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Cuetu, El (1.567 m)

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Matilde Sanz Rebato
Fecha Alta
08/11/2019
Modificado
08/11/2019
1

Excelente alternativa para, si llegados a Torrestío y después de saborear la localidad y charlar con sus moradores, el tiempo no acompaña. 

Desde Torrestío 

A la entrada del pueblo, cruzaremos el puente sobre el río de La Carrera, para llegar por la Calle Real a la vieja fuente. Aquí giramos a la izquierda, siguiendo el ancho camino para llegar al extremo del cordal oriental de El Cuetu; estamos transitando por la vía que se utilizaba antes de existir la actual carretera. El camino se abre paso entre muros de piedra. Una brecha en el muro de la derecha, justo cuando estamos a la par del Pico El Castro (1416 m), nos abre el paso para remontar la ladera E de la montaña. Elegiremos el camino que más nos guste para ir ganando altura hasta lograr la cumbre. 

Ahora tenemos la posibilidad de bajar al collado (1548 m) que forma con Peña Azmón, para volver a Torrestío por diferente camino y completar así una agradable circular. Una vez en el collado, giraremos a la derecha para bajar por pista de tierra y hierba. Llegaremos a una pequeña antena; después pasaremos por terreno embarrado debido al ganado, para regresar al pueblo esta vez por su iglesia, dedicada al culto de Santo Tomás, no sin antes pasar por una fuente que vierte su agua a una bañera donde poder limpiarnos las zapatillas.

Para saber más sobre Torrestío

Según reza el panel informativo colocado en la localidad

Si algo caracteriza Torrestío es su indiscutible origen vaquero o vaqueiro. Los vaqueros de Alzada fueron un grupo étnico diferenciado cuya principal actividad era la ganadería, basada en el trasiego estacional entre los pastizales altos del occidente de la cordillera cantábrica, donde pasaban el verano las familias con sus animales, y distintas localidades de la costa asturiana, donde tenían los invernales. Torrestío era el destino estival de un grupo de vaqueros procedentes de los concejos centrales de Asturias. Por su carácter nómada, tuvieron una particular consideración social, lo que unido a su forma de vida itinerante, fomentó el desarrollo de una cultura propia que ha pervivido hasta hace unas décadas. La asociación Ruta Vaqueros de Alzada de Torrestío trabaja en la recuperación histórica, etnográfica y cultural de este grupo humano tan vinculado a estas montañas.

Se tiene constancia del poblamiento antiguo de la zona por las evidencias de un castro datado en la Edad de Hierro. Está documentada la presencia medieval de una torre defensiva situada junto al camino de La Mesa, una de las muchas que ejercerían el control sobre los puertos y pasos de la cordillera. Aunque no se conserva nada de ella, el topónimo Sulatorre y las evidencias de un poblado desaparecido en el paraje de San Mamés podrían resultar indicativos.

En la actualidad, Torrestío sobresale por sus hórreos en excelente estado de conservación, el conjunto más numeroso de todo el parque Natural. En su mayoría son hórreos grandes, de planta cuadrada y cubierta a cuatro aguas, considerados de influencia asturiana. Despensas elevadas, aisladas del suelo, la humedad y los ratones, en ellos sus propietarios guardaban la cosecha, el grano o la matanza; y debajo resguardaban la leña, el carro o los aperos. Pero en el pueblo no faltan otras construcciones tradicionales como el potro de herrar, lavaderos o molinos, que junto a la iglesia de Santo Tomás, del siglo XVIII, conforman uno de los conjuntos rurales más interesantes de la comarca. El pueblo festeja El Sacramento, cada 17 de agosto.

Desde Torrestío parten recorridos de gran belleza; impresionantes valles que conjugan naturaleza y tradición donde descubrir cascadas como la impresionante Foz, lagos y circos glaciares, o brañas ganaderas. Rutas como el Camino Real de La Mesa, el circuito Gran Norte o el Corazón de Babia permiten practicar senderismo y bicicleta BTT en distintas épocas del año.

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