Gora

Sant Pere Mārtir (389 m)

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Carles Danon
Sarrera data
2014/04/30
Aldatze data
2016/09/22
9


Desde Barcelona

El itinerario comienza en los Jardins de la Creu de Pedralbes, dirigiéndonos hacia la Baixada del Monastir, un lugar un tanto especial que parece un pedacito de pueblo medieval metido en medio del barrio más "pijo" de Barcelona. Viendo su frondosa muralla cuesta imaginarse que en el otro lado hay una de las joyas del gótico de Catalunya.

Pasado el Monasterio empezamos a subir por la Avenida Pearson, una de las más lujosas (si no la que más) de la ciudad, la "crème de la crème". Por encima, la antena que corona el monte de San Pere Màrtir (389 m) lo hace reconocible desde muchos kilómetros a la redonda. Cuando la avenida da un giro a la derecha para subir hacia la falda de San Pere Màrtir, nace un callejón poco transitable a la izquierda, que, enseguida, se convierte en un sendero que rodea la parte alta de las últimas casas de la ciudad, y en unos 500 m, llega a una encrucijada, donde dejando a la izquierda un gran depósito de agua, comenzamos a subir en fuerte pendiente un sendero para llegar en diez minutos a la Carretera de les Aigües, ya bastante concurrida a esas horas por caminantes, corredores y ciclistas. Aquí se ha construido el Mirador dels Xiprers.

Seguimos subiendo hasta que se encuentra la pista de cemento que une la Carretera de les Aigües y la cima de San Pere Màrtir. Vamos a seguirla en vez de continuar remontando por el sendero, opción más corta. Sólo unos metros bajo las antenas, la pista se vuelve a desviar a la izquierda; aquí sí que vale la pena desviarse unos metros para visitar las bases de las baterías aéreas que, junto con las que se construyeron en el Carmel, defendieron la ciudad de los ataques aéreos de las tropas fascistas italianas y alemanas durante la Guerra Civil. Desde aquí, en un par de minutos se llega hasta San Pedro Màrtir (389 m).

La cima se encuentra bajo las instalaciones de las antenas. Originariamente conocido como Mont d' Urse o Puig d' Ossa (llegarían los huesos por estas sierras en épocas anteriores), la montaña ha sido escenario de diferentes luchas militares dada su posición estratégica. En el s.XVII se erigió la ermita que le dio su actual nombre, pero en 1792 fue abandonada y convertida en una fortificación militar que perduró hasta la Guerra Civil; finalmente en los años 60 del siglo pasado se construyó sobre sus ruinas las actuales instalaciones de telecomunicaciones. Con la construcción de la Torre de Collserola parecía que debían desmantelarse, pero no ha sido así. Esta cumbre es la más meridional de la Sierra de Collserola, así que se puede disfrutar de una visión privilegiada hacia el N de estas modestas montañas.

Continuaremos durante unos cientos de metros por la cresta que se extiende a la derecha, con el Tibidabo y la Torre de Collserola, techo de la sierra, detrás. En medio, se adivinan las casas del barrio barcelonés de Vallvidrera, al fondo se deja ver la silueta de la Mola de Sant Llorenç del Munt. Más a la izquierda, las colinas de Castellví y de Can Pascual y el Puig d'Olorda recortado por una cantera en su vertiente S. En cambio, hacia el Baix Llobregat, quizás hace siglos las vistas eran más agradables, detrás de un montón de poblaciones, sobresalen las primeras estribaciones del Garraf, hacia el centro, y la Sierra del Ordal a la derecha. El primer montículo que aparece encima de las casas, a la derecha, es la Penya del Moro (275 m).

Desde aquí seguimos unos 500 m por la pista que recorre la cresta hacia el N llegando al Coll del Portell, dejando ya atrás la antena de San Pere Màrtir o Puig d' Ossa. Una vez en el cuello bajamos hacia la izquierda por una pista en dirección al barranco de Sant Just; de hecho, sería la vía más directa. Pero al cabo de unos 400 m, encontramos un sendero a mano derecha indicado hacia la Fuente del Rector. Además, al entrar enseguida en medio de un bosque cerrado parece bastante más interesante que la pista que baja. Por encima aparece la Torre de Collserola...

Después de pasar por la Fuente del Rector, seguimos planeando en medio de una espesa masa forestal recorriendo la parte alta del Barranco de Sant Just, encontrando algún desvío hacia el Coll d' Espinagosa y la carretera de Vallvidrera a Molins. Es un paseo muy agradable de una media hora, y dentro de lo que cabe, bastante solitario. En unos 20 minutos, el camino gira a la izquierda y se sienten vehículos cercanos; es la carretera de Molins, que pasa unos metros por encima. En la solana el bosque se abre y aparece algún buen ejemplar de pino. Levantando un poco la cabeza reencontraremos la cima que ahora ya se va alejando aunque estará visible durante buena parte de la jornada.

El sendero va a salir a un camino más ancho que empieza a bajar a mano izquierda. A la derecha saldría a la carretera. Van apareciendo cruces y se van cruzando caminos hasta que aparecemos en la entrada de la importante masía de Can Fatjó; enseguida la pista gira a la derecha y aparece en el camino pavimentado de acceso al Tenis Sant Gervasi. Bajando hacia la izquierda encontramos el camino que habíamos dejado una hora antes en el descenso del Coll del Portell. La pista continúa descendiendo y cruza el torrente, para pasar poco después frente a la masía de Can Carbonell, ahora reconvertida en restaurante. Al llegar a la hípica de Can Vilà hay una indicación hacia la Penya del Moro (275 m), una pequeña colina con presencia de restos ibéricos. Seguimos una pista que sube a la derecha y enseguida nos desviamos por un sendero a mano izquierda remontando un suave desnivel y dejando de lado un par de senderos que suben hacia el Cerro de la Coscollera. Vamos a salir a una nueva pista, justo por encima de las primeras torres de Sant Just Desvern que seguimos unos metros a la derecha hasta el Coll Solanes; desde aquí, una corta subida nos separa de la Penya del Moro (275 m).

Una vez aquí arriba, los restos del poblado ibérico no satisfacen demasiado las expectativas; lo que queda en pie, por decirlo de alguna manera, es la torre de vigilancia que se erigió en la época medieval. Entre las panorámicas, Sant Feliu en primer término; una franja más o menos verde que corresponde al Parque Agrario del Llobregat, y al fondo la Sierra de l'Ordal y las primeras estribaciones del Garraf a la izquierda. Desde lo alto de la Peña hay un sendero que baja a Sant Feliu, pero preferimos volver atrás hasta unos metros antes del Coll d'en Solanes y bajar por un camino a la izquierda, que va a buscar el fondo del barranco; otro tramo que no tiene nada que ver con todo el urbanismo que rodea estas montañas. El sendero planea hasta encontrar una pista, sigo bajando ahora hacia la Riera de la Salut. También podríamos haber continuado por la pista hacia Valldonzella y Santa Cruz d'Olorda , pero seguimos bajando por la pista paralela al arroyo hasta llegar a Sant Feliu de Llobregat.

Accesos: Barcelona (1h 30min)

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