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Almeces (1.122 m)

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Joseba Astola Fernandez
arrow-iconFecha Alta
07/03/2017
arrow-iconModificado
07/03/2017

La Sierra de Ricote, una de las más prominentes de la provincia de Murcia,  eleva su forestado y abrupto perfil a poniente de la población que le da nombre. Orientada en dirección SO-NE, al igual que las principales cadenas montañosas murcianas, sus laderas conservan un extraordinario patrimonio forestal, fruto de las labores realizadas a mediados del siglo pasado con objeto de evitar la fuerte erosión que sufrían las montañas de la región, huérfanas de arbolado y castigadas por las inclemencias meteorológicas más extremas.

Como hiciera en Sierra Espuña el insigne ingeniero de montes Ricardo Codorniú y Stárico, gran conocedor y amante de la tierra que le vio nacer, otras tantas sierras murcianas fueron envueltas en un manto de pino carrasco, o de Alepo (Pinus halepensis), especie perfecta para adaptarse a las condiciones edáficas y climáticas del singular sureste peninsular. Del resultado de aquellos exitosos y acertados trabajos forestales disfrutamos felizmente a día de hoy, cuando tenemos la ocasión de sumergirnos en un mar de verdes acículas a través de una intrincada red de caminos de piedra seca construidos para facilitar el tránsito de las personas que colaboraron en la repoblación.

Desde la Casa Forestal de La Calera, con ascensión opcional al Cabezo de Palazón (699 m)

A pesar de que la importante cúspide de la sierra de Ricote, los Almeces, ha sido tristemente deformada e invadida por diversos artilugios metálicos de telecomunicaciones, la ruta que permite alcanzar su vértice por la vertiente de mediodía supone un interesante y atractivo itinerario, con el aliciente añadido de coronar el Cabezo de Palazón (699 m), desconocida y simpática cota que regala una bellísima estampa de la vecina Sierra del Cajal (553 m) y los siempre llamativos terrenos de badlands que se extienden a sus pies, en la Rambla de Carcelín.

Hay que señalar que existen diversas opciones para alcanzar el punto culminante de la sierra, además de una anchísima pista (asfaltada en parte) abierta para el mantenimiento técnico de los repetidores de la cima y por la que nos veremos obligados a transitar durante un trecho en la parte final de la ruta que aquí proponemos; un inconveniente de no más de media hora totalmente compensado por el delicioso caminar que ofrece el viejo camino forestal que recorreremos durante buena parte de la excursión.

Arribamos a la Casa Forestal de La Calera (420 m) para echar a andar. Ya desde la construcción, situada  a escasos dos kilómetros de Ricote y accesible desde la carretera local que se dirige a la población de Mula, se obtiene una extraordinaria panorámica de la huerta de Ricote, un auténtico vergel de cítricos en un entorno extremadamente árido.

Tomando el camino que parte del extremo del aparcamiento, junto a un cartel explicativo de la sierra, y desechando algunos ramales secundarios en los primeros metros, caminamos por la pedregosa y cómoda vereda horizontal mientras aparecen los primeros muros de sujeción, encomiable labor que permite un relajado tránsito por un terreno de naturaleza poco dócil. Hay que señalar que, de manera puntual, encontraremos marcas amarillas y blancas de sendero PR, si bien, la ruta que recorremos ni está homologada ni queda recogida por la Red de Senderos de las Sierras del Valle de Ricote.

Tras doblar hacia la derecha un espinazo rocoso, damos vista al forestado Cabezo de Palazón , al que podremos ascender más tarde desde el Collado de Mezquita (639 m) Antes de alcanzar este paso, la vereda obvia un ramal descendente a la izquierda y afronta, de seguido, una serie de cómodas lazadas para ganar altitud. Si bien existen sendas secundarias que atajan el pausado trazado de nuestro camino, flaco favor le haremos a un monte tan sumamente frágil y erosionable por ganar unos míseros minutos.

Finalizado el zigzagueante tramo, inmersos en el importante pinar que se ha desarrollado en esta vertiente, alcanzamos Collado de Mezquita, que separa el Cabezo de Palazón del grueso de la sierra. Para subir a esta cumbre, cosa más que recomendable, solo tenemos que tomar el viejo cortafuegos que se dirige por la izquierda a la cima, no visible a causa del arbolado. Esta cicatriz, regenerada ya de manera natural por matorral de romero y esparto, alcanza el punto culminante en apenas diez minutos, dando paso en el tramo final al limpio pinar y a un corto trecho por la loma. Sorpresivamente, el Cabezo nos deleita con unas formidables vistas hacia la pequeña pero sugerente Sierra del Cajal y a los badlands que se extienden a sus pies, en la Rambla de Carcelín, no lejos del oasis de cítricos de la huerta de Ricote. Se da la circunstancia de que atraviesan la Sierra del Cajal los dos principales canales hídricos de Murcia: el del trasvase Tajo-Segura y el de Taibilla.

Hacia el lado contrario, divisamos por fin las antenas de Los Almeces, aún lejanas. Para llegar hasta ellas, una vez de vuelta en el Collado de Mezquita, abandonamos definitivamente la delineación del viejo camino forestal, que proseguirá aún durante muchos kilómetros por todo el mediodía de la sierra hasta alcanzar el Collado del Moro, punto en el que pasará a la vertiente norteña para dirigirse a la lejana Casa Forestal de Mahoma. Del collado optamos pues por la continuación del cortafuegos procedente del Cabezo, valiéndonos de una senda que se une enseguida a otra cuyo arranque hemos podido percibir instantes antes de alcanzar el Collado de Mezquita, en una curva del camino forestal junto a una de las esporádicas marcas de pintura blanca y amarilla (hito).

La agradable senda va ganando altura en oblicuo, surcando el mediodía de la sierra y superando con facilidad algunos tramos rocosos y abruptos que nos salen al paso. La belleza y el entretenimiento que regala el caminar por estos agrestes parajes se terminan fastidiosamente cuando desembocamos en una pronunciada curva de la pista de acceso a las antenas, por la cual nos vemos obligados a caminar durante algo más de dos kilómetros hasta situarnos prácticamente debajo de los repetidores. Encontramos esporádicas marcas del PR MU-510 (Sendero del Barranco del Pozo), que transcurre por la pista en este tramo.

Cuando nos aproximamos ya a los pies del promontorio final de los Almeces, permanecemos atentos para localizar a la derecha una senda (hito) que parece dirigirse al visible mirador situado sobre una cota contigua (1011 m) al pico de Almeces. Esta evidente vereda, sin embargo, nos permite atajar el monótono carril, volviéndolo a cruzar un poco más arriba para continuar ya de forma directa hasta la cumbre, caminando por debajo de unas torres de conducción eléctrica. Salimos así al asfalto, a escasos metros de la afeada cima de Almeces. Un gran vértice geodésico preside la plaza central, rodeada de grandes antenas.

Una senda proviene de la forestada vertiente septentrional, en cuya ruta de ascensión es posible visitar un viejo pozo de nieve.

Acceso: Casa forestal de La Calera (Ricote) (2h 45)

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El Almeces

calendar-icon07/04/2016
distance-icon14,532 Km duration-icon05:10 elevation-gain-icon816 m elevation-loss-icon816 m calendar-icon25/01/2014
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