Zorionak! Eman diezaiogun zentzua informazio honi...
Osatu berrikuspena informazio baliagarri eta egiaztatuarekin, beste erabiltzaile batzuek erreferentzia baliotsu eta interesgarri bat aurki dezaten.. Erabili formatu egokia, egiaztatu ortografia eta arreta jarri kalitateari. Informaziorik gabeko gailurrak administratzaileek ezabatu ditzakete..
Cerro destacado cubierto de arbolado perteneciente al término municipal de Cudieiru/Cudillero; a pesar de su apariencia aislada, Montarés (401 m) culmina la prolongación de la sierra de Gamonedo hacia la costa cantábrica. En un promontorio próximo a la cima se alza la ermita de Santa Ana o Santana, uno de los parajes más populares de la villa pixueta, donde cada 26 de julio, festividad de la santa, se mezclan a partes iguales lo sacro y lo pagano, la romería devota y la fiesta desenfrenada.
La ermita de Santana es una construcción feota y desangelada, sin estilo definido y cubierta de chapas remachadas; pero su panorámico emplazamiento, su sencillo acceso y la devoción que suscita entre los creyentes del entorno, rayana con la magia y la superstición en algunos ritos (como el de las cadenas curativas que algunos pasan por su cuerpo para sanar todo tipo de dolencias), la convierten en un lugar muy popular y concurrido en cualquier época del año.
Las laderas de Montarés, masivamente repobladas de eucaliptos, aparecen surcadas por multitud de pistas forestales, no siempre bien mantenidas ni trazadas con la lógica de los caminos que conducen a algún sitio previsible, por lo que no parece muy recomendable aventurarse por ellas para alcanzar la cumbre si no se conoce perfectamente el terreno.
Dos pistas asfaltadas abiertas al tráfico de vehículos ascienden hasta el cordal y permiten un acceso cómodo y algo tedioso a la cima, ocupada por una aparatosa antena de telecomunicaciones y por una atípica cruz de hormigón de cuatro brazos, que recuerda lejanamente, y con la inexpresiva rigidez propia del cemento, a las cruces gaudinianas que coronan los pináculos de algunos edificios construidos por el genial arquitecto catalán.
Desde la poco acogedora cumbrera de Montarés (401 m), las vistas se dilatan de manera especial hacia el litoral y la rasa costera que se extiende entre los municipios de Cudieiru/Cudillero y Castrillón; hacia el interior, una sucesión de cordales de perfiles suaves (sierras de Pumar, Los Baos, Curiscao,...), convertidos en muchos casos en factorías eólicas, con diminutas aldeas vaqueiras aferrándose a sus empinadas laderas para no rodar pendiente abajo.
Desde San Juan de Piñera
San Juan de Piñera (140 m) es una de las parroquias del municipio de Cudieiru/Cudillero. Junto a la N-632 se extiende la gran explanada del parking del restaurante Lupa; al otro lado de la carretera nace un desvío señalizado "Arrojas, 0,3" y "Capilla Santa Ana". Tras pasar bajo el viaducto de la A-8 (2,1 km al collado), tomar a la derecha el ramal prohibido para vehículos que discurre paralelo a la autovía hasta la aldea de Outeiro/Otero (240 m).
En el extremo NW del caserío, hay que localizar el cruce a Santa Ana y ascender por el asfalto entre eucaliptos el kilómetro y medio que nos separa del collado (378 m) donde se celebra la fiesta, entre la ermita y la cima del cerro; un empinado y breve pasillo entre los árboles trepa de manera penosa hasta la inhóspita cumbre de Montarés (401 m).
Desde El Mantu/El Manto
El Mantu/El Manto (145 m) es un lugar de la parroquia pixueta de San Juan de Piñera aprisionado entre la N-632 y la A-8. Hay que seguir la señalización del Camino de Santiago del Norte hasta cruzar bajo el viaducto de la autovía, donde las veneras se escapan hacia la derecha, mientras que nuestra ruta sigue a la izquierda hasta las Casas de Santa Ana (900 m). El carretil asfaltado continua luego hasta la ya mencionada bifurcación a la ermita de Santa Ana desde Outeiro, donde coincide con el itinerario anterior hasta la cima.
Señalar que, aunque discurran por pistas asfaltadas, las dos rutas descritas se refieren a itinerarios para realizar exclusivamente andando. En algunos cruces pueden existir restricciones señalizadas para los accesos rodados; al menos en días muy concurridos, especialmente en torno al 26 de julio, fecha de la gran romería de Santa Ana, el tráfico de vehículos suele estar regulado con un carril de ascenso y otro diferente para el descenso.
Para minimizar el paseo por el siempre fastidioso asfalto, se puede intentar un atajo alternativo por un camino forestal que surge a la derecha unos metros antes de llegar a Casas de Santa Ana desde El Mantu. El carretil asciende fuertemente entre eucaliptos hasta enlazar con la carreteruca de la ermita apenas a 600 metros del collado donde se levanta el escenario festero; conviene advertir que las frecuentes talas a matarrasa de este cultivo papelero pueden variar de un día para otro la configuración del terreno y el trazado de las pistas actuales.
Acceso: San Juan de Piñera (45 min); El Mantu (50 min); El Mantu, por el atajo (35 min)
