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track-iconVegarredonda-La Verdelluenga-Oliseda-Caín
Roberto Gil Alonso
arrow-iconFecha de realización
15 de julio de 2012
arrow-iconFecha de subida
27 de mayo de 2018
arrow-iconDuración
06:58
arrow-iconTiempo Detenido
No definido
arrow-iconVisto
7724 veces
Nivel de Ruido level-indicator

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Vegarredonda-La Verdelluenga-Oliseda-Caín

Para llegar al Collado de los Tiros al pie de La Verdelluenga hay que tomar el camino de Ario que sube por el Caleyón del Francés. Este se desvía hacia la izquierda del principal que sube al Jou Santu, antes de llegar al refugio viejo. Es un recorrido caótico en el que hay que fijarse bien en los hitos que jalonan el camino. Cuando estamos ya cerca de La Verdelluenga nos desviamos del camino de Ario y recorremos una zona confusa para llegar a la rampa de hierba que baja del collado. Quizás sea más comodo desde el collado del Conjurtao hacer una travesía recta en dirección al visible Collado de los Tiros, bajando al fondo de los Jous de Peña Blanca, siguiendo la mayor parte del tiempo un pasillo herboso y evitando así la zona de llambrias y grietas.

Desde el collado la trepada es corta y poco expuesta (II). Hay que coger una canal a la izquierda y a media altura pasarse a la derecha.

Para continuar decidimos bordear la cima por el norte en busca de la boca del Joon, accediendo a una collada anterior. Hay algún tramo por zonas descarnadas y muy agrietadas, aunque son episodios cortos.
La bajada desde el Joon hasta Caín es muy pronunciada y hay que tomársela con calma. Son cerca de 1400 m de descenso "a saco". La primera parte apenas hay rastros de camino y el terreno está muy suelto. A partir de Oliseda (1400 m) se sigue un senderillo, que a veces se pierde entre la hierba y las matas y nos aboca a los famosos sedos de Oliseda. Estos sedos son delicados de transitar y en especial en descenso. La senda es estrecha y muy aérea. Después de un primer sedo corto y muy aéreo se llega al segundo que tiene un paso bastante estrecho en el que una mochila voluminosa puede darnos problemas, pues la pared nos echa hacia el vacío. Pasados los sedos el camino ya no tiene más dificultades, más que la propia pendiente. Se sale finalmente a Caín de Arriba y de ahí en breve se llega a Caín.

Con niebla la primera parte hasta La Verdelluenga es muy problemática y con lluvia los sedos pueden resultar muy peligrosos.

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