Ir arriba

Tabarca, Far de (15 m)

remove-icon
Txomin Uriarte
Fecha Alta
07/09/2017
Modificado
07/09/2017
1

La isla de Tabarca es una visita prácticamente obligatoria para la gente que veranea en la costa Blanca. Y tiene su punto de gracia ir allí para intentar subir al techo de la isla porque, por definición, es una isla absolutamente plana. En efecto, la "illa" que oficialmente se llama isla Nueva de Tabarca ha sido conocida desde tiempo de los griegos como Planesia, según Estrabón, y sucesivamente como Apolinix para los romanos, Palnatsa para los árabes, y Planesia, o simplemente Plana, para los cristianos.

Está a 3 millas de la costa de Santa Pola y sus dimensiones son 1,8 km de largo por 400 m de ancho. En realidad es un pequeño archipiélago compuesto por la isla principal, Tabarca, y tres islotes deshabitados. Su origen es volcánico y su aridez es extrema, de modo que el agua potable que usan, y que no tienen en la isla, se trae desde Santa Pola, por un acueducto submarino.

Su historia es muy curiosa.  Aunque era conocida desde la antigüedad, constituyendo una base pesquera para fenicios y romanos y había sido visitada por gente famosa, empezando por San Pablo, que pasó por allí según dice la leyenda, la isla estuvo deshabitada hasta finales del siglo XVIII. La historia empieza en el año 1770, en el que fueron instalados allí unos 300 refugiados genoveses que vivían en una isla de Túnez, llamada Tabarca, que era colonia española  y que habían sido apresados por los tunecinos, y convertidos en esclavos, habiendo sido redimidos por órdenes religiosas y por el gobierno español. Se creó artificialmente una ciudad modelo, con 100 casas habitables y defendidas por murallas y un destacamento militar para evitar los ataques de los piratas berberiscos. Se situó allí a los genoveses para que viviesen de la agricultura, pero el experimentó fracasó por la dureza del terreno, y la mayor parte de los habitantes se marcharon a la península.

Ahora es un centro turístico muy frecuentado.

El acceso a la isla se hace desde el puerto deportivo de Santa Pola, en media hora de travesía.

Desde el embarcadero de Tabarca

La visita a la isla tiene dos partes: lo que llaman "la ciudad", con sus calles estrechas, la muralla con sus tres puertas, la iglesia de San Pedro y San Pablo y sus museos y tiendas; y lo que llaman "el campo", donde se encuentran el faro, la torre de San José y el cementerio y donde hay que buscar el techo de la isla.

Después de visitar la ciudad se hace el recorrido de la periferia del campo. Puede llevar hasta hora y media , siguiendo los diminutos senderos que bordean las calas. Resulta un recorrido llano y muy agradable. El problema es decidir cuál es el punto más alto de la isla, porque el altímetro marca 15 metros en bastantes sitios. Que cada uno elija el que más le guste. Yo me quedo con un punto intermedio entre la Torre y el faro, al que se puede llegar desde el embarcadero en 20 minutos.

Luego hay para elegir también muchos restaurantes, sobre todo en frente de la playa grande. El arroz a banda nos está esperando

Accesos: Embarcadero (20 min).

Catálogos

Imágenes

Tracks

Comentarios