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Espinama - Prao Cortés - Pico Cortés
Javier Tezanos Díaz
Fecha de realización
26 de julio de 2018
Fecha de subida
26 de julio de 2018
Duración
10:32
Tiempo Detenido
No definido
Visto
12075 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Espinama - Prao Cortés - Pico Cortés

Pico Cortés (2371 m) es una de las montañas más conocidas del Macizo Oriental de Picos de Europa o de Ándara. Esta cumbre forma, junto con Prao Cortés (2286) y el Jiso (2184), un destacado cordal que cierra al SO el Macizo Oriental. Hacia el SE, en la vertiente de Camaleño, estos tres vértices muestran un perfil abrupto e inaccesible, sin embargo, las laderas que miran al valle de Duje y a los puertos de Áliva tienen los desniveles más llevaderos, aunque nada fáciles. Por ello, esta vertiente es la que tiene las vías de acceso habituales.

Este cordal comienza en el collado de la Cámara (1698 m), un portillo herboso que lo separa las Cumbres de Avenas. Desde este paso, la cresta se convierte rápidamente en una arista sobre la que descansan varias cumbres reseñables: Los Picos de Cámara (2112 m), Pico Pozán (2184 m) (más conocido como El Jiso), Prao Cortés (2286 m) y Pico Cortés (2371 m), para finalmente alcanzar la Morra de Lechugales (2441 m), y sus estribaciones, la Pica del Jierru (2425 m) y la Silla de Caballo Cimero (2434 m).

La cima de Pico Cortés, como muchas otras, está coronada por un vértice geodésico, que no tendría mayor interés si no fuera porque su instalación se remonta 150 años atrás. Allá por la década de los sesenta del siglo XIX, la búsqueda de posibles yacimientos minerales en los Picos atrajo la atención de destacados geólogos, que recorrieron con detalle el macizo. De esa época datan las minas de Áliva. Tras los geólogos llegaron los oficiales del Instituto Geodésico, quienes instalaron este vértice.

La marcha comienza en Espinama (877 m) desde una plazoleta conocida como La Posá, junto al bar Peña Vieja. Desde aquí a través de una gran portalada, abierta en una de las casas, se coge la pista NE que, después de atravesar el barrio del Molinuco, asciende y discurre por un área boscosa, con predominio de hayas, paralela al río Nevandi (éste es el límite entre el macizo Central y el Oriental).

Esta pista, que se construyó para dar servicio a las minas de la Canal del Vidrio y del Circo de Ándara y se acondicionó por última vez hacia el año 1990 cuando se le dio el trazado actual, no tiene ninguna parte llana hasta Áliva, algunos tramos alcanzan pendientes del 25%. En las zonas en los que la vegetación lo permite se puede admirar la silueta del pico Valdecoro (1816 m), que presenta una nueva, majestuosa y bella estampa a cada curva de la pista.

El perfil del camino no es demasiado sinuoso hasta llegar a la curva de La Regollá (1130), que poco después es seguida por un fuerte zigzag y sale de la vegetación. Un poco después se llega a los Invernales de Igüedri (1280 m, los primeros de abajo), un grupo de cabañas al borde de la pista pertenecientes al pueblo de Espinama y utilizadas hasta hace poco por los lugareños cuando trasladaban el ganado a los valles durante el invierno. La apertura de estas pistas ha favorecido el abandono en el que se encuentran actualmente algunas de ellas. Desde este punto se tiene una buena vista de la arista sur del Pico Valdecoro. Esta llamativa y casi vertical pared de 330 m de desnivel fue abierta por primera vez en escalada en el mes de junio del año 1969 por los montañeros Gervasio Lastra, Ezequiel Conde, Miguel Ángel Herreros y Enrique Muñiz.

Poco después se llega a las Portillas del Boquejón (1345 m), encajonadas entre las estribaciones del Castro de Cogollos (1696 m) (a la derecha) y las de Cueto Redondo (1914 m), que son la puerta de entrada a los pastos de Áliva. El camino se va abriendo poco a poco, pasando por la Fuente de Los Asturianos. Inmediatamente después se encuentra una desviación, a la derecha, que va a los Puertos de Pembes y Mogrovejo. Se seguirá de frente, para llegar a la altura de los Invernales de Las Llavias, donde comienzan las campas de Áliva. Se continúa (N) por la misma pista sin tomar ninguno de los desvíos que se encuentran al paso, para adentrarse en los bellos pastizales de los Puertos de Áliva. Siguiendo al N-NE se encuentra otra bifurcación en la que se irá por el camino de la derecha (cartel “Sotres”) (por la izquierda se asciende al Hotel Refugio de Áliva y a la Horcadina de Covarrobres) para inmediatamente alcanzar el primer collado herboso de los prados de Áliva (1487 m).

El camino sigue por el fondo de la vaguada herbosa (Campo Menor), en cuyo extremo opuesto aparece la Ermita de la Santuca o Virgen de la Salud, hacia la que hay que dirigirse, ignorando otro ramal a la derecha que va al Collado de Cámara.

Esta Virgen es la patrona del municipio de Camaleño, a la que veneran celebrando cada 2 de julio una Misa. Tras la celebración de ésta, la imagen de la virgen es sacada en procesión, mientras se canta la Salve. Después tiene lugar una romería en torno a esta ermita, con una concurrida comida campestre y competiciones de carreras de caballos. La fiesta termina al atardecer en el pueblo de Espinama con alegre verbena.

Desde este punto, el camino se mete en el valle del Duje, que es un amplio callejón que está formado por el cordal donde se encuentran los picos de El Paredón del Albo (Marta Navarra) (2129 m) y El Escamellao (2075 m), a la izquierda, y por los imponentes picos Pozán (más conocido como El Jiso), Cortés y la Morra de Lechugales, a la derecha.

El camino bordea el altozano de Mesa Bajera (1495 m) por su vertiente O y, enseguida, se alcanzan las praderías de Campo Mayor. Nada más dejar las fuertes rampas de la vertiente NO de Mesa Bajera, se dejará la pista y se seguirá con rumbo NE (derecha) hacia la base de Mesa Cimera (1600 m), pero antes hay que pasar el regato que baja de la vaguada existente entre las dos “Mesas”.

En el prado la senda no está marcada, pero en la base de Mesa Cimera (un promontorio con escarpadas rocas en su parte superior) parte un camino bastante claro, que bordeando esta cota sube decididamente hacia el NE por la denominada Cuesta Cortés. Al cabo de un rato de ascensión se divisará un marcado espolón ascendente, que indica el comienzo de la Canal de las Grajas y separa ésta de la Canal de los Covarones (otra canal más a la izquierda, por la que también se puede subir a Pico Cortés, pero es más escabrosa y difícil).

Como en este itinerario se describe la subida por la Canal de las Grajas, este espolón quedará a la izquierda y será referencia para tomar el sendero que con fuertes pendientes sube hasta la Horcada de Pico Cortés. Se sube, por tanto, la cuesta en diagonal (E-NE) hacia el espolón citado, hasta unirse al camino, que sube por la pedrera adyacente a éste (por el que se viene desde Sotres) (la pedrera es cómoda para bajar, pero en la subida se va retrocediendo algo a cada paso, lo que dificulta la, ya de por sí, difícil subida) cuya pendiente aumenta considerablemente. Pronto se encuentran grandes peñas con verticales farallones, que se van dejando a la derecha, y más adelante se produce una bifurcación del camino de forma que cada ramal pasa a un lado de otro espolón, que sube paralelo al citado anteriormente.

El mejor camino es el de la izquierda, que continúa entre ambos espolones. La pendiente en esta zona alcanza el 70% y al llegar frente a otro farallón, el camino tuerce bruscamente a la derecha (SE) y se mete en una canal entre dos crestas, para desembocar prácticamente en la Horcada de Pico Cortés (2214 m). Desde aquí se sube (S-SE) una sencilla rampa y se accede a Prao Cortés (2286 m).

De vuelta a la Horcada de Pico Cortés se continúa de frente (N-NO) siguiendo hitos y balizas rojas. Al principio se camina un poco sobre la abismal vertiente de Tanarrio para realizar una pequeña trepada (I) y acceder a una plataforma pétrea en la cresta. De aquí se pasa a la vertiente del Duje, donde se evitará un importante resalte de la cresta siguiendo las marcas.

A continuación, se destrepa una chimenea sencilla (I) para entrar a la derecha bajo el collado de la cresta que precede a Pico Cortés. Seguidamente, se pasa un contrafuerte secundario (hacia la izquierda) para abordar otro pequeño destrepe en la misma dirección y alcanzar la rampa colgada sobre la Canal de los Covarones. Desde aquí se seguirá hacia el NE, ascendiendo las fuertes rampas (con alguna trepada fácil) del hombro SO del pico. En este tramo las trepadas y destrepes son casi continuos y hay pasos bastante aéreos, aunque ambos se vencen sin dificultades. A medida que se va ascendiendo la pendiente disminuye un poco y se alcanza Pico Cortés (2371 m), donde hay un vértice geodésico, una cruz y una cueva-buzón.

Desde este vértice se contemplan todas las principales cumbres de los Picos de Europa. Las más cercanas, dentro del mismo cordal, al NE son La Morra de Lechugales (2441 m) y la Pica del Jierro (2425 m), que casi se esconde tras él. Ya al E, separados por la Canal de Lechugales, se encuentran La Tabla de Lechugales (2309 m) y la Tabla del Pino (2152 m), que esconden los demás picos del Macizo Oriental. Al E y NE, en primer término, justo al otro lado del Valle del Duje, se encuentran El Paredón del Albo (Marta Navarra) (2129 m) y el Escamellao (2075 m) y el resto de la sierra de Juan de la Cuadra. En esta posición, pero en segunda línea, se contemplan (de NO a O) los principales picos del Macizo Central: Peña Castil (2439 m), Pico Urriellu (2518 m), Pico de los Cabrones (2558 m), Torrecerredo (2650 m) (estos dos en la lejanía), Los Campanarios (2569 m), Tiros Navarro (2599 m), Pico de Santa Ana (2595 m) y Peña Vieja (2614 m).

La bajada se hará por el camino de subida y al llegar a la Horcada de Pico Cortés se bajará directamente a la Canal de las Grajas y de aquí, Por Áliva a Espinama.

Javier Tezanos
26-07-2018

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