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Lord, Mola de (1.189 m)

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Luis Astola Fernández
arrow-iconFecha Alta
12/07/2017
arrow-iconModificado
17/07/2017

Al S del macizo de Port del Comte, Serra del Verd y Serra d'Ensija se extienden las sierras de la Creu del Codó, Busa y Els Bastets. Los caprichosos perfiles de estas sierras de conglomerados parduzcos de tipo montserratino, desplegadas en torno a los azules imposibles del embalse de la Llosa del Cavall, sobre el río Cardener, exhiben algunos de los paisajes más hermosos y subyugantes del Prepirineo de Lleida donde se ubican.

La Mola de Lord (1189 m) se levanta como un compacto bloque trapezoidal de verticales paredes por encima del tapiz siempre verde que tejen a sus pies pinares y carrascales. Sobre la amplia meseta superior de esta pintoresca muela se dibuja un mosaico de prados y tierras de cultivo pertenecientes al Santuario de la Mare de Deu de Lord, construido cerca de la cumbre.

Todas estas sierras se integran en el EIN (Espai d'Interès Natural) denominado "Serres de Busa-Els Bastets-Lord", del Sistema de Espacios Naturales Protegidos de la Generalitat de Catalunya. Situado en la cuenca alta del río Cardener, en una zona de transición entre el Prepirineo y la Depresión Central, este espacio natural marca el límite meridional de algunas especies animales típicas de los bosques pirenaicos, como el Urogallo (Tetrao urogallus) y el Pito Negro (Dryocopus martius), con presencia testimonial en los pinares de pino silvestre y pino negro, hayedos, robledales y carrascales que tapizan las vaguadas y laderas de las sierras; el mayor interés de este espacio, no obstante, tiene más relación con sus singularidades geológicas y con sus excelencias paisajísticas.

La localidad de referencia para conocer la zona es Sant Llorenç de Morunys, el término municipal de menor extensión de los que integran la comarca del Solsonès, aunque es el segundo núcleo de población por número de habitantes, solo por detrás de la propia Solsona. La relativa lejanía de la capital comarcal convierte a esta dinámica villa en epicentro de los servicios para los municipios de la cuenca alta del Cardener (Guixers, La Coma i La Pedra, Navès y Odèn), caracterizados por su población mayoritariamente diseminada en masías y aldeas diminutas. Sant Llorenç de Morunys basa gran parte de su actividad en el sector turístico, gracias a sus importantes recursos naturales, paisajísticos y patrimoniales (el casco antiguo, amurallado, se articula en torno al antiguo monasterio benedictino del siglo XI), y a la proximidad de la estación de esquí de Port del Comte, en temporada invernal.

Santuario de la Mare de Déu de Lord

Uno de los elementos patrimoniales más emblemáticos de la comarca, enclavado en la plataforma cimera de la Mola de Lord, es el santuario de la Mare de Deu de Lord (evolución de L'Hort). El edificio actual es de factura neoclásica (1870), aunque ya desde el siglo X hay constancia documental de la existencia de una capilla dedicada a Santa María "en la montaña de l'Hort"; como en tantos otros lugares, quiere la leyenda que la imagen de la virgen de Lord (otra de las incontables vírgenes morenas de la cristiandad) fuese encontrada por un pastor en una cueva de la montaña, gracias a la tozudez de un toro que mugió y pateó durante varios días señalando el lugar donde se ocultaba.

A esa primitiva capilla, de larga devoción en la comarca durante la edad media, le sucedió en el s.XV una iglesia de tradición gótica (a finales del s.XVI se estableció en la Mola una comunidad de monjes dominicos, que la abandonaron en 1634), sobre la que se edificó a finales del s.XVIII un suntuoso templo, gracias a la devoción popular y a generosas donaciones privadas. Durante la invasión napoleónica, las tropas francesas expolian el santuario; en 1835, durante la primera carlistada, el ejército liberal asedia el lugar, convertido en hospital de guerra por los carlistas, y lo destruye totalmente.

En 1866, los terrenos de L'Hort, expropiados a raiz de las leyes desamortizadoras, son subastados y adquiridos en favor del santuario, que es reconstruido finalmente en 1870 con el aspecto que presenta en la actualidad. Durante la guerra del 36 vuelve a ser expoliado y permanece prácticamente en estado de abandono hasta la década de los 70 del pasado siglo, cuando es reocupado por una comunidad religiosa de la órbita cisterciense. En esa época se horada el túnel bajo el Coll de la Creu de Canalda y se construye la actual carretera desde Sant Serni hasta el collado entre la Mola de Lord y el Tossal de la Vall-llonga; se instala también un cable y una polea motorizada, aún en uso, para abastecer al santuario, porque la montaña no tiene acceso rodado. Desde 2008, el santuario de la Mare de Déu de Lord está declarado por la Generalitat Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), en la categoría de monumento histórico.

(La mayor parte de la información sobre el santuario ha sido extractada de la web comunitatdelord.org)

Ascenso a la Mola de Lord desde Sant Serni del Grau

Sant Serni del Grau es una encantadora ermita románica (s.XI-XII), perteneciente a la localidad de Vilamantells, vecina de Sant Llorenç de Morunys. Un corto ramal señalizado a la salida de Vilamantells, en plena curva de la carretera que sube a Coll de Jou, conduce hasta el amplio aparcamiento situado junto a la ermita, encrucijada de rutas; una fuente y un par de mesas a la sombra de hermosas encinas invitan a disfrutar del paraje.

Desde la ermita (1045 m), hay que seguir durante 500 metros la pista asfaltada que se dirige al santuario de Lord y abandonarla por un marcado camino a la derecha, señalizado con las marcas rojas y blancas del GR 7 (Andorra-Tarifa, parte del E4 europeo). La senda, empedrada a tramos, es el antiguo camino de herradura que comunicaba Sant Llorenç de Morunys con Solsona, y atraviesa, tras un interesante tramo de ascenso, el Roc Foradat, estrecho paso tallado a mano en la peña para facilitar antaño el paso de las caballerías.

Superado el estrechamiento, se abandona el GR y el sendero que trepa por la preciosa cresta del Codó, y se toma a la izquierda un desvío señalizado (Santuari de Lord), que desciende rápidamente hasta la boca S del túnel excavado bajo el Coll de la Creu de Canalda, donde volvemos a enlazar con la pista que se dirige al santuario. Nos queda recorrer algo más de 1,5 km por asfalto, sin excesivo interés, por la ladera occidental del Tossal de Vall-llonga (1252 m), dejando atrás la Font de Sant Isidre, seca en verano, hasta llegar al collado situado al pie del Grau de Lord (1,00), con espacio para aparcar media docena de vehículos.

El empedrado del viejo camino que trepa desde aquí a la muela, tras cruzar bajo el arco de entrada, ha sucumbido bajo un pavimento anodino, en aras de mejorar la accesibilidad; la senda, protegida con pasamanos y muy panorámica, asciende en fuerte repecho por la pared N de la Mola, el llamado Grau de Lord). Una cancela metálica da paso a la plataforma cimera, junto a la pequeña ermita de Sant Pere y la caseta con los engranajes de la polea. Un breve ascenso por la roca nos sitúa sin dificultad junto a la cruz metálica que corona la cima de la Mola de Lord (1189 m) (1,15), al borde del imponente farallón septentrional y frente al agreste relieve del Tossal de Vall-llonga (1252 m). Inmensas panorámicas al N, hacia el Puig Sobirà (1924 m) y la Serra de Querol, tras la atrevida cresta del Codó (1530 m); y al W, sobre los azules del embalse de la Llosa del Cavall, al pie de los hermosos perfiles de las sierras de Busa y Els Bastets.

El santuario de Lord está próximo a la cumbre; su visita tiene más interés por sus connotaciones históricas (o religiosas, para los devotos de la comarca), que por sus escasos valores artísticos.

Para el descenso, nos arrimamos al reborde oriental de la muela, por donde corre una senda en dirección SE, flanqueada por carrascas, con coloridas ventanas hacia el embalse de la Llosa. Un poste de señales marca el punto donde la senda realiza un quiebro y desciende por el Grau de Sallord (Sollord o Sollort), siempre entre carrascas, pinos y bojes. El precioso camino, que conserva tramos empedrados y muros de contención, salva con sabio trazado el cortado rocoso y se presenta junto a un espléndido mirador, dotado con panel panorámico, hacia la Serra de Busa y los prodigiosos tonos azules de las aguas del Cardener, embalsadas en el Pantà de la Llosa del Cavall. En el panel, un poema del escritor catalán Josep Vicenç Foix, titulado "Dels cingles de Busa a Lladurs":

"Entre els pics em puny la ment,
la flor de l'alba m'aroma
amb clarors de l'ampla coma:
só la pedra en calm clement
fita en un coll de miracle
de tots i de mi l'oracle;
vaig i vinc de roc a roc
o pasturo palets tosos
en un bosc de clams confosos,
i en ser fosc, hi vento foc."

A partir del mirador y de una cercana bifurcación (izquierda), el sendero remonta, con algún trecho bastante empinado, hasta alcanzar una pista señalizada para BTT, a la vista del Tossal de Vall-llonga. Una barrera metálica nos devuelve al collado situado bajo el Grau de Lord (1,50). En el regreso por la pista asfaltada a la ermita de Sant Serni, algo monótono, es preferible cruzar el túnel sin desviarse por el Roc Foradat, ya conocido en la ruta de ida (2,30). Es también factible ascender, por senda señalizada y empinada, hasta la cima del Tossal de Vall-llonga (1252 m) y descender luego a plena cresta, con algún tramo algo confuso por la escasez de señales, hasta la proximidad de la Font de San Isidre, junto a la entrada meridional del túnel; el recorrido se alargará en este caso aproximadamente en media hora (3,00).

Accesos: Ermita de Sant Serni del Grau (1h 15min)

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