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Peñalba (1.239 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
30/01/2016

La picocha de Peñalba ( 1.239 m ) pertenece al conjunto orográfico de las Peñas de Tobía, en el extremo NE de la sierra de La Demanda. La cumbre se halla en la divisoria hidrográfica entre los arroyos Tobía y Rigüelo o Matute. En el extremo Norte del cordal se alza la curiosa formación rocosa de Peña Tobía ( 1.069 m ) que desploma directamente sus paredones conglomeralíticos sobre las poblaciones de Tobía ( 680 m ) y Matute ( 667 m ).

El cerro Peñalba ( 1.239 m ) muestra una morfología muy distinta al resto del conjunto rocoso de las peñas de Tobía. En efecto, en primer lugar se trata de una mole de roca caliza. En segundo lugar destaca la vigorosidad con que han sido plegados y cabalgados, unos sobre los otros, sus estratos rocosos, habiendo adquirido sinuosas formas. En todo este sector de las Peñas de Tobía es característico encontrar calizas montadas sobre gruesos paquetes de conglomerados. Las cumbres de Peñalba ( 1.239 m ) o el San Quilés o San Quirico ( 1.342 m ), a un lado y otro del barranco de Matute, muestran esa litología calcárea. Bajo ellas se extienden los conglomerados, erosionados de caprichosas formas, constituyendo un paisaje algo irreal y siempre sorprendente.

Entre Matute ( 667 m ) y Tobía ( 680 m ), parte a la izquierda de la carretera entre ambas poblaciones, una pista que asciende sobre la orilla izquierda del barranco Rigüelo o Matute. Este camino deja a la derecha las curiosas formaciones de las Peñas de Tobía. Se llega así hasta el collado Londeras ( 971 m ), entre la cumbre de Peña Tobía ( 1.069 m ) y Peñalba ( 1.239 m ). En este punto dejamos el camino que rodeando el Peñalba por la vertiente del barranco Rigüelo llega al punto donde se unen las dos aguas que forman el citado arroyo. Desde este lugar ( 900 m ), por la izquierda, se llega al collado Cervanco ( 1.230 m ), paso hacia la cumbre de San Quilés ( 1.342 m ). En el collado Londeras ( 971 m ) ascender por un sendero que nos sitúa en el inicio de la fácil trepada. Superando una sucesión de resaltes, se llega sin dificultad a la cumbre. También puede remontarse por el otro lado, desde el collado SW ( 1.050 m ), recorriendo un vistoso repliegue de la montaña en foma de "Z".

La ascensión desde Tobía ( 680 m ) es muy interesante. Discurre por el barranco Entrepuerta bajo las sobrecogedoras torres conglomeralíticas de Peña Tobía. El valle se abre a modo de gran anfiteatro bajo las torres, en la Majada la Castillo ( 820 m ). Aquí podemos subir al collado Londeras ( 971 m ), pero es preferible una ruta más directa ganando un pequeño collado ( 995 m ) sobre la cresta N. del Peñalba. Desde aquí basta con dirigirse hacia la cumbre de la peña recorriendo el cordal címero.

Accesos: Tobía ( 1h 15 min ); Matute ( 1h 15 min ).

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  • item-iconFrancisco Oteo Vazquez
    El 7 de mayo de 2018

    Han debido instalar el buzon en 2017. No pude subir ese año . Próxima ascensión saco foto buzón. Gracias. El libro está editado por el IGME en francés, 1974.

  • item-iconWetopia .
    El 29 de abril de 2018

    Gracias por la referencia del libro. Intentaré encontrarlo. ¡Buzón existe!

  • item-iconFrancisco Oteo Vazquez
    El 28 de abril de 2018

    Cerro Peñalba es sin lugar a dudas uno de los montes mas hermosos de La Rioja. Pese a que por su altitud no está catalogado entre los grandes, su  mole caliza emerge de un blanco inmaculado, haciendo honor a su nombre,  sobre el valle del Río Rigúelos en un desnivel prácticamente vertical de 500 metros.  Se trata de un cabalgamiento,  o falla cabalgante, con unos plegamientos tan vistosos y complejos, que siempre han sido motivo de estudios de importantes geólogos. Michael Colchen, en su  libro "Geologie de la Sierra de la Demanda", le dedica un capítulo y la primera fotografía que ilustra el libro está dedicada precisamente a Peñalba. Las rocas calizas del Jurásico (secundario), cabalgan sobre los conglomerados miocenos (terciario), produciéndose una discordancia geológica, al estar los materiales más antiguos por encima de los más modernos.  Es el dominio de la roca viva, donde las formaciones vegetales se reducen a aulagas, brezos y algún espino aislado. Su perfil se acerca al modelo alpino, el preferido por los montañeros,  y aún siendo de menor altitud, destaca por este motivo sobre los perfiles suaves y redondeados de las circundantes cumbres de la Sierra de la Demanda.

    Como natural del vecino pueblo de Matute, tengo el placer de subir al menos una vez al año a su cumbre, dónde deposito una nueva piedra al montículo cimero . No existe ni buzón ni vértice geodésico. Las vistas son sencillamente espectaculares, por cualquiera de los 360º  de visión. Unicamente aconsejaría abstenerse de hacer el ascenso con niebla, pues existen múltiples canales entre las rocas que nos pueden inducir a error, sacarnos del camino y acabar al borde de importantes desniveles, con la dificultad añadida de la presencia de grandes canchales de piedra suelta. Aunque perderse es muy difícil, nos puede amargar el día .

  • item-iconWetopia .
    El 25 de junio de 2017

    Buzón cimero Junio 2017