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Ogoño (305 m)

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Javier Urrutia
arrow-iconFecha Alta
01/01/2001
arrow-iconModificado
29/06/2017

Cumbre que conforma el denominado cabo de Ogoño. La cima, sin embargo, respondería, más bien, al topónimo de Atxurkulu ( 308 m ), mientras que la punta más al N que cae directamente sobre el mar se denomina Talaia ( 276 m ).

Desde Ibarrangelu o Elantxobe

Desde Ibarrangelu ( 102 m ) surge un cordal de cimas a modo de lomas. Partiendo del alto de Ibiñaga ( 129 m ), antes de bajar por la carretera a Elantxobe, se toma el camino que rodea el monte Gurbisti ( 225 m ), enmarañado de zarzas. Luego encontramos el collado Alarre, en el que se halla el cementerio ( 147 m ) del pintoresco pueblecito de Elantxobe, sin duda una de las aldeas pesqueras de Euskal Herria de mayor interés y belleza. Un “ Otoio bat eta gero arte ” remata la puerta del cementerio que sirve de sepulcro a tantos y tantos hombres de la mar que han perdido su vida. A continuación tenemos la cima-campa de Larrazelai ( 244 m ) y el collado-campa de Leunbe ( 233 m ) antes de la doble punta rocosa, partida por una grieta, de Atxurkulu ( 308 m ), a la que sigue la punta Talaia ( 276 m ), posición adelantada del cabo de Ogoño en la que se situaba el Talaiero, encargado de vigilar el mar y avisar cuando avistaba a la extinta ballena del golfo de Bizkaia o Ballena Sarda ( Balena Biscayensis ). El nombre de la cumbre, Atxurkulu, hace referencia precisamente a ese accidente tan notable en la montaña, que es la gran brecha o ancha grieta que separa las dos puntas con cotas 302 m y 305 m.

Desde Ibarrangelu o Elantxobe la única vía normal para este monte sigue el cordal descrito. Hay que indicar que algunos incendios destruyeron parcialmente el encinar cantábrico que cubría esta montaña, en el que también encontramos plantaciones de eucaliptos y robles americanos. Entre las primeras se encuentran los restos de una antigua calera ( karobia ) que nos introduce en las antiguas dedicaciones de la montaña, a un paso del mar.

Elantxobe ya existía hacia el 1524. Su nombre se debía a los caseríos de Elantxo que había en la parte alta de Ibarrangelua, al que se añade el sufijo “-be” que significa “bajo”. En el año 1.783 se construyen malecones para frenar el bravío oleaje. Las casas se apiñan sobre una descomunal ladera de mortificante remonte. Las callejuelas son tan empinadas que algunas casas cuentan con dos entradas, una de ellas a la altura de un tercer o cuarto piso. La parroquia de San Nicolas de Bari es del s. XIX. No hay que perderse el curioso sistema para que el autobús de línea pueda dar la vuelta.

Desde la playa de Laga

Tomaremos como referencia la casa que hay en el extremo E de la playa ( 5 m ) y que separa Arnari muturra ( 55 m ) de las faldas del monte Ogoño ( 305 m ). Cruzamos el puente sobre el río Laga y llegamos a la verja de entrada de dicha casa. Unas marcas amarillas y blancas, de apreciable tamaño, llevan a la parte trasera de la misma y continúan, decididamente, ladera arriba entre pinos. Superados los primeros metros, dos tramos de cuerda ayudan a progresar por el resbaladizo suelo formado por la pendiente existente y las acículas de los pinos. Se llega después a una pista dotada de bancos que en algún momento ofrecerían buenas vistas pero que hoy parecen castigados. Se cruza la misma y se continúa monte arriba hasta desembocar en unas bien cuidadas casas. Continuar hasta el cercano cruce, donde hay colocado un poste direccional. Girando a la izquierda se alcanzan las dos cotas de Ogoño: Atxurkulu y Talaia. A la derecha queda el pueblo de Elantxobe.

Escaladas en Ogoño

Desde la playa de Laga la pared W del Ogoño es impresionante y es recorrida por varías vías de dificultad a lo largo de 200 metros, constituyendo escaladas de las más originales e interesantes de Euskal Herria. Debido a las leyes de protección sobre la fauna que allí anida, la escalada sólo está permitida en los meses de otoño.

El acceso a la pared se realiza desde el cordal superior. Desde Ibarrangelua ( 102 m ) hay que tomar el camino que por el cementerio conduce a la cima de Ogoño.

Las Gaviotas (MD)

La vía más clásica y la primera de la zona es "Las Gaviotas" (MD), abierta en 1977 por Quique de Pablos y Agus Castells. Es la primera que se abrió en Ogoño y actualmente se encuentra equipada con químicos.

Siguiendo el sendero a la cumbre de Ogoño, antes de llegar a la misma, a la izquierda se localiza un corto rápel que permite salvar un resalte para continua el descenso por el bosquete hasta enlazar con la vira horizontal que penetra en la parte central de la pared. Desde esta misma vira parten otras vías: Jai Egin (ED-), Caballo que rie (ED- ), Kaio Kume (MD-), etc.

L1: Abordar un primer muro (V-) y luego continuar más fácil (IV) hasta R1.

L2: Largo clave. Superar un pequeña panza e introducirse en la fisura de la derecha (V+). Se finaliza en una amplia cornisa montando reunión en árbol.

L3: Simple transición por la cornisa (II).

L4: Escalar el muro (V) y seguir hacia la izquierda.

L5: Continuar a la izquierda (IV) y escalar una fisura-diedro (IV).

Desde otra vira situada por debajo de la de "Las Gaviotas" parte un itinerario que sobrevuela mejor el oleaje. Se trata de Mutata (ED-), abierta en 1985 pot Monty, Taber y Zulu. Para llegar a esta vira hay que efectuar dos rápeles ( 45 m, 25 m ) desde la vira de las Gaviotas: L1: IV,6a; L2: III,IV; L3: V+,V; L4: V+,III.

A la derecha de estas vías hay más posibilidades como Amagoia ( ED-) o Mailua (MD).

Kresala (ED-)

Desde el acantilado de Ogoño, una línea de siete rápeles desciende la gran cornisa diagonal que cruza la pared: R1: 45 m; R2: 60 m; R3: 30 m; R4: 30 m; R5: 30 m; R6; 30 m; R7: 30 m; conduce al pie de la vía, sólo unos metros por encima del oleaje, junto a un agujero que exhala aire a presión con el abatir de las olas. Con la mar picada puede existir humedad en el inicio del itinerario.

L1: Abordar una placa vertical lavada y poco adherente hacia la izquierda (V+) y luego por terreno más tumbado acceder a una buena reunión R1 en una cornisa.

L2: Realizar una travesía horizontal hacia la izquierda (6a) con un pequeño destrepe y acceder a una nueva cornisa donde se sitúa la R2.

L3: Excelente largo con buenos agarres y apoyos sobre un diedro vertical (6a). Se sale a la izquierda por una fisura (6a+) que conduce a un nicho donde crece un robusto árbol (R3).

L4: Otro magnífico largo que remonta hacia la derecha para enlazar con una placa bastante vertical (6a+).

L5: Travesía fácil hacia la izquierda (V).

L6: Gran largo vertical sobre muros agujereados con buenos agarres (6a).

Para el retorno, seguir hacia la cumbre de Talaia y enlazar con el sendero superior de Ogoño que conduce al cementerio de Ibarrangelu.


Accesos : Ibarrangelu ( 1h 15 min ); Elantxobe (1h 30 min ).

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comment-iconComentarios

  • item-iconJose Luis Gurruchaga
    El 9 de marzo de 2011
    DIA IMPRESIONANTE PARA DISFRUTARLO
  • item-iconRobín García Saiz
    El 25 de febrero de 2017

     Recuerdo que la primera vez que volvía en Bizcaibus para Bilbao, de algún monte por esta zona, hace solo unos dos años; me había quedado adormilado. Al llegar a Elanchove me desperté cuando la plataforma giratoria estaba en funcionamiento (ver la foto de la simpática Matilde) y el conductor del autobús se había bajado. Estaba yo sentado en las primeras filas de los asientos, abrí los ojos para ver el autobús que giraba solo, con gran susto por mi parte; sin que el volante cercano  se moviera. Primero pensé que le había pasado algo al chóder, que habíamos perdido el control, nos íbamos a estrellar en algún sitio. Y justo después, al apreciar la uniformidad tranquila, lenta y controlada del giro; razoné que los de Google estaban probando, de manera secreta, utilizándonos a los sufridos y escasos usuaros de los autobuses vizcaínos como conejillos de Indias; las nova-técnicas de los coches que se conducen solos; que lo podían, al menos,  haber anunciado con antelación; mientra intentaba reponerme del  susto sufrido, despertar  de una pesadilla tecnológica. Aprovecho para añadir que los bizcaibuses son puntuales, funcionan bien, con buenas frecuencias y que siempre hay sitio, porque todo el mundo; por muy ecologista y progre que finja ser; viaja en coche. Los datos nos revelan una *ocupación media* de los autobuses vizcaínos inferior a los 10 pasajeros/autobús. Muchas veces era yo *el único pasajero* (o íbamos sólo dos o tres personas), en casi todo el recorrido; me he hecho casi amigo de muchos conductores de bus.

  • item-iconRobín García Saiz
    El 27 de febrero de 2017

     Desde la playa de Ea se puede caminar, en marea baja, de manera paralela al mar,  tocándolo a ratos, entre roquedos grandes hacia el oeste, hasta la Punta Ermincho (Ermintxo Muturra); si se sale de Ea media o una hora antes de que la marea esté baja, en mareas amplias (muy bajas y muy altas, de casi 4 metros de amplitud) de cerca de luna llena o nueva. Cuidado con los resbalones peligrosos sobre las rocas de color del musgo verde y algunas más escasas que no tienen verde pero resbalan. Se pasa por la playa de guijarros de Nachitua llamada Lapacha (aunque debe de haber algún tipo de confusión toponímica porque cuatro lugares cercanos,  de la costa, tienen la misma denominación de Lapatzea o de Lapatza, cuyo significado, si lo hubiera, no he podido determinar). Yo salí ayer de Ea, media hora después de la marea baja y a solo unos 150 metros de la punta Ermincho, con una altura de marea de 1,90 metros sobre el cero absoluto (de marea más baja posible; (1,50 metros de altura sobre la marea baja de 2,5 horas antes)) según el excelente programilla de mareas, gratuito, en mi móvil; ya no pude pasar por poco. Había una persona sinpática recogiendo caracolillos y lapas de las rocas, que parece que son ambos escasos; se veían muy pocos ejemplares; acabo de enterarme por Internet, que la lapa Patella ferruginea, en el Mediterráneo, está en peligro de extinción. Y cuando las barbas de tu vecino...

    Se necesitan 2 horas para recorrer estos accidentados, terrestres y marinos 2800 metros.