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Collado de la Rimaya, Pico (3.265 m)

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Luis Alejos Escarpe
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Javier Urrutia
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Rafael Bartolomé
Fecha Alta
11/08/2008
Modificado
08/09/2019
10

La Rimaya del glaciar de la Maladeta es la grieta abierta que se forma por el desplazamiento del hielo durante los periodos en los que no recibe nieve. Se trata de un lugar histórico dentro del Pirineo, ya que en su fondo termino sus días el guía Barrau, el verdadero conquistador de La Maladeta. La tragedia ocurrió en 1824, cuando, con la edad de 68 años, guiaba a dos jóvenes ingenieros hacia la cima. Sus restos mortales fueron recuperados más de un siglo después, siendo arrastrados por el movimiento del glaciar hasta su salida (1931). Desde entonces sus pertenencias se guardan en un museo en su localidad natal, Luchon. El tiempo de permanencia del cadáver permitió fijar la velocidad de movimiento del hielo en 14 metros por año.

En la primera mitad del s.XIX, el hielo ocupaba, en el Pirineo, extensiones mucho mayores que las actuales. Entonces Europa se encontraba sumergida en lo que se ha llamado la pequeña edad de hielo. Las masas glaciares que aún mantiene la cordillera son de ese período frío ya que seguramente llegaron a extinguirse hacia mitad de milenio. Desde mediados del s.XIX y hasta la actualidad, con cambio climático o no, los aparatos glaciares de los Pirineos han ido menguando. El máximo espesor se localiza en la cabecera del glaciar, precisamente en la rimaya que separa los hielos de la roca. Allí todavía hay espesores de algunas decenas de metros.

Las rutas clásicas a la cumbre discurren por la vertiente norte, si bien las primeras descripciones indicaban la evidente entrada por el collado de la Rimaya ( 3.225 m ), lo que precisaba de una escalada algo más compleja (AD-). Esto hizo que se buscaran otras alternativas, y en presencia de nieve se puede optar por el corredor NW, con una inclinación importante (55º) pero teóricamente con una dificulta algo menor (PD). La ruta más sencilla es curiosamente una de las últimas en aparecer en la bibliografía, dado que discurre por la cara sur, por una fisura característica no superando nunca el grado II (PD-), aunque tiene el inconveniente de que exige perder desnivel desde el collado ( 3.225 m ), si entramos por el norte, o supone superar un importantísimo desnivel si accedemos desde Cregüeña ( 1.458 m ).

Desde La Renclusa por el Collado de la Rimaya (AD-)

Partiendo del refugio de La Renclusa ( 1.950 m ), seguiremos el itinerario que conduce, por los Portillones, al pico de La Maladeta ( 3.308 m ) hasta el collado de la Rimaya ( 3.225 m )(PD). Se gira a la derecha (NW), iniciando la escalada de la caótica arista que conduce a la cumbre. No existe un itinerario predefinido para realizar el recorrido, que consiste, básicamente, en rodear o superar una sucesión de pilares de granito. En la parte final se progresa mejor por el flanco de la vertiente de Cregüeña, trepando por pequeñas chimeneas al Pico Collado de la Rimaya ( 3.265 m )(AD-)(3,30).

Desde La Renclusa por la vertiente Norte (PD)

Siguiendo la ruta al collado de la Rimaya ( 3.225 m ), nos desviamos a la derecha, para seguir junto a la Rimaya (W) hasta el punto que podemos cruzarla. La grieta estará más o menos abierta según el período del año. Hasta inicios de temporada suele encontrarse normalmente nivada por lo que cruzarla no representa ningún problema. En los años venideros, el descenso del nivel del hielo ha ido disminuyendo, tal y como ha sucedido desde mediados del s.XIX. Al otro lado, encontraremos una pendiente de nieve inclinada (50/55º) que desemboca en la cima o, bien, una escalada poco difícil (II) por bloques de granito hasta la cumbre del Pico del Collado de la Rimaya ( 3.265 m )(PD)(3,45).

Desde el Puente de Cregüeña por la fisura sur (PD-)

En la carretera de Baños de Benasque, junto al camping Valero, parte una pista pedregosa (S), habitualmente con varios charcos, que permite alcanzar el Puente de Cregüeña ( 1.468 m ). El desnivel supera los 1.800m así que hay que tomarse con paciencia la subida al Ibón de Cregüeña ( 2.630 m ), bien señalizada con hitos y pintura azul. Debido a la longitud del recorrido, es habitual que algunos montañeros realicen vivac en algunos de las losas cercanas a él (3,30).

En el ibón de Cregüeña ( 2.630 m ) hay dos líneas de hitos, debiendo tomar la de la izquierda que va más arriba, y pasa por unas losas lisas, para tomar dirección al ibonet de Cordier ( 2.950 m ) (4,45). Aquí desaparece el sendero, dado que las pocas señales generalmente suelen indicar el acceso al collado Cordier ( 3.121 m ). Seguimos por la derecha del ibón, buscando evitar en diagonal la inclinación de la penosa ladera descompuesta, que nos sitúa en la cubeta glaciar bajo el collado de la Rimaya y las cimas que lo circundan (5,45).

En la base suele existir un nevero, generalmente evitable a final del verano, debiendo localizar en la pared una canal que parte bajo un gendarme situado a la derecha de la cima. La clave es una losa vertical agrietada, que tiene a su derecha una fisura con escalones (II). Antes de acabar la fisura debemos salir a la derecha por terreno descompuesto, prestando atención a los giros. Tras evitar una nueva fisura, por la derecha, se gira de nuevo a la izquierda, dejando a la derecha el gendarme que nos sirvió de referencia. Se realiza una travesía bajo la cresta a la izquierda (II), pasando por unos grandes bloques de granito. Saliendo a la airosa cresta ahora hay que evitar un nuevo gendarme por su izquierda, perdiendo unos metros para salir a una canal descompuesta, debiendo salir por la pared de la izquierda (II-), para girar a la derecha a los bloques cimeros ( 3.265 m ) (6,45).

Desde La Renclusa por el collado de la Rimaya y la fisura sur (PD-)

Debido a la longitud de la ruta, varios montañeros realizan una combinación de las rutas anteriores, alcanzando el collado de la Rimaya ( 3.225 m ) pero descendiendo de él para buscar la ruta de la cara sur. Para ello hay que prestar atención a unas repisas en diagonal a la izquierda (SE), dado que la bajada directa es compleja. Al salir a la base de la pared hay que girar a la derecha (W) y cruzar la cubeta, habitualmente nevada, que lleva a la base del pico para conectar con la entrada de la ruta anterior. 

Accesos: La Renclusa ( 3h 30 min ); Puente de Cregüeña ( 6h 45 min ).

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