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Ralla Alta (1.336 m)

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Itziar Lazurtegi Mateos
Fecha Alta
11/07/2014
Modificado
10/11/2017
3

El anticlinal de las Sierras de Santo Domingo y Salinas se extiende durante más de 20 km desde el río Gállego, al E., hasta el cierre periclinal de San Marzal o de Luzientes, al W. Un rasgo característico en el paisaje de estas sierras son los plegamientos de estratos calizos dispuestos verticalmente, que reciben localmente el nombre de “Rallas” o “Tablaus”. La llamada Ralla Alta se ubica al W. del pico Santo Domingo (1.524 m), entre la brecha del Portillón de Longás (1.223 m) y La Colliguaza (1.248 m), dos pasos naturales que permiten la comunicación entre las vertientes N. y S. de la sierra. Se trata de una alineación de vistosos crestones y peñascos de casi 2 km de longitud que, en continuidad con “As Rallas” del pico principal, conforma una gran muralla calcárea de aspecto dentado y atractiva imagen, especialmente si se contempla desde el S. (el flanco N. pasa más desapercibido por la vegetación).

Dentro del desarrollo de la Ralla Alta existen varias puntas rocosas de parecida altitud, encontrándose la cota más elevada (1.336 m) en un resalte que aflora en el tercio occidental del sector. A pesar de la apariencia abrupta y salvaje del cresterío, muy fracturado, la cima se alcanza con relativa facilidad.

Desde Longás/Longars

A la entrada de Longás/Longars (730 m), cruzamos el paso de hormigón sobre el río Onsella y continuamos por la derecha en dirección a unas naves (a la izquierda queda la pista que asciende a la ermita de Santo Domingo, pavimentada en su tramo inicial). Tras la última construcción, el camino gira a la izquierda y prosigue hacia el Corral Muro o Moros (784 m)(0,10), al que se puede llegar directamente por la pista que llevamos o tomando un atajo cuyo inicio está señalado con un poste. Unos metros después del corral nos desviamos a la izquierda trasponiendo una alambrada.

A partir de este punto hay que ir atentos al balizaje de marcas blancas para no despistarnos del sendero ya que, aunque en general se aprecia bien, en algunos tramos no está muy pisado y hay algunos cruces con sendas de ganado u otros ramales que pueden dar lugar a confusión. Siempre hay señales de pintura que confirman la ruta o aspas indicando lo contrario (dirección errónea), por lo no debemos tener problema en seguir la traza. El sendero pasa junto a la imperceptible cota de Pui Zapatero/Puig Zapatera (853 m) y va ganando altura por encima de un barranco hasta alcanzar el collado del Corral Marzal, que da paso a la Plana de Luzientes/Plana i Luzientes (Indicadores)(1.069 m)(1,00). Dejando al frente (WNW) el itinerario hacia Lobera de Onsella, giramos a la izquierda (SW) en dirección al Portillo de Santo Domingo/O Portillo (Portillón de Longás). La ruta enlaza unos 600 m después con un camino más ancho que, tras describir una curva de E. a W., entronca a su vez con la pista Longás-Luesia, donde tenemos dos posibilidades para continuar (1.051 m)(1,15).

La primera consiste en torcer completamente a la derecha (W) por un camino de tierra que lleva a un colladito (1.061 m) cercano a las ruinas de la Torre de San Marzal. El itinerario llanea un poco (incluso desciende levemente) y gira después a la izquierda para remontar por la Faxa Alta hasta la Collada Vizcaíno (1.229 m)(2,05). La zona superior de este recorrido comienza a estar invadida por la vegetación debido al poco uso y tiende a embarrarse en un par de puntos, pero aún es transitable.
En la segunda opción, más corta, continuamos (S) hacia un pequeño refugio en buen estado que puede venir bien en caso de mal tiempo. La cabaña está situada junto a la pista de Longás a Santo Domingo, en la que vemos unos indicadores (1.067 m). Seguimos (W) la señal hacia el Portillo de Santo Domingo (la que marca hacia Longás tiene un error en la distancia) y ascendemos hasta la Collada Perera (1.159 m). Avanzamos entonces unos 450 m y cogemos una empinada senda por la derecha (1.173 m) que nos deja igualmente en la Collada Vizcaíno (1.229 m). Como curiosidad, cerca de este paraje se encontró en 2.010 una vértebra de dinosaurio ornitópodo.

De la Collada remontamos en diagonal (S. y después W.) hacia el paso de La Colliguaza (1.248 m). Sin necesidad de alcanzar este punto, cuando el camino allana, giramos a la izquierda en un ligero ensanchamiento (SE) y localizamos un sendero que asciende entre bojes evitando los primeros afloramientos de roca por la vertiente meridional. La senda desemboca en un amplio pasillo herboso previo al resalte cimero. Una sencilla trepada de apenas dos pasos, en la que casi no hace falta apoyar las manos, nos deposita en la cumbre (1.336 m)(2,30)(2,15 por las opción segunda).

Podemos atravesar longitudinalmente toda la Ralla hasta el Portillo de Santo Domingo (1.223 m) para bajar a continuación desde esta brecha (en realidad es una falla tectónica) hasta el punto de partida en Longás, completando así una interesante ruta circular. Para ello, avanzamos unos 20 m por el borde plano del escarpe (atención al cortado) y destrepamos de nuevo al terreno herboso que vuelve a estar rodeado de bojes. Entre los matorrales localizamos la prolongación del sendero que veníamos siguiendo, procurando a partir de ahora no perder su traza. Aunque parezca difuminarse en algunas zonas, la senda mantiene continuidad y siempre hay rastro de paso pero conviene no despistarse.

El itinerario transcurre a veces entre las dos filas principales de calizas (los dos flancos del anticlinal) y en otras ocasiones por el exterior de la ralla norteña, atravesando puntualmente algunos “túneles” de boj. En el interior de estas galerías vegetales podemos guiarnos por los cortes de poda de las ramas, que han sido desbrozadas para facilitar el paso. La progresión es lenta debido a la naturaleza del terreno pero no ofrece mayor complicación que la fuerte pendiente del firme, estando al alcance de cualquier senderista medio acostumbrado a caminar por la montaña.

Una vez en O Portillo (1.223 m), tomamos la senda balizada que retorna al punto de inicio a través de la Fuen del Berro, la Fuen del Yeso, O Paso d’As Arrogatas, la Peña Truacha y las ruinas de la antigua central eléctrica de Longás/Longars.

Desde el Corral de Calvo (Luesia)

Viniendo de Uncastillo hacia Luesia, 1 km antes de alcanzar esta población sale una pista a la izquierda que tras unos 7,5 km de recorrido alcanza el Pozo Pígalo y el camping del mismo nombre (815 m). Siguiendo la pista (NE), se cruza el puente sobre el río Arba de Luesia y se continua por el Paco de la Selva hacia el Corral de Calvo (950 m), paraje en el que se ubican las ruinas de un asentamiento monástico prerrománico fundado en tiempos del rey Sancho III el Mayor de Navarra (primera mitad del S. XI). Los restos más visibles, protegidos de las inclemencias por una techumbre metálica, corresponden a la iglesia y en su entorno se aprecian los cimientos de otras dependencias monacales y una necrópolis. Hasta este lugar se puede llegar en vehículo (unos 5 km desde Pígalo) o a pie, tomando en este caso un antiguo camino medieval señalizado que acorta el trazado de la pista (1 h desde el camping).

Situados en el collado NE del Corral de Calvo (929 m), avanzamos hacia el cercano Corral de Pistolas y tomamos un sendero (NE) que asciende cruzando la pista (hitos) hasta alcanzar un collado próximo a la Caseta del Pocho, donde confluyen varios caminos (1.141 m)(0,55). Proseguimos entonces por la senda que remonta (NW) hacia La Colliguaza (1.248 m)(1,10) y allí giramos a la derecha, enlazando con el itinerario anterior hasta la cima (1.336 m)(1,30)(2,30 desde Pígalo).

Desde Biel

En Biel (750 m), salimos de la población por su extremo NW (calle Sto. Domingo) y descendemos hacia el río Arba de Biel siguiendo el tramo de la GR-1 que lleva a Pígalo y las Torres de Sibirana. Tras pasar el cauce se sigue a la derecha por una zona de huertas hasta un cruce de pistas, donde la ruta balizada se divide en dos variantes que confluyen más tarde en el collado Erica la Fosa (1.119 m). Una de ellas (izquierda) asciende por la senda del Correo y los conglomerados aserrados de Las Ripas Altas hacia el Mirador de Pui Fonguera (situado junto a la Punta de Cabo Bal), para bajar después a Erica la Fosa por la divisoria de Malpaso. La otra variante (derecha), más corta, atraviesa el puente de Pozo Tronco/Arriello sobre el Arba de Biel y tras pasar una cabaña vuelve a vadear el río, continuando después por el Barranco de la Carbonera y el Barranco de Embite hasta concurrir con el otro ramal de la GR-1 (1.119 m). En este punto entronca también el sendero P.R.-Z-114 (Mal Paso-Santo Domingo) que seguiremos entonces (NE) por la Collada Larraga (1.181 m), el Corral de Regusto/Rebusto (1.047 m) y el Barranco de Foyausar hasta llegar al Portillón de Longás o Portillo de Santo Domingo (1.223 m)(3,30 por Barranco de Embite).
Sin cambiar de vertiente, giramos a la izquierda (WNW) y continuamos por el senderillo que serpentea entre los crestones calizos de la Ralla Alta hasta coronar su cima. Como hemos indicado antes, la progresión en este tramo es algo laboriosa pero no ofrece dificultades reseñables (1.336 m)(4,30).

Cueva de Cristal

Una de las muchas leyendas de la zona habla de “farlodias” o grupos de bandoleros que asaltaban a los viajeros a su paso por el Portillo de Sto. Domingo/O Portillo y huían después a esconderse en alguno de los numerosos “foraus” o cuevas del entono.
Entre estas oquedades se encuentra la Cueva de Cristal, a la que se puede acceder desde O Portillo en menos de 10 minutos siguiendo un sendero (WNW) que transcurre por la base del roquedo, en la vertiente N. de la Ralla.

La geóloga Elisa Mª Sánchez Moreno describe así su formación:

Los procesos de disolución y recristalización son muy comunes en las rocas carbonatadas. En las cercanías del Portillo de Longás podemos encontrar un buen ejemplo de karstificación. Existen numerosas cuevas entre las que destaca la Cueva de Cristal. Las aguas meteóricas discurren por grietas y por los contactos de los estratos verticales y disuelven el CaCO3 de las calizas de las Fm. Guara generando cavidades. Tras la disolución, el agua que discurre por la superficie de la cavidad está cargada en calcio y cuando se evapora precipita la calcita. La reacción responsable de la disolución-precipitación es:

CO2 + H2O + CaCO3 ⇔ Ca2+ + 2 HCO3-

La Cueva de Cristal es como una enorme geoda. Lo más curioso es que los cristales crecen perpendiculares a las paredes, sin ninguna dirección definida, esto puede ser debido a que su crecimiento se produjo por debajo del nivel freático, lo que significa que aun no se había producido la erosión (excavación de la red de drenaje) que genera los resaltes calcáreos de la Sierra. En cualquier caso, el gran tamaño de los cristales nos habla de la lenta velocidad de precipitación del carbonato.

Accesos: Longás/Longars (2h 15 min); Corral de Calvo (1,30); Pozo Pígalo (2,30); Biel (4,30).

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