Gora

L´ Àliga, Puig de (465 m)

remove-icon
Luis Astola Fernández
Sarrera data
2014/05/31
Aldatze data
2016/10/17
2


La razón fundamental para visitar esta anodina montaña es su proximidad al Parc d'Olèrdola, espacio natural protegido de la Xarxa de Parcs Naturals de la Diputació de Barcelona y, sin duda, uno de los conjuntos arqueológicos más importantes e interesantes de Catalunya. El espacio protegido, situado al W del Massís de Garraf al que pertenece, abarca una superficie de 608 ha de paisaje mediterráneo bien conservado, en el que destaca la presencia del palmito o margalló (Chamaerops humilis), la única palmera autóctona europea, así como las masas de pino carrasco (Pinus halepensis) y los cultivos de secano propios de este tipo de paisaje (viñedos, cereal, olivos, almendros...).

Desde el punto de vista arqueológico, el conjunto monumental de Olèrdola se asienta sobre una airosa moleta caliza (359 m) donde, al abrigo de una muralla de origen ibero, se pueden contemplar notables vestigios de época ibera, romana y medieval, todo ello rematado por los restos de la torre romana y del castillo del siglo X y, sobre todo, por la iglesia románica con restos prerrománicos de Sant Miquel d'Olèrdola; aparte de otras consideraciones de tipo histórico o artístico, el valor estético del paraje es incuestionable.

El Puig de l'Àliga (465 m) es el punto culminante de la modesta Serra del Cavall, que se extiende a caballo de las comarcas del Garraf y Alt Penedès; pertenece a los términos municipales de Canyelles y Olèrdola, situados cercanos y al sur de Vilafranca del Penedès, capital del cava y de los vinos con denominación de origen homónima. Aunque la propia cima y parte de su ladera occidental se enclavan dentro de los límites del Parc d'Olèrdola, se trata de una sierra fuertemente humanizada, acosada y degradada por las urbanizaciones que ascienden por ambas vertientes hasta el mismo lomo cimero.

Desde el aparcamiento del Castell d'Olèrdola

Aprovechando la visita al conjunto monumental, iniciamos la ascensión al Puig de l'Àliga (465 m) desde el parking situado junto a la puerta de acceso al recinto amurallado (320 m). Al final del asfalto se inicia una pista de tierra cerrada con cadena, que va rodeando por la izquierda la moleta de Olèrdola, en un agradable tramo llano y envueltos de vegetación mediterránea (marcas del GR 92.3).

El ambiente cambia radicalmente al cabo de 2 km, cuando la pista alcanza el asfalto de la urbanización Daltmar, por cuyas empinadas calles resulta obligado continuar, siguiendo los postes de señalización y las marcas del GR, hasta la calle más elevada de la urbanización, que se llama precisamente Puig de l'Àliga; algo antes habremos enlazado también con la carretera que asciende desde Canyelles, señalizada como PR-C 143.

Una ancha pista sustituye poco después al asfalto en dirección a la visible torreta de incendios que se eleva sobre los pinos. Las marcas rojiblancas del GR nos invitan luego a abandonar por la derecha la polvorienta pista para ascender un breve tramo por terreno rocoso, rodeados de maquia y de pinos, hasta alcanzar la torreta de vigilancia forestal y el inquietante conjunto de cacharrería de contenido fúnebre y religioso que la rodea. Unos metros más allá, resulta casi un alivio tocar el familiar hormigón del vértice geodésico que corona la cima del Puig de l'Àliga (465 m), libre por lo demás de otro tipo de simbologías.

Si se quiere acortar la duración de la excursión, la urbanización Daltmar es accesible en vehículo tanto desde Canyelles como desde Sant Miquel d'Olèrdola.

Accesos: Castell d'Olèrdola (1h 15 min)

Katalogoak

Irudiak

Iruzkinak