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Narganes - Pico Jana - Alevia - Abandames - Panes
Javier Tezanos Díaz
Fecha de realización
1 de marzo de 2020
Fecha de subida
21 de marzo de 2020
Duración
05:15
Tiempo Detenido
No definido
Visto
3427 veces
Nivel de Ruido

Imágenes

Narganes - Pico Jana - Alevia - Abandames - Panes

Pico Jana es la cumbre más oriental de la Sierra del Cuera, aunque a pesar de su modesta altitud (607 m) la panorámica es excelente en todas las direcciones. También es conocido como “Picu’l Rey” o “Picu las Torres”. Debido a que en su parte superior existen restos de una construcción en forma oval que se cree formaba parte, junto a la torre del Pico Castiellu y la del Pico Rales, de un sistema articulado
estratégico-defensivo, que controlaba el paso hacia la Hermida y Cabrales.

Eta construcción de forma oval tiene unos 45x20 m. En el interior de este pequeño cinturón se apreciaban los restos de dos estructuras turriformes situadas en los extremos NE y SO que apuntaban a una forma cuadrada, ya que su estado de conservación (prácticamente están arrasadas, en particular la situada en el ángulo NE) permita sólo intuir cómo eran. Ambas fueron construidas con sillarejo de caliza de pequeñas dimensiones, escasamente trabajado y unido con mortero de cal.

La torre situada en el ángulo NE domina toda la plataforma costera, desde Llanes a Comillas, y desde la propia Sierra del Cuera hasta el mar; mientras que la situada en la punta SO lo hace sobre el valle que forma el cauce medio del río Deva, controlando el paso hacia el desfiladero de La Hermida y hacia Cabrales, cuya confluencia se encuentra en Panes. La existencia de dos fosos en la ladera de más fácil acceso, le confiere su carácter defensivo, estratégico y de vigilancia.

El tercer elemento importante y llamativo es la existencia de un aterrazamiento de piedra, a modo de pequeña escalera, en el exterior del lienzo S del cinturón que engloba a las dos torres. En su construcción, al igual que en el resto de las estructuras, se utilizaron sillares de caliza de tamaño mediano, de factura más cuidada que la utilizada en las dos torres, sin que aparentemente se observaran vestigios de utilización de algún tipo de mortero. De acuerdo a los fragmentos de cerámicas medievales encontrados, se le puede atribuir una cronología entre los siglos XI y XIII.

En lo que respecta a este topónimo “Jana”, la mayor parte de los especialistas en la materia, apoyándose en otros tantos ejemplos similares, creen que "Jano" deriva del término latino "fanum" (lugar sagrado o templo al aire libre). Otra de las posibles explicaciones derivadas de su nombre es la evocación del dios bifronte Jano, pudiendo aceptarse como válida ya que este pico se alza dividiendo dos valles diferentes. Todos los ejemplos conocidos con este nombre, excepto uno, albergan estructuras o recintos defensivos de diferente cronología en su cima: El Pico Jano en el tramo alto del Besaya sobre Bárcena de Pie de Concha (tierra de Blendios), Montehano en mitad de las marismas de Santoña, Monte Jano sobre Ruenes, Jana dominando Trescares y por último y nuevamente, Jana sobre Narganes. En este caso, la cima conserva además otro topónimo, el cual tiene mucho que ver con el castillo que albergó, “La Casona”.

Recorrido

Narganes, que fue lugar de cesteros-maconeros que hablaban su propia jerga, está formado por tres barrios: Trisileja (Tresiglesia en el mapa y La Bolera en otras informaciones), el principal, por donde se empieza la marcha, Los Hoyos, el intermedio sito en una hondonada del terreno, y Palacio, que es el más al E junto a la carretera, en el que llaman la atención las casas indianas, destacando la conocida como “Los Robles”, de varios pisos, pintada de un singular amarillo y con galerías a tres vientos. En el primero se encuentra la Iglesia, muy bien cuidada y bajo la advocación de los santos hermanos médicos, San Cosme y San Damián, junto a la que se yerguen dos descomunales robles.

Se sale desde la parada del autobús (75 m) que hay en la carretera AS-343, bajo el Barrio de Trisijela, para tomar el camino que sube al pueblo (N). Después de pasar junto a la iglesia (85 m) se continúa subiendo hasta dejar atrás las casas más altas del pueblo. Enseguida se encontrará un camino que sale a la derecha, que pasa junto a la traída de aguas, que se tomará. Esta primera parte de la ruta está marcada como PR-AS 292 “Alevia – Pico Jana – Narganes”.

Dejando atrás el depósito la pista se vuelve senda y asciende trazando sucesivos zigzags por la empinada ladera cubierta de arbolado y monte bajo. A la altitud de 300 m se dejarán, a la izquierda, las fincas de la Braña La Concha, donde se encuentran unas cabañas derruidas. Un poco más arriba, se cruza la Braña La Canal (375 m), sita en una llanada con los restos de una cabaña. Sobre esta braña se abren dos collados, uno al N (423 m) y otro al NO, más alto, hacia el que habrá que dirigirse por una estrecha y pendiente vaguada, que deja la ladera NE del Pico Jana a la izquierda. En la parte superior de esta valleja, se alcanza la finca de Farmal de Arriba (496 m).

Al entrar en este prado se virará al S, para afrontar la pendiente subida la Pico Jana (607 m), por su cara N. En su despejada cima se podrán disfrutar de espléndidas vistas, sobre la vega del Río Deva y el Desfiladero de la Hermida, los Picos de Europa, incluido el Urriellu si las nubes lo permiten, o al norte la rasa costera de Llanes y Ribadedeva, salpicada de sus pequeñas playas, que continúa al E ya por tierras cántabras hasta Comillas.

La bajada se realiza por el pernal O-SO hasta alcanzar un collado (495 m), que deja a la derecha la Vegas de Jana, parte de ellas metidas en dos poljés (cubeta glaciar con salida en un sumidero), y empezar otra subida (NO), en este caso más suave, por el borde de la morrena que cierra el segundo de estos poljés. Enseguida se deja este penal, para seguir llaneando (O-SO) durante un trecho, por un terreno con matorrales sin un camino muy definido, para subir de nuevo, tras cruzar una finca cerrada con el típico murete de piedra en seco usado en esta zona) hasta alcanzar la cota de 593 m, a partir de lo cual se comienza otra bajada por un pernal.

Enseguida se llega a las fincas de las Pras del Medio, sitas en otros poljés. Nada más bordear la primera finca, se toma el camino que da acceso a estos prados. Ahí mismo, se pasa entre dos cabañas denominadas Casas de los Cabreros. De frente se encuentra el Pico Llueres (707 m), con una antena en su cumbre. Después de bordear otra parcela (se deja a la izquierda) se alcanza el Collado de Piedrahita (525 m), donde se coge la pista de hormigón, que con bastante pendiente baja a Alevia.

La aldea de Alevia (325 m) está situada en la vertiente meridional de la sierra del Cuera, en la falda del pico Llueres, dominando desde su estratégica atalaya todo el valle bajo de Peñamellera. Por todo el pueblo se pueden ver espléndidas casonas con sus escudos heráldicos, de los siglos XVII y XVIII, en su mayor parte construidas con los dineros de los indianos de la zona enriquecidos en ultramar.

En lo que respecta a la arquitectura civil cabe destacar la Quinta de Arriba. Se trata de una vivienda residencial construida por José Lizama (indiano de Cuba). Enclavada en amplia finca cerrada por muro de mampostería, y excelente rejería, dispuesta entre pilares rematados en piña en los extremos y en jarrón los del portón principal. El edificio es de planta rectangular y se desarrolla en tres plantas y desván. Hay otra casona llamada Quinta de Abajo, que, aunque bella en su traza, no es tan espectacular como la de arriba.

La arquitectura religiosa está representada por la Iglesia de San Juan y la ermita de San Antonio. La primera, profundamente transformada, mantiene restos de su primitiva construcción gótica (de finales del XIV o inicios del XV) apreciables en la hechura apuntada del arco triunfal, en los motivos esculpidos en los capiteles de dicha curvatura, y en la bóveda de crucería del presbiterio. Destaca, una cara humana, un ramo de vid, un pájaro, otra cara humana y un águila en el capitel imposta izquierdo. Una estrella o flor tetrapétala, una cara humana, dos estrellas o tetrapétalas, otra cara humana, dos tetrapétalas más, un tercer, rostro y una flor de lis lo hacen del derecho. Merece mención la gran pila bautismal de granito que adornan sencillas molduras.

La ermita de San Antonio, que se asienta sobre un altozano, es un pequeño templo situado en una explanada a la entrada de Alevia, desde donde se divisa un magnífico panorama de gran parte del Valle Bajo de Peñamellera. Quizá se tratase originalmente de una ermita de mayores dimensiones, cuya nave pudo haberse acortado a consecuencia de un derrumbamiento. Presenta un pequeño pórtico a la entrada y, en su interior, un arco triunfal de medio punto da paso a la cabecera cuadrada, cubierta con bóveda octopartita. Es una obra de época moderna, en su forma actual.

Junto a esta capilla se encuentra la Torre de Alevia, que es la torre exenta de la capilla (ambas edificaciones forman un conjunto de gran belleza y hermosas vistas). Esta torre fue costeada conjuntamente por los vecinos y los americanos residentes en Cuba en la tercera década del siglo XX, aunque se concluyó años más tarde. La construcción es muy esbelta, con un sólido zócalo sobre el que se elevan tres cuerpos de volumen decreciente, con mampostería y sillar en los ángulos. En el cuerpo intermedio se ubica el reloj, y el último es abierto en las cuatro caras, asomándose los balcones al espectacular panorama del valle del Deva. Esta obra puede considerarse heredera directa de las torres del reloj barrocas que existen en Noreña, Luanco y Lastres, a la vez edificios funcionales usados como cárcel o punto de vigilancia y símbolos del poder municipal frente al de la iglesia o las grandes familias, tradicionales constructoras de edificios torreados.

Después de visitar este precioso pueblo, conviene acercarse al mirador de la Torre de Alevia y contemplar las preciosas vistas que se abarcan desde esta atalaya especialmente al SO, con la Pica de Peñamellera, en primer término, y los siempre bellos Picos de Europa como telón de fondo, además de todos los pueblos del Valle de Peñamellera Baja.

Volviendo hacia el pueblo, de nuevo, junto a las primeras casas que se encuentran, hay un cruce, donde se tomará el camino que, de frente izquierda, recorre la parte más baja del pueblo. Enseguida se llega a una plazoleta, momento en que se rodeará un grupo de casas, para tomar un camino que desciende suavemente por encima de las fincas de La Boriza. Más adelante se pasa bajo una línea de alta tensión, en la zona de los Cerros de Martín, dos pernales con una vaguada entre ellos. 5. https://www.aytopbpanes.es/abandames

Después de pasar el primero de ellos, se deja una cabaña a la derecha y el camino se interna en un bosque de robles y hayas. El camino que se lleva aboca en una pista, donde se tomará el ramal de la izquierda. Un poco más abajo el camino da una cerrada curva, para rodear dos cabañas, llanear un poco y seguir descendiendo por la zona de El Suyu, donde se encuentran una cabaña y dos casas. Se continúa bajando otro trecho y se llega a Abándames (97 m).

Este pueblo fue la antigua capital de Peñamellera Baja. Esto es algo que se percibe inmediatamente pues conserva en algunos de sus edificios la importancia que un día tuvo, ya que en ellos aparece impresa la huella de los reputados canteros santanderinos, perfilando las fachadas, escudos, columnas... Los edificios de mayor interés arquitectónico son:

La Iglesia de San Salvador, que ofrece un exterior muy modernizado, la pared del pórtico lateral da fechas, mediante tres inscripciones, de diversas reedificaciones (en los años 1766, 1860 y 1946), si bien algunos de sus restos y orígenes puedan ser medievales. La única nave, de falsa bóveda, y el arco de triunfo, conducen hasta la recta cabecera, de espléndida bóveda de crucería. Buena parte de su decoración fue costeada por los hijos del pueblo asentados en América.

La Casona El Palenque (renacentista, de principios del siglo XVIII), está situada en el centro de Abándames, al lado de la carretera que conduce a la iglesia, con la fachada orientada al S, perpendicular a la vía. Mantiene la estructura de bloque cerrado, con fachada bien organizada, de composición simétrica, abierta en una hermosa arcada doble que descansa sobre pilar central, con impostas de sobrias molduras. La planta noble, donde se utiliza únicamente el sillar, aparece delimitada por cortafuegos rematados en una triple molduración, y sombreada por alero de madera. Tiene tres huecos: los laterales son ventanas cuadradas y el central, un balcón en voladizo cuyo marco se subraya con orejas quebradas barrocas. Junto a éste, el escudo de Mier, que ostenta su lema: “Adelante el de Mier, por más valer”. En el lateral de la casa, el ático abuhardillado se ilumina por una estrecha ventana abocinada.

El Palacio de La Cajiga, o Palacio de los Mier (de Abándames) (actualmente es un hotel), es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura del siglo XVII en la zona. A diferencia de El Palenque, la fachada se mantiene sin alteraciones. Consta de dos plantas, prácticamente desornamentadas, ya que la única decoración se reduce al marco de placa plana que rodea las ventanas, encuadra el arco de medio punto que traza la puerta, y separa ambos pisos. Sobre la sillería del principal campea el escudo de Mier.

La Casona de Socueto edificio de finales del siglo XVI y principios del XVII, perteneciente al Barroco Popular, está ubicada a las afueras de Abándames.

Una vez atravesado todo el caserío de Abándames, al llegar a la última casa se encuentra (a la izquierda) la desviación que va al cementerio de esta localidad. Se tomará este camino, pasando de largo la entrada posterior al cementerio, hasta llegar junto a una socarrena (posiblemente fuese un antiguo lavadero, pero hoy en día es imposible precisarlo), donde el camino se bifurca, debiéndose tomar el ramal de la derecha, para inmediatamente seguir por el camino peatonal, que discurre paralelo a la carretera AS-114, dirección a Panes (izquierda). Este carril sólo dura hasta la primera curva de la carretera, después se seguirá por ésta y tras cruzar el Puente de Siejo, se entrará en Panes, donde el autobús estará esperando en el Aparcamiento de La Brañona (23 m).

Panes, capital de Peñamellera Baja, es una localidad de aspecto moderno con conjuntos de apartamentos a lo largo de la carretera general, siendo el centro comercial y administrativo de este valle. Se articula en torno a la carretera de Palencia a Tinamayor, ultimada a comienzos del siglo XX. A ambos lados de la misma se descubren interesantes edificios, debidos al capital indiano, y construidos en las primeras décadas del siglo XX según modelos ecléctico-modernistas, tradicionales y montañeses.

La Plaza Nueva (1934-1935) fue costeada por el indiano Ángel L. Cuesta y proyectada por el ingeniero Pío Linares; en ella se integran las escuelas, la bolera, y el Museo de Los Bolos de Asturias. En el barrio antiguo abundan los edificios de buena cantería, y marcados cortafuegos, destaca la Casona que muestra un gran arco de acceso fechable en las postrimerías del. XVI.

Entre los edificios destacables cabe reseñar, su templo parroquial, la historicista iglesia de San Vicente, que ocupa el lugar de la construcción románica destruida en 1936 y restaurada a mediados del XX. Se trata de una iglesia de nave única rectangular con crucero apenas destacado en planta y cabecera recta a la que se adosa la casa rectoral.

Otra iglesia de estilo Románico (igualmente destruida en 1936) es la de San Juan de Ciliergo, situada a unos 500 metros de Panes en dirección hacia Potes. Se trata de un templo de finales del XIII. Presenta planta rectangular, con una sola nave y cabecera cuadrada cubierta con bóveda de cañón y contrarrestada al exterior por contrafuertes angulares, y una saetera en el costado meridional. Cuenta con esbelta espadaña de dos arquillos y portadas de medio punto al sur y al oeste, sin decoración. Interesantes resultan el arco del triunfo y sus capiteles en el interior (decoradas con grandes hojas nervadas y palmeras), al igual que los restos escultóricos de la fachada oeste. Actualmente está restaurada.

El Palacio de San Román, cerca de Panes, es un magnífico palacio rural de época barroca (siglos XVII-XVIII). Está compuesto de casona, con fachada clasicista, capilla exenta y diferentes dependencias de uso agropecuario. Está delimitado por una cerca de piedra en la que se incluyen la capilla y las dependencias del servicio. Se accede a este palacio de planta rectangular atravesando alguno de los tres arcos de medio punto que anteceden la amplia puerta adintelada. En la primera planta destacan tres balcones enrasados situados a la altura de los arcos de medio punto. Sobre el balcón central aparece, enmarcado en piedra, el escudo cuartelado con la leyenda “Estas son las armas de los Mier”. Un pasaje elevado comunica el palacio con la capilla, de planta rectangular y bóveda de crucería. Completan el conjunto palacial cuadras y pajares, situados en dos edificaciones de base rectangular, alargadas y paralelas.

El singular Museo de Los Bolos de Asturias está situado en la Plaza de Panes, abrió sus puertas al público en abril de 2003. En él se presenta de forma sencilla y didáctica lo que ha sido el juego de los bolos en Asturias, a la vez que realza la importancia histórica de este juego y su trascendencia cultural como práctica que aúna aspectos sociales, culturales, y deportivos.

Finalmente, el chalé Montañés La Atalaya que es una vivienda unifamiliar, de los años 1920-1930, exenta, concebida en estilo regionalista en su modalidad montañesa.

Javier Tezanos
18-02-2020

Literatura consultada

1. https://castillosdelolvido.com/castillo-del-pico-jana

2. http://www.regiocantabrorum.es/publicaciones/estructura_del_pico_jano 

3. http://www.diariodeloriente.es/2019/01/26/narganes

4. https://www.aytopbpanes.es/alevia

5. https://www.aytopbpanes.es/abandames

6. https://www.aytopbpanes.es/panes

 

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