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GR-85 Ruta de los Sentidos - Puente Arenas - Tubilleja
Javier Tezanos Díaz
Fecha de realización
1 de marzo de 2020
Fecha de subida
21 de marzo de 2020
Duración
08:35
Tiempo Detenido
No definido
Visto
3247 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

GR-85 Ruta de los Sentidos - Puente Arenas - Tubilleja

En esta etapa se recorre la parte final del Valle de Valdivielso, pasando, en la primera parte de la marcha, por la ancestral calzada medieval de El Almiñe. Después se caminará por el municipio de Los Altos, lugar que hace honor a su nombre y se podrán contemplar espectaculares ejemplos de arquitectura románica. Al final se irá a buscar la vera del Ebro en otro de sus estrechamientos en tierras burgalesas.

La Calzada del El Almiñé, también conocida como Cuesta de la Hoz y como Ruta de la Lana o Camino del Pescado, constituye uno de los restos mejor conservados de la calzada medieval que históricamente permitió la comunicación entre Burgos y los puertos marítimos del Cantábrico. En su parte más elevada, junto al Santuario de Nuestra Señora de Hoz, se hallan los restos de la Casa de las Lanas, donde los trajineros de la Cabaña Real de Carreteros descargaban y almacenaban los fardos de lana y demás productos que transportaban. Desde este lugar y en virtud de determinados privilegios, las mercancías eran bajadas por arrieros y carreteros locales, buenos conocedores de esta temida cuesta. Este privilegio, que favorecía la economía comarca, finalizaba al llegar a Bercedo, desde donde se organizaba el transporte hasta sus destinos.

Durante la ascensión de esta calzada (en torno a 3 km), que discurre por una preciosa hoz, se pisarán tramos que se encuentran en excelente estado, destacando las hileras de piedras laterales y centrales y los muros de contención.

Este camino fue la principal vía de comunicación de las Merindades hasta que el s. XVIII se abrió la ruta de Orduña, lo que supuso un duro golpe para El Almiñé. Sin embargo, su actividad se mantuvo hasta que en 1831 entró en servicio la nueva carretera que enlaza Burgos con Villarcayo por el puerto de la Mazorra”.

Esta calzada es también compartida por el “PR-BU 185 Sendero de Malvecino”, que tiene un recorrido circular desde El Almiñé.

Puente Arenas es un núcleo que se ha formado en torno al único puente antiguo existente en este tramo del Ebro, que ha dado nombre al pueblo. El puente presenta dos partes, una más antigua levantada en el siglo XVI, y otra añadida en 1885. Construido en sillería, tiene 11 m de altura y 68 de largo, y forma 5 arcos y otros 2 de descarga para tiempo de crecidas.

Su caserío se organiza diseminado a lo largo del río y en él destacan varias casonas de sillería que en algunos casos merecen la denominación de palacios. La Iglesia de Santa María, una de las mayores del valle, es un edificio plateresco en el que quedan algunos restos románicos que datan del siglo XII (portada y dos tramos de la nave) y otros góticos (una ventana geminada apuntada).

Esta etapa comienza en Puente Arenas de Valdivielso a los pies del puente (575 m) sobre el Río Ebro. Se cruza éste, siguiendo por el camino que sale de frente, abandonando la carretera. Se sube muy suavemente por caminos de concentración entre cultivos y después de desechar dos salidas a la derecha y otras tantas a la izquierda, se cruza la N-232, siguiendo por el camino que sale de frente.

Se trata de la carretera que da servicio a El Almiñé. Después de pasar junto a una nave agrícola se alcanza al Barrio Centro (648 m), de El Almiñé. El edificio más importante es su iglesia románica, que está dedicada a San Nicolás de Bari, de la que cabe destacar su esbelta
torre, que tiene cuatro ventanas en cada uno de sus lados. En su interior la cúpula está sujeta por medio de trompas y hay una única pila bautismal. Al proceder a la restauración del templo apareció una portada con arcos de medio punto.

En cuanto a la arquitectura de carácter civil hay que hacer referencia a los antiguos palacios señoriales que se levantaron durante los siglos XVI, XVII y XVIII según la tipología de la casona montañesa (empleo de la sillería, planta rectangular y tejado a cuatro aguas). Muchas de ellas están blasonadas y entre ellas hay que hacer mención de la perteneciente de la familia de los Arce.

Continuando la marcha, atravesando el núcleo urbano a lo largo de su calle central, se pasará junto a una antigua fuente con pilón, donde hay carteles indicadores del PRC-BU 185 y del GR 85, que en ese tramo tienen el mismo trazado. Ya en el Barrio de Viñé, se encontrará un sencillo humilladero, con sólo una pequeña cruz en su interior, y un crucero junto al que se encuentran los restos de un batán. Al final del pueblo una barrera de madera da acceso a la calzada de la Cuesta de Almiñé, o Cuesta de la Hoz. Este camino empedrado se mete en la garganta que el Arroyo de Rojas ha horadado, discurriendo junto al cauce de agua.

Al cabo de un rato, barranco y camino se bifurcan, debiendo seguir por el de la izquierda. Aquí mismo se encuentran las ruinas de una edificación, a partir de lo cual el enconchado de la calzada se vuelve espectacular. El camino continúa su ascenso por la garganta de la Valleja de Cuesta Vieja, que transita junto al arroyo del mismo nombre.

En el momento de salir de esta valleja al páramo, el camino se bifurca de nuevo, debiendo seguir por el ramal de la derecha, que enseguida aboca en la Ermita de Nuestra Señora de la Hoz o Santa Isabel (992 m). En esta desviación los senderos citados antes de separan, siguiendo el PR por la izquierda y el GR por el camino que se describe.

Este edificio religioso se compone de una amalgama de estilos y junto al mismo se encuentra incluso una nave ganadera. En esta ermita se celebra una romería muy concurrida el primer domingo de julio. Una vez en este punto, merece la pena acercarse hasta el original Pozo de la Hoz, una fuente a la que se accede por un curioso pasadizo, y que se encuentra a unos cien metros al O de la ermita.

Volviendo al camino de llegada a la ermita, se seguirá de frente, para dar una amplia curva a la derecha y rodear una finca, continuando hacia el O hasta llegar a la carretera C-629, tras rodear las Hazas de Juan. Se camina un tramo (derecha) por el asfalto, para coger una salida a la izquierda (O), que sube por una paramera con escasa vegetación arbórea y un componente arbustivo a base de enebro rastrero, aulaga, brezo y gayuba. Esta zona corresponde al municipio de Los Altos, que, aunque administrativamente está ligado a Merindades, paisajísticamente tiene mayor relación con la comarca de páramos y cañones.

Mientras se asciende por la pista se va dejando, a la derecha, la Peña Castelar (1200 m), que es el extremo SE del cordal de Monte Grande y Gredilla, donde está instalado el Parque Eólico de Peña Alta (1268 m), que es el punto culminante de este cordal. El camino va ganando altura suavemente hasta llegar a la cota 1048, justo al pasar la parte baja del pernal S de esta sierra, que coincide con el punto más alto de todo el recorrido del GR 85. Inmediatamente después se llega a un cruce, debiendo seguir de frente, dejando a la izquierda un cercado de piedra. El sendero baja atravesando el pueblo de Dobro (en este pueblo se encuentra el Ayuntamiento de Los Altos), encontrándose enseguida la iglesia (1018 m).

Este templo, dedicado a Santa Eulalia Mártir, es una edificación de finales del siglo XV, que aprovecha canecillos y trozos de cornisa románicos de una construcción anterior. Es de destacar el gran volumen del edificio y su torre renacentista. También llama la atención una bonita fuente con pilón, que hay junto a la iglesia.

Continuando callejeando por el pueblo, hay que salir de él por un camino que, desde el otro lado del caserío, sale al N. Parece ser que, en los primeros momentos de diseñar este GR, había que salir a la izquierda SO, para coger la carretera BU-V-5143, para enseguida dejarla y tomar la BU-V-5144, conectando más adelante (2,5 km) con el trazado actual del GR. Desde luego que el recorrido que aquí se describe es mucho más placentero de andar y de ver.

Nada más salir del pueblo, el camino desciende hasta el fondo de una cubeta glaciar, que en su día pudo ser un poljé, pero que ahora el agua se ha hecho paso por el Arroyo de Socostana, junto a cuyo cauce se pasará más tarde. Esta cubeta tiene unas laderas bastante escarpadas, especialmente las del arco O-N-E, que están cubiertas de pinos y hayas. En la parte superior del cordal de N a E, se pueden ver los generadores eólicos citados con anterioridad. El fondo, con suave pendiente hacia el camino que se transita está cubierto de tierras de labor. La vertiente izquierda (SO) corresponde al Monte Ahedillo, cubierto de hayas.

Esta pista, llamada Camino de Monte Grande, pasa, al poco rato, junto a un embalse de riego de tamaño relativamente importante, cuya margen izquierda hay que recorrer. Con un poco de suerte se pueden ver algunas aves acuáticas. Nada más pasar la presa de este pantano, el camino da una gran curva a la izquierda y se mete en la hoz que el Arroyo Socostana ha excavado para dar salida a las aguas de esta cubeta.

A la salida de esta garganta el camino se dirige a la carretera que conduce hacia Ahedo de Butrón, pero unos 50 metros antes de llegar a la misma se tomará una vereda mucho menos marcada hacia el lado derecho, que en los primeros metros va paralela a la carretera, pero enseguida comienza a subir, un fuerte pero corto ascenso rodeados de robles, quejigos y otra vegetación, al alto que limita la cubeta por su parte SO. Al alcanzar la cota de 1016 m, el camino llega a una pista, por la que se bajará por el ramal izquierdo. Esta nueva senda, que baja hasta Ahedo del Butrón, se denomina Camino de la Cantera.

Al principio la pendiente es algo fuerte, pero a medida que se va bajando se va suavizando y a la altitud de 872 m se pasa junto a un pilón. Ahí mismo sale una senda a la derecha, que en 100 m lleva a la Ermita de Santa Marina, de humilde construcción. Unos metros antes de llegar al citado pilón, se puede ver un pequeño sendero (derecha) que en 50 m lleva hasta los pies de un robusto roble de unos 4 m de perímetro de tronco, conocido como Roble Gordo.

Después de dejar la ermita el camino mejora aún más y no presenta prácticamente ningún desnivel. Ignorando alguna desviación, el sendero acaba desembocando en la carretera de acceso a Ahedo. Hay que seguir el asfalto durante aproximadamente un km para llegar al citado pueblo. En los últimos metros de este tramo la carretera describe varias curvas, al meterse en un pequeño desfiladero, al final del cual se aboca a las afueras de Ahedo del Butrón (830 m).

Aunque el GR no entra en el pueblo, es conveniente darse una vuelta por él, ya que este escondido lugar presenta una arquitectura popular bastante interesante, aunque lo que más merece la atención es la preciosa portada románica de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de la segunda mitad del siglo XII. El edificio fue casi completamente reconstruido en el XVI, en estilo Renacentista como espacio de una nave con cabecera poligonal, bóvedas de crucería estrellada y una torre campanario.

Por fortuna se respetó el muro meridional, aunque también parcialmente tapado. Al menos en las obras citadas se construyó un pórtico de pilares con bóvedas de crucería que ha ayudado a asilar las partes románicas de las duras condiciones climatológicas del campo burgalés. A la postre, de época románica ha quedado la preciosa puerta, flanqueada por arcos murales de medio punto sobre columnas y un ventanal, considerados como de los mejor del románico burgalés.

La puerta tiene tres arquivoltas de medio punto a base de finos boceles y medias cañas. La arquivolta interior lleva un conjunto de estatuas en disposición radial identificables como los Ancianos del Apocalipsis, aunque justo en la clave lo que aparece es un ángel. El famoso tímpano de esta iglesia muestra una depurada composición de la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos.

Después de visitar el pueblo se continuará de frente por la carretera que se traía, sólo que ahora es una pista sin asfaltar. Este sendero, denominado Camino de Ahedo, sube suavemente al principio, hasta las tierras de labor de La Aceba (861 m). A partir de aquí comienza un descenso por una especie de túnel vegetal, cuya pendiente se acentúa al entrar en el Barranco de Valdeahedo. Después de pasar un zigzag el camino baja al fondo del barranco y tras dejar atrás un pilón la pendiente se va suavizando poco a poco. El sendero, que trascurre bajo la sombra de encinas y robles, pasa junto a una plantación de nogales y acaba junto al Portillo Peñas de la Hoz (640 m), un estrechamiento rocoso cerrado por una portilla.

Unos metros después de superar este paso se llega a una bifurcación, donde se seguirá a la derecha, aunque la senda más marcada sea la de la izquierda. Ignorando algunas sendas secundarias se llega sin problemas a la carretera de acceso a Tudanca, siguiendo por la derecha, se llegará al núcleo urbano (615 m) en 250 m. Merece la pena darse un paseo por las estrechas calles de este apartado lugar, enmarcado por el río Ebro y grandes farallones rocosos.

Dado que el autobús no puede llegar hasta Tudanca, será necesario recorrer, por la pista de acceso a este pueblo, los 1800 m que le separa de la localidad de Tubilleja (620 m).

Literatura consultada 

1. http://senderismocastillayleon.com/sendero/gr-85-etapa-07-puente-arenas-tudanca

2. https://www.arteguias.com/iglesia/ahedodebutron.htm

3. http://www.rutasytracks.com/foros/index.php?topic=6046.0

4. http://www.pirineos3000.com/servlet/DescripcionRutas/MONTANA-Sendero_de_Malvecino_PRC_BU_185--IDASCENSION--2226.html

5. http://www.losaltos.es/lugares-de-interes

6. http://tierrasdeburgos.blogspot.com/2014/06/sendero-gr85-etapa-7-puente-arenas.html

 

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