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2012-11-18 58339
Jose Ramon Triviño Barasona
Fecha de realización
18 de noviembre de 2012
Fecha de subida
24 de junio de 2018
Duración
07:07
Tiempo Detenido
No definido
Visto
12100 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

2012-11-18 58339

Al norte de la provincia de Málaga encontramos una cadena de montañas conocida como el Arco Calizo Central, barrera geológica que protege a la Axarquía malagueña de los vientos fríos del norte y le confieren un clima subtropical, especialmente en la costa. Así pues, nos aventuramos a un trocito de este cordón montañoso, centrándonos concretamente en tres peñones calizos sobre tierras arcillosas llamados El Fraile, Gomer y Doña Ana, que destacan por los grandes desniveles y la verticalidad de algunos de sus flancos, de ahí que la gente los conozcan como Los Tajos.

Para llegar a este lugar desde la autovía A-45 la mejor opción es entrar por Casabermeja y desde aquí tomar la A-356 dirección a Colmenar. Justo antes de llegar es necesario cambiar de dirección por la A-7204 y en un cruce a unos 3 km, tomar el tramo de la derecha por la A-4152 (Ma-115). Una vez llegamos a la Venta de Alfarnate, en el cruce continuamos a la derecha dirección Alfarnatejo por la Ma-4102. Rebasamos una primera entrada a esta localidad y poco después seguimos una pista que parte a la derecha, que bordea el arroyo de la Añoreta.

Encontraremos enseguida a la izquierda un abrevadero llamado Fuente del Conejo, donde estacionaremos el vehículo para dar comienzo a la ruta. Estamos en este punto a 821 m.s.n.m.

El recorrido se inicia tomando este mismo carril, dirección oeste, mientras a nuestra izquierda contemplamos la cara norte del Fraile y otros parajes conocidos como Carrasco, El Matagallar, y el Torcal. A nuestra derecha podemos contemplar por el contrario la cara sur de la Sierra de los Camarolos y del Jobo, culminada por el Chamizo, emblemático pico conquistado en anteriores ocasiones por nuestro club.

A unos 2 kilómetros, en un cruce de carriles, continuaremos por el ramal izquierdo que desciende entre el encinar en busca del arroyo de la Cueva, que habrá que cruzar en alguna ocasión entre fresnos y adelfas, para acercarnos a las inmediaciones del cortijo El Cuartillo, lugar tristemente conocido porque en él dieron muerte en 1950 a Salvador Arrebola Godoy “Candiles” y a otros de sus hombres que componían la “Agrupación antifranquista Roberto”.

Nuestros pasos no van llevando por terrenos que antaño debían tener una mayor vocación agrícola y ganadera, pero que hoy es meramente testimonial. Llegaremos así hasta la fuente de Fariñas, flanqueada por un bosquete de olmos y algunas higueras junto al cortijo del mismo nombre, a 675 m.s.n.m., donde podremos hacer un pequeño receso antes de emprender el ataque a la mole del Gomer. En este tramo de aproximación a la base del Tajo de Gomer no existe senda definida y debemos adentrarnos, campo a través, por un retamar que no nos impide perder la referencia del lugar hacia el que nos dirigimos.

Ya en la base, en contacto con las rocas buscaremos el lugar más propicio para emprender su ascenso, que presenta algunas dificultades y pequeñas trepadas hasta enfilar bien el trazado que nos llevará a la cima. Es importante reagruparse en algunos sitios o bien no perder la continuidad del grupo para tratar de llevar el recorrido más idóneo y evitar quedarse enriscado o encontrarse con más dificultades de las que ya en sí tiene esta ruta. Viene bien por tanto siempre ir atento e incluso ir observando alrededor algunas flechas o hitos que nos indican el mejor trazado. Debemos ir remontando la cara sur del Gomer, dirección Este, hasta llegar a un bonito collado entre los paredones y un pequeño peñoncillo con forma de colmillo. En él se puede hacer un descanso mientras se observa el paisaje y se echa un vistazo al tramo más complicado del recorrido, aparentemente más vertiginoso de lo que en realidad es, dado que desde la lejanía parece muy vertical, pero que luego tomándolo con cuidado se hace llevadero y nos acerca enseguida a las inmediaciones de la cumbre.

Es este tramo el que nos aportará la experiencia más emocionante del día, especialmente para aquellos que lo realicen por primera vez. Superado el mismo aun queda por delante una ladera pedregosa que es necesario zigzaguear para llegar al tramo rocoso de la ante-cima en el que es fundamental seguir las indicaciones o flechas para subir por el tramo más “cómodo”, nuevamente haciendo uso de las manos para superar algún que otro escalón. Finalmente este recorrido nos situará en la cresta del Gomer y sólo quedará recorrer un corto tramo entre rocas para culminar el ascenso a la cima, a 1.129 m.s.n.m.

Las vistas en días claros son espectaculares en cualquier dirección y sobre todo se tiene una buena perspectiva de los otros dos peñones que son el Alto del Fraile (1229 m.s.n.m) y el Alto de Doña Ana (1202 m.s.n.m) que completa por el Este la triada, llevándonos a lo lejos a fijar nuestra mirada en el pantano de la Viñuela y en la Maroma, en el P.N. de Tejeda, Almijara y Alhama. Tampoco desmerecen las vistas de las sierras de Enmedio, Camarolos y Jobo y a lo lejos en el Oeste la Serranía de Ronda y su Torrecilla.

Tras el descanso oportuno iniciamos la bajada por el mismo lugar por donde ascendimos hasta llegar nuevamente la base del Tajo de Gomer, para emprender desde aquí el acercamiento a los Altos de Doña Ana. Para ello debemos buscar una senda a la derecha entre el matorral que rodea al Gomer y se adentra en un pequeño valle que debemos ascender por un engorroso y pedregoso terreno. En contrapartida y para que se nos haga más agradable en la subida nos rodeará un recoleto y bonito bosque mixto compuesto por grandes cornicabras, arces de Montpelier, majuelos y quejigos que entre otros arbustos conformarán la pincelada de color otoñal en noviembre.

Pasado este tramo llegaremos por fin a un collado a unos 980 m.s.n.m. donde el terreno de calizas jurásicas tiene una tonalidad rojiza muy diferente al resto de su entorno. Desde aquí enfilaremos el camino dirección Este por un pasillo formado entre dos promontorios rocosos que constituyen los Tajos de la Paloma y las estribaciones del Doña Ana, que nos irá facilitando el acceso hacia la cima, no sin antes pasar por pequeñas dolinas con prados ante de llegar ala cumbre.

Desde este Cerro las vistas son igualmente espectaculares, pero no debemos demorarnos mucho tiempo en este lugar si deseamos subir Los Altos del Fraile, así que nuevamente tenemos que bajar por donde hemos subido y retornar a los Tajos de La Paloma. Pasaremos esta vez entre los dos promontorios para llegar a un collado conocido como Los Navazos, a 1059 m.s.n.m

En este lugar tenemos dos opciones: la primera es el ascenso a los Altos del Fraile, que tenemos frente a nosotros dirección norte; la segunda consistiría en desistir de este tercer peñón y tomar el regreso hacia Alfarnatejo, por el camino de la derecha y buscando el río Sabar. Esta opción sólo se realizaría si es muy necesario porque el tiempo apremie o ante cualquier otra eventualidad.

La ruta consiste en culminar el triplete, así que el ascenso a los Altos del Fraile desde este punto se inicia casi directamente, tendiendo un poco al noroeste, sin perder la referencia del promontorio rocoso que constituye su cima. Poco a poco llegaremos a ella subiendo la cara sur hasta hacer cumbre, donde podemos contemplar nuevamente todo a nuestro alrededor así como localizar la parte inicial de la ruta y la localidad de Alfarnatejo. Después, para descenderlo seguiremos la cresta hacia el Este hasta un collado desde el que afrontaremos el descenso por la cara Norte a través de una rampa conocida como “El Canuto”. Desde aquí buscaremos la senda que conduce al carril inicial y finalmente a la Fuente del Conejo.

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