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Circular a La Maliciosa desde La Barranca (vertiente oeste y collado del Piornal) invernal
Luis Hernández Taranilla
Fecha de realización
22 de febrero de 2015
Fecha de subida
4 de setiembre de 2019
Duración
03:55
Tiempo Detenido
No definido
Visto
6095 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Circular a La Maliciosa desde La Barranca (vertiente oeste y collado del Piornal) invernal
  • Acceso: El Aparcamiento alto - La Barranca está 57 km al NO de Madrid, por Collado Villalba y Navacerrada. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de partida en el siguiente link a GoogleMaps.
  • Tiempo en movimiento: 2h47
  • Dificultad: F. Durante unos 100 m de desnivel, la pendiente de nieve se mantiene entre 30º y 40º.
  • Descripción: Salir del Hotel La Barranca hacia el oeste, cruzando la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada para tomar la senda que asciende por la gran cuenca que aloja el Arroyo de las Tijerillas. Cuando la nieve oculte el trazo, proseguir la subida directa por el eje, superando pendientes moderadas (<40º). Al salir a la cresta NO (F), girar a la derecha (SE) y seguir la loma hasta la cima de La Maliciosa (1,30).
    Bajar al NO por suave ladera hasta el Collado del Piornal y dejarse caer a la izquierda (O), por el Regajo del Pez, primero por la orilla derecha y luego por la izquierda, según mande el terreno. Cuando acabe la nieve, encontraremos una buena senda que, pasada la Fuente de la Campanilla, desemboca en la pista que recorre la Barranca. Tomarla a la izquierda (S), para regresar al Hotel La Barranca (2,45).
  • Comentario: La ruta del Arroyo Tijerillas es un clásico del Guadarrama, aunque en invierno queda eclipsada por el prestigio de los tubos de la cara sur, más alpinos sin duda. Si la subida es la ruta “montañera” más fácil de la Maliciosa, la bajada incluye un precioso, aunque breve, recorrido por uno de los pinares más hermosos de la sierra.
    En resumen, se trata, como suelo decir, de un lujo a precio asequible; y una buena posibilidad, atractiva y sencilla a la vez, para bautismos invernales. Técnicamente, está al alcance de cualquier montañero con una mínima destreza en el uso de los crampones y el piolet, pues las pendientes son moderadas y no hay pasos expuestos. Otra cosa es la exigencia física: aunque la ruta es corta, conviene estar en buena forma, pues los 700 metros de subida empinada y sostenida se terminan haciendo duros. Y, como dice un amigo mío, es uno de esos sitios que, si intentas subir más despacio, es que te caes.

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