Gora

Imoque, Roque (1.102 m)

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Txomin Uriarte
Sarrera data
2014/02/02
Aldatze data
2017/05/05
2

Las alturas sobre Arona y Adeje ofrecen un hermoso y variado espacio para hacer excursiones a montañas desde las que se disfruta de excelentes vistas sobre la costa de las Américas y los enormes barrancos que descienden desde el Teide. Hay una excursión clásica que, partiendo de Arona, puntúa en unas 5 horas las tres cumbres: Imoque, Brezos y Conde. Vamos a subir a la más llamativa de las tres, llamada imposible de desatender, que es el cerro Imoque, una versión en miniatura del Cervino.
Aparcamos en Arona, después de pasar Montaña Fría y Sabinita Alta.

Desde Arona

Si paramos en el centro del pueblo, (650 m) subimos por la carretera, con bastante cuesta, que atraviesa Arona (conjunto monumental) hasta más arriba del final del pueblo, a un barrio llamado Las Casas. Pasamos por el restaurante Granja Arona (que puede estar definitivamente cerrado)(0,15) y tomamos la pista que baja al barranco Ancón. En la curva unos carteles señalan: a la izquierda "Ifonche por Suárez", a la derecha "Ifonche por el collado del Topo". Elegimos el camino de la derecha y subimos cruzando unas cañerías de agua corriente, encima de la orilla derecha del barranco Ancón. Hay marcas de pintura blanca y flechas.

Seguimos subiendo hacia el N. Dejamos atrás una casa abandonada (0,30) y nos acercamos encima de la orilla izquierda del barranco del Rey. Pasamos un chalet de color blanco (0,45) y llegamos a un restaurante-hotel llamado El Refugio, gestionado por una familia suiza (930 m) (0,50). Dispone de una bonita terraza que aprovecharemos a la vuelta.
Subimos a la cresta de la loma y dejamos a la derecha una carretera sin asfaltar que va a Ifonche. En un lugar en el que hay dos puertas "trogloditas" tomamos un sendero a la izquierda, que baja y cruza el barranco del Rey. En el fondo del barranco tomamos un sendero señalado con cairns y pintura verde, que sube pasando por una casa abandonada. Al fondo, a la derecha, hay unas casas habitadas, en una zona desde la que se lanzan los parapentes.

Llegamos al collado del Topo (987 m) (1,10). En su centro hay una plaza circular de piedra, que constituye un campo de trillo. Es el punto de convergencia de las tres cumbres: a nuestra derecha (NW) tenemos la montaña de los Brezos; a nuestra izquierda (SE), el cerro Imoque; y en medio de los dos (S), un sendero que comienza con una preciosa barandilla de madera para dirigirse, en unos 2 km, al pie de la cara N del Conde. Desde el collado del Topo se ven ya las urbanizaciones y las playas de las Américas.

Para subir a Imoque, nos acercamos al pie de la pared somital. El sendero trepa por una chimenea limpia, luego recorre un trozo menos empinado, que está señalado con cairns, y nos deja en una terraza. Desde allí llegamos a la cumbre trepando los últimos metros por la izquierda (cara E.).

La cumbre del cerro Imoque (1.102 m) (1,35) es un lugar estrecho y puntiagudo, en el que no caben muchos montañeros a la vez. En su centro hay un poste, del que flamean una banderola azul y unas tankas tibetanas de oraciones.

Se baja por el mismo camino y, si no hacemos otras cumbres, en 1 h larga podemos llegar a Arona (a no ser que nos hayamos entretenido tomando algo en El Refugio).

Accesos: Arona (1h 35 min ).

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