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Txoritegi (592 m)

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Andres Lekuona
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Santi Usabiaga Elgarresta
arrow-iconFecha Alta
01/07/2007
arrow-iconModificado
01/07/2007
Es una montaña, también denominada Edare, es bien visible y se encuentra bien diferenciada, con un entorno de mucha historia. Por desgracia la cima no cuenta con panorámica y se encuentra ensuciada en sus últimos metros por el matorral. Quizás algún día desaparezca la plantación de pinos y se convierta en un bonito balcón del Goierri,..., o quizás no...

Esta cumbre se encuentra rodeada y salpicada de caseríos habitados, por lo que se puede acceder a la cima desde numerosos puntos. En este caso lo haremos por la ruta más larga e interesante, desde Zerain ( 339 m ), cuna durante siglos de la minería vasca.

Desde el nucleo urbano ( 339 m ) parte una carretera en dirección a los últimos caserios. En una cerrada curva a derechas donde el asfalto da paso al hormigón, nace un camino de tierra que tomaremos hasta alcanzar las ruinas de una vieja borda en un pequeño collado ( 467 m ).

Continuaremos la marcha en dirección W., dejando el pequeño monolito de Txoritegi a nuestra derecha. Pasando por la parte alta del caserío Arrizabalaga ( 472 m ) y bajo un viejo hayedo, encontraremos a nuestra derecha en dirección NW, el sendero que ya bajo los pinos nos situara en un claro, muy cerca de la cima. En lo alto del claro encontraremos una pequeña borda para el ganado desde donde podremos ver al W., una pequeña cumbre despejada desde la cual obtendremos unas interesantes vistas sobre el Goiherri y Aizkorri. La cima se encuentra en el pinar que está al N. y la cual no tiene ningún interés, al encontrarse sucia de vegetación ( 592 m ). No lejos de ella se encuentra el túmulo de Txoritegi.

Las minas de Aizpea

Desperdigados en las 150 hectéáeas del coto de Aizpea, perduran los restos de la actividad minera mantenida a lo largo de varios siglos. En el monte Aizpita coexisten abundantes vestigios de explotación mineral ( canteras y galerías o bocaminas ), vias de transporte ( planos inclinados, carriles, ferrocarriles, cables aéreos...), los impresionantes hornos de calcinación y restos complementarios del laboreo minero ( polvorines, cantinas, talleres de reparación, oficinas, cisternas... ). Es por ello que este coto es muy representativo para entender la minería vasca.

Desde que finalizó y/o se abandonó la explotación de las diferentes áreas de la mina, se han desarrollado espontáneamente una flora y fauna específicas; las propias de un territorio dominado por el hierro. La fusión de estas dos características, el ecosistema autóctono y la explotación minera llevada a cabo a lo largo de los siglos, a dado lugar a un paisaje único como es el de Aizpea. Este paisaje está integrado en el parque natural de Aizkorri-Aratz.

Las primeras referencias de la explotación minera de Zerain datan de la Baja Edad Media (siglos XI-XV). De hecho, el mineral extraído en esta zona abastecía a las ferrerías situadas en las cabeceras de los rios Urola, Deba y Oria. En un principio, según la legislación de Gipuzkoa, las minas pertenecían a todos los habitantes del territorio. Una vez iniciada la explotación, los mineros adquirían plenos derechos sobre las minas: podían venderlas e incluso transmitirlas en herencia. Una de las condiciones para extraer el mineral era la prohibición de enviarlo al extranjero.

Durante las guerras carlistas (siglo XIX), las minas pasan a manos del ejército insurrecto para extraer el plomo con fines bélicos. Los mineros eran unidades de tropa de Mutiloa, Zerain, Irun y Oiartzun. Los prisioneros de guerra alojados en la cárcel de Zerain (1711, restaurada y visitable) fueron obligados a realizar trabajos forzados en las minas de Aizpea.

A mediados del siglo XIX, las nuevas condiciones económicas y la nueva legislación ayudaron al desarrollo de una mineria más organizada. Se abandonaron las prácticas antiguas y se inició una actividad mucho más intensa. Hacia finales del siglo XIX, llegaron las compañias de capital extranjero (Holandesas, Inglesas y Alemanas); reorganizaron el coto y comenzaron a trabajar de una manera sistemática aplicando nuevos elementos tecnológicos en la extracción, tratamiento del mineral y transporte. El mineral extraído y tratado a pié de mina era muy estimado y demandado por las principales empresas siderúrgicas europeas. Las fluctuaciones del mercado y los conflictos bélicos internacionales sobre todo hicieron que la actividad extractiva no fuese continúa.

Los últimos trabajos del coto tuvieron lugar en la década de 1950 cuando, ante la carestía de la chatarra que alimentaban sus hornos, la empresa Patricio Echeverria S.A. de Legazpi utilizó de forma efímera los filones de hierro de Aizpea.

Zerain

Cuentan los ancianos del lugar que Sansón provisto de una aballa (honda), lanzó una roca desde Aralar hacia Aizkorri cayendo esta en las inmediaciones de Zerain (Txoritegi-aitze)

Como sucedió con muchas poblaciones de la zona, Zerain se unió a Segura a finales del XIV, contando de esta manera con la protección de la Villa fundada por Alfonso X el Sabio para la protección del camino real que unía la Corona de Castilla y sus intereses en Francia. Al igual que otras muchas localidades de la provincia, en el siglo XVII toma el título de Villa independizándose de Segura durante el reinado de Felipe III de Castilla.

El casco urbano cuenta con varios edificios de importancia, en primer lugar destacaremos la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción con restos góticos. En el interior conserva varios retablos barrocos, un cristo románico y cabe destacar la pila bautismal de estilo gótico, tallada en piedra con representaciones astrales más laminadas y desarrolladas que los símbolos del románico en los que tuvieron su origen.

En el lado opuesto de la plaza, se encuentra la casa-torre Jauregi, posee muros de sillería, un precioso arco gótico y el escudo más antiguo del municipio, fue desmochada en el siglo XV, manteniendo únicamente los sillares de arenisca hasta la primera planta y de ahí para arriba, entramado de madera y ladrillo de rojo macizo. Al lado de la puerta una placa de piedra labrada sostiene cuatro estrellas de ocho puntas en cada ángulo mientras en el centro el sol es abrazado por la luna.

La ermita de San Blas, situada a 200 metros del centro, se encuentra en un lugar apropiado para descansar y disfrutar de la naturaleza. Además, cada 3 de febrero, día de San Blas, se realiza la tradicional bendición de los alimentos.

Han sido restaurados y acondicionados para su visita una antigua prisión medieval de 1.711, único ejemplo en el País Vasco de cárcel o mazmorra del s.XVIII. Su peculiar característica es el sellado de todas las paredes y techo con madera de roble. Se sitúa dentro del Restaurante Ostatu de Zerain que se encarga también de mostrar la cárcel a los visitantes.

Las fiestas patronales se celebran el 14,15 y 16 de agosto.

Accesos: Zerain (35 min ); Barbari (20 min ).

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