Ir arriba

Susarón (1.879 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Fecha Alta
22/07/2015
Modificado
17/10/2016
13



Susarón es uno de los montes imprescindibles de la Montaña Leonesa; uno de los grandes, un clásico y, además, uno de los más populares, quizás porque, a pesar del aspecto inexpugnable que ofrece el inmenso murallón de su fachada sur, emergiendo directamente desde las aguas del Embalse del Porma, la ruta más habitual, que discurre por el oeste, es entretenida y asequible, dura y empinada, pero sin ninguna dificultad.

Susarón es la principal referencia visual de las montañas de la Cuenca del Porma. Aislada, blanca de caliza, hermosa y altiva, su perfil inconfundible es visible casi desde cualquier parte; esta circunstancia le otorga una de las cualidades más apreciadas por el montañero: desde su cima se ve todo. Cuando la conoces, quieres ascenderla; merece la pena elegir un día despejado para coronar su atalaya y contar con tiempo por delante para contemplar la espléndida panorámica.

Los montañeros acostumbrados a jugar con la roca y a desafiar al vértigo quizás quieran recorrer desde Camposolillo (1000 m) la atractiva y exigente ruta por su arista oriental, sin dificultades técnicas insalvables, pero con demasiado ambiente como para considerarla apta para todos los públicos; la mayoría preferirá ascender, en cambio, por la "vía normal" desde Puebla de Lillo, localidad que sobrevive a la despoblación gracias a los atractivos turísticos de la comarca en la que se enmarca, integrada en el Parque Regional de los Picos de Europa. Cuenta con dos Centros de Interpretación del Parque, uno de ellos ubicado en el remozado y cónico Torreón medieval, símbolo de Lillo, y el otro, la Casa del Parque del Valle del Porma, en las antiguas escuelas.

Desde Puebla de Lillo

Esta localidad de la Comarca leonesa de la Montaña Oriental está recorrida por la LE-331 entre Boñar, de la que dista 25 km y el Pto. de San Isidro, límite con el asturiano Concejo de Aller. Frente a la plaza que se abre a la derecha de la carretera en el centro del pueblo, la calle dedicada al divulgador naturalista Félix Rodríguez de la Fuente pasa junto a la Casa del Parque y continúa hasta un pequeño merendero cercado junto al cauce del río Celorno, con fuente, un par de mesas y espacio para aparcar. Un panel del Parque informa sobre la Senda accesible "Valle de Celorno", corta ruta adaptada a personas con movilidad reducida.

En este punto (1140 m) se inicia el itinerario clásico a Susarón, continuando por la pista junto al río durante un centenar de metros hasta una bifurcación a la izquierda señalizada como PR-LE 28, "La Cervatina" (panel y postes de señales); continuar esta ruta balizada, que cruza un puente y avanza por la orilla derecha del Celorno, vuelve a salvar un riachuelo por un paso canadiense y llega a una traza de pista descendente a la izquierda (0,12), en el paraje de La Tejera, con una baliza que indica que abandonamos el sendero señalizado; en un día con visibilidad, el itinerario es muy evidente y no debe plantear ninguna dificultad de orientación.

La referencia para tomar el sendero correcto hacia Susarón es la vaguada abierta entre la falda de esta montaña, que presenta a media altura una franja de hayedo, y un pico calizo a la derecha, El Piñuelo (1494 m), empequeñecido por la mole de nuestro objetivo. Se cruza pues nuevamente el riachuelo y, atajando por la pradera o ascendiendo por la traza que llega por la derecha a una antiestética caseta metálica y girando luego por la lomada herbosa, se toma el arranque de la canal que, en moderada pendiente, marcada con algún hito y punteada discretamente de verde, alcanza una deliciosa vega (El Pradico) provista de fuente donde pastan las yeguas, al pie de la preciosa cota del Piñuelo (0,50).

Desde el abrevadero, seguir los caminos ascendentes hacia el amplio collado (1528 m) abierto entre Susarón y la doble cima de Los Curriellos (1572 m), que da vista ya al valle de Vegamián, inundado por el embalse del Porma (1,05). Desde el collado hay que prestar atención para localizar los hitos, punteados de verde, que serpentean por la inmensa pala herbosa que constituye la ladera oeste de Susarón, en un recorrido trabajoso cuya única dificultad consiste en afianzar un pie delante de otro en un terreno algo disgregado y muy pendiente; muy recomendables los bastones, más aún en el descenso.

Aunque se puede subir casi por cualquier lado, la traza marcada facilita la progresión por la rampa, siempre con la referencia de la cima a la vista; superada una pequeña barrera rocosa, ya muy arriba, la trocha se orienta a la izquierda, salva el resalte calizo y, acentuando aún más la pendiente, se presenta sin sobresaltos y casi de improviso en la cresta cimera. Siguiéndola brevemente a la derecha, se corona la cómoda plataforma del Susarón (1879 m), con su vértice geodésico, el deteriorado buzón y unas extraordinarias vistas sobre el embalse y sobre el prodigioso paisaje de montañas de este sector de la Cordillera Cantábrica.

Accesos: Puebla de Lillo (2h)

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios