenden identificar los restos de la torre del Pla de la Casa con el "hisn" de Xeroles, documentado por vez primera en el Tratado del Pouet (1245), suscrito entre el caudillo árabe Al-Azraq y el infante Alfonso de Aragón, primogénito del monarca de Aragón, Jaime I; Agustí Galiana ("Castells medievals en la ruta dels moriscos per la Marina". Revista Sarrià, num.9. Associació d'Estudis de la Marina Baixa. Sella, 2013) va aún más lejos y aventura una interesante, aunque arriesgada, hipótesis toponímica sobre el castillo y la propia sierra, que traducimos del original en valencià:

"Unos documentos medievales nombran un castell de Serrella y en otros lugares aparece un castell de Xeroles. En el testamento de Bernat de Sarrià se dice que el castell de Serrella estaba dentro del término del castell de Confrides, si bien diversos documentos anteriores mencionan el término 'Seta-Cerolles', que fue propiedad de Roger de Llòria. Creo que ambos (Serrella y Xeroles) pueden ser un único castillo, el que dominaba la Vall de Seta, sobre la peña más alta de la sierra de la Serrella, en las proximidades de Fageca. Podría ser que el nombre árabe original jarulash (Torró 1999) de significado desconocido, derivara en la lengua de los pobladores cristianos en Xeroles y después en Serrella. Nombre que habría pasado a nombrar la sierra en la que se encuentra. Si esta hipótesis mía es cierta, sería incorrecta la denominación 'Castell de Serrella' que se le da a veces a Castell de Castells. (El de Seta es otro castillo, hacia el norte, en el Comtat. Existe otro castell de Serrella, en Banyeres)."

De la torre se conservan escasos vestigios, poco más que el arranque de los muros de un pequeño recinto rectangular, justo al pie de la roca cimera del Pla de la Casa. En cualquier caso, correspondan o no al histórico castell de Xeroles, se trata de la fortificación construida a mayor altitud en territorio alicantino.

Mucho más notables son los restos de la nevera excavada en el siglo XVIII en la pradera bajo la vertical de la cima. En algún momento perdió la cubierta, que se sustentaría sobre una cúpula de dos arcos cruzados, apoyados sobre cuatro piedras voladizas, a modo de impostas, que se conservan in situ; se mantiene en pie también el cargadero del pozo. El foso, de unos 13 metros de profundidad y más o menos cilíndrico (11 metros de diámetro), presenta un primoroso trabajo de piedra seca en buen estado, con un pasillo enlosado en el reborde exterior, para trabajar con más comodidad. En el entorno se levantaba la casa del paisano encargado de explotar el negocio de la nieve ("el nevater"); ese edificio, actualmente desaparecido, es el que dejó su impronta toponímica en este singular paraje del Pla de la Casa.

La cumbre, finalmente, se alza sobre un peñasco que obliga a apoyar las manos en la roca y a efectuar una sencilla y corta trepada. En el exiguo y aéreo espacio cimero existe una cruz metálica provista de buzón de firmas; a sus pies, una burda rosa de los vientos incisa en un pegote de cemento señala los cuatro puntos cardinales. La panorámica desde este elevado pedestal, abierto en todas las direcciones, resulta indescriptible por su amplitud y belleza, pues abarca todos los valles y montañas de la Marina Alta, Marina Baixa, Comtat, Alcoià, Alacantí, y mucho más allá. En el entorno más inmediato, su posición avanzada en el centro de la sierra la convierte en el mirador más descriptivo hacia los dos ramales de la Serrella, con el sector de la Mallà del Llop al SE y el del Alt de Serrella al SW; tranquilidad, paz y belleza a espuertas.

Desde Fageca al Pla de la Casa, por el PR-CV 182

Espléndida ruta circular, algo exigente pero muy satisfactoria, provista de abundantes alicientes paisajísticos y culturales, además del propio ascenso a la cima más alta de la Serrella. Fageca/Facheca es una localidad de montaña perteneciente a la Vall de Seta, situada entre las sierras de Alfaro y Serrella, en la intersección de las carreteras CV-720 y CV-754, distante 27 km de Alcoy y 10 km de Castell de Castells.

La ruta se inicia (764 m) a la entrada desde Famorca, por un ramal que desciende a la fuente-lavadero del Esperit Sant. Hay marcas blancas y amarillas desde el principio, aunque pertenecen más bien al PR-CV 168 "Circular Benimassot-Barranc de Malafi-Castell de Castells", mejor mantenido que nuestro PR-CV 182 "Circular Facheca-Pla de la Casa", al parecer no homologado en la actualidad. Enseguida, una vieja tablilla sobre un poste de señales del PR-CV 168 indica el desvío hacia el Pla de la Casa, por un camino agrícola que se convierte pronto en sendero; existen también algunas marcas de PR, bastante desvaídas, aunque la ruta a seguir es muy evidente. La senda, antigua vía de comunicación morisca entre los valles de Seta y Guadalest, se desliza al S por el umbrío Barranc del Moro, con una pendiente mantenida pero muy llevadera.

A medio camino, al pie de los blancos farallones calizos, se abre a la derecha la Cova de Bernat, a la que merece la pena desviarse, por terreno algo pedregoso. La Cova Bernat estuvo habitada hace unos 10.000 años por grupos de cazadores-recolectores del final del periodo Paleolítico; posteriormente, y hasta fechas recientes, se ha utilizado como "sester", refugio durante las horas de más calor para los rebaños de cabras y ovejas que pastaban en la sierra. Actualmente es un precioso y sugerente enclave de gran valor etnográfico, con restos notables de su pasado ganadero, en el que no faltan huellas de estúpido vandalismo moderno.

De vuelta al sendero, pronto se alcanza una caseta-registro de la conducción de agua a Fageca y un grifo entre piedras correspondiente a la Font de Cuquero o del Moro, al pie de la majestuosa Penya de l'Arrim (1106 m). Los mapas del ICV recogen en esta zona el topónimo "El Castellet", que en la web del Ayuntamiento de Fageca (http://www.facheca.es) se hace corresponder con un desaparecido castell de Cuquero. En este punto se unen las abruptas barrancadas que descienden del Morro dels Regalls (1322 m) y de la Penya de la Terra Nova (1300 m), ocupadas por impresionantes pedreras, y la no menos áspera vaguada que trepa hacia el Pla de la Casa, señalada más arriba por una corroída tablilla de madera.

El ascenso por la canal, custodiada por verticales escarpes calizos, es empinado y precioso; el senderillo serpentea buscando terreno firme y esquivando los canchales, aunque no puede evitar atravesar una inestable pedrera al final de la rampa, justo antes de alcanzar la explanada del Pla de la Casa. La cumbre, señalada por una cruz grisácea, se localiza fácilmente en las peñas al S del collado, sobre el pozo de la nevera; una sendilla asciende por terreno herboso salpicado de rocas hasta los restos de la fortaleza islámica, de donde se trepa, con precaución pero sin dificultad, a la cima del Pla de la Casa (1385 m).

La ruta circular propuesta exige, para iniciar el regreso a Fageca, descender junto al pou de neu y seguir las marcas blancas y amarillas que se dirigen al W por la verde pradera limitada por modestas cotas calizas; al final del cordal que la une al Pla de la Casa, se levanta el Aspre de Puig (1378 m), interesante y panorámica cima fácil de coronar antes de iniciar, de frente al impresionante sector de Penya l'Heura-Alt de Serrella-Es Bardals-Penya Alta, el brutal descenso al Coll de Borrell, que hará sufrir a nuestras maltrechas rodillas.

En el collado, adosada a un poste de los PR-CV 24 y PR-CV 182, una flecha nos invita a descubrir el Recingle Finestra o Penya d'África, capricho geológico escondido tras el extremo oriental de la cresta de Es Bardals, dando vista a la vertiente meridional. Una enorme ventana abierta en la peña caliza dibuja en azul, con trazos sutiles, la silueta del continente africano; el fino arco de roca que perfila la parte superior de la ventana es de una delicadeza absoluta.

Desde el coll de Borrell, descendemos a la Font Roja, encrucijada de senderos señalizados, donde seguimos el trazado del PR-CV 182 en dirección a Fageca, que cruza la cabecera del Barranc Fondo y realiza una larga travesía a media altura de la escabrosa ladera occidental del Aspre de Puig. En el Pouet de Camp, de tradición romana aunque imputable, más probablemente, a los moriscos que habitaron durante siglos estas tierras, auténticos maestros en el trabajo de la piedra y en el manejo del agua, la senda se bifurca.

Las marcas del PR se lanzan en brusco descenso por el interfluvio entre dos barrancos, pero preferimos abandonarlas y seguir faldeando al E por la umbría de la sierra, cruzando pedreras, barrancadas y laderas abancaladas, por un buen sendero que alcanza, tras prolongado periplo, un corral en ruinas al final del camí dels Comtes. El asfalto nos conduce en cómodo recorrido a Fageca, donde podemos visitar la escultura-homenaje al Om de Fageca, un centenario olmo que, como tantos otros, sucumbió hace años a la plaga de la grafiosis (4,30-5,00 el recorrido completo).

Desde Quatretondeta, por el PR-CV 24

El PR-CV 24 "Quatretondeta-Pla de la Casa", es un sendero creado para ascender directamente desde Quatretondeta al techo de la Serrella, con el aliciente de poder visitar, a costa de alargar sensiblemente la ya larga ruta, una de las joyas de la sierra, las agujas de Els Frares; y con el inconveniente de dificultar de manera notable el diseño de una ruta circular asequible. De cualquier modo, es un itinerario bastante utilizado por montañeros que acuden a la sierra de manera esporádica o desde tierras lejanas, cuando se tiende a concentrar en una única salida el mayor número posible de puntos de interés. Por este motivo, describimos de manera somera la ruta, mucho más aconsejable para visitar las cimas del sector occidental (Alt de Serrella, Penya l'Heura...), como se describe en las reseñas correspondientes a estas cimas; y siempre con la recomendación de abordar el conocimiento de la prodigiosa Serrella en diferentes jornadas y por los variados y magníficos itinerarios que la surcan.

La ruta al Pla de la Casa parte del km 5 de la carretera CV-754, en la parte alta de Quatretondeta (637 m). Hay que seguir las señales blancas y amarillas del PR-CV 24 "Quatretondeta-Pla de la Casa, coincidente en gran parte de su recorrido con el PR-CV 23 "Quatretondeta-Benasau", pasando por la Carrasca de la Tía Sofía y la Font de l'Espinal, hasta el desvío señalizado a Les Agulles/Els Frares y Cova Foradada. Obviando la visita a este singular paraje, la senda continúa, siguiendo las marcas blancas y amarillas, hasta la cercana Penya de les Creus, un bloque calizo decorado con multitud de cruces incisas. El sendero señalizado gana altura en rápido zigzag y sigue en cornisa, sobre el Barranc Fondo, la canalización de aguas procedente de la Font Roja. La Font Roja, situada en la cabecera del barranco, provista de fuente, abrevadero y mesa, es una encrucijada de senderos, donde coinciden el PR-CV 23 y el PR-CV 24, que nos han traído hasta aquí y el PR-CV 182 "Fageca-Pla de la Casa-Fageca".

Superada la fuente, seguimos en este caso las palas coincidentes de los dos PR que se dirigen hacia la cima, hasta alcanzar el coll de Borrell. Una senda terrosa extremadamente empinada trepa desde aquí hasta la explanada del Pla de la Casa, desciende por terreno herboso hasta la nevera ubicada al pie de la cumbre y se encarama al peñasco cimero del Pla de la Casa (1385 m), coronado por su añejo buzón-cruz.

Accesos: Fageca (2h 30min); Quatretondeta (2h 30min)

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