Gora

Puig D´ Esquers (606 m)

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Hector Ugalde Rojo
Sarrera data
2014/11/29
Aldatze data
2014/11/29
2
Nos encontramos en el paraje natural de la Albera. El terreno es de naturaleza básicamente granítica y pizarrosa con unos valles estrechos y de gran pendiente, donde la fuerte insolación, la acción de la tramontana y la secular huella del pastoreo y los incendios han conformado un paisaje extremadamente desarbolado, sobre todo la serra de la Balmeta. La sierra de la Baga de Ferran posee algo más de vegetación ya que el alcornocal del mas Guanter forma parte de un bosque en convenio. También las riberas del arroyo Balmeta están bastante tapadas por la vegetación, esta vez más molesta. El patrimonio arqueológico e histórico es espectacular, especialmente representado por más de un centenar de monumentos megalíticos (dólmenes, menhires y necrópolis) que se encuentra esparcidos por todas partes. En cuanto al patrimonio arquitectónico, sobresale el monasterio de Sant Quirze de Colera, documentado ya en el s.X y del que se conserva la basílica y los restos del claustro. De castillos también hay, destacando el de Requesens, reconstruido en el s.XIX, a los pies del puig Neulós.

Por último, elementos tales como molinos, pozos de hielo, puentes, chozas de pastores o grandes masías, terminan por completar un rico patrimonio cultural. En cuanto al patrimonio que se puede visitar en este recorrido debemos destacar la abadía benedictina de Sant Quirze de Colera. El edificio más importante del conjunto es su iglesia, de tres naves, con transepto donde se abren tres ábsides. Hay restos del claustro, de elementos fortificados, dependencias que rodean el claustro y el palacio abacial. A poniente del conjunto se encuentra la pequeña iglesia románica de Santa María. También se puede visitar, haciendo un pequeño desvío de la ruta propuesta, la ermita de Sant Miquel de Colera. También hay un dolmen cerca de la cima.

Desde Sant Quirze de Colera

Proponemos salir del espacio de aparcamiento que hay cerca de la abadía ( 175 m ). En ese lugar hay un restaurante y sitio para aparcar. Para acercarse hay que ir a Garriguella-Vilamaniscle o a Espolla-Rabós. Hasta unos 300 metros de la abadía llega carretera asfaltada, luego hay que tener cuidado ya que la pista, aunque es apta para todo tipo de vehículo, está un poco deteriorada.

Salimos del aparcamiento y nos dirigimos a cruzar el rec de la Perdiu, en busca de la font del Convent. Cruzamos el rec por un puente de madera y por camino escalonado llegamos en pocos minutos a la altura de la fuente, que dejamos apartada unos metros a nuestra izquierda. Ya hemos visto las señales de pintura amarilla (Itinerànnia). Unos metros por encima de la fuente llegamos a un desvío del camino.Giramos a la izquierda para dirigirnos al coll de Pallerols ( 526 m ). Hemos cambiado nuestra orientación ya que ahora ascendemos en sentido NE por un sendero estrecho pero evidente. Sin posibilidad de pérdida flanquearemos toda la sierra de los Esquerders y llegaremos al coll de Pallerols. Según el I.C.C., el coll de Pallerols ( 526 m ) se encuentra varios cientos de metros más adelante y en una cota superior. A la derecha sigue un sendero que en unos 300 metros nos lleva a Roques Blanques ( 591 m ). Nosotros seguiremos por la izquierda, casi en sentido N., en dirección a Portbou por sendero señalizado con la pintura amarilla. Estas señales nos acompañarán hasta casi la cima objetivo del día.

Ascendiendo con comodidad por el sendero llegamos a otro desvío de caminos, también bien señalizado, de momento, con un cartel similar a los encontrados hasta el momento. Ahora toca dejar el camino que sigue subiendo en dirección a Portbou y girar a la derecha para flanquear la montaña en dirección a Colera y Llançà. En pocos metros pasamos unos metros por encima de la font Jordana la potabilidad la cual calificaría de dudosa, dada la cantidad de ganado que pasta por los alrededores. También por sendero de escasa dificultad vamos girando pausadamente de orientación, haciendo una vuelta de 180 grados y empezando a obtener unas espléndidas vistas de los picos que nos rodean. A la izquierda vamos sobrepasando los de las barbas del Boc y les orelles de la Mula, ambas fáciles de conseguir desde el camino. El sendero desemboca en el coll de las Artigues. A partir de este punto podemos elegir si seguir por sendero carenero o continuar por pista. Según el poste señalizador caído al suelo, el sendero carenero se supone panorámico. Por un lado o por el otro acabaremos en el coll de Sant Miquel ( 544 m ). Antes de llegar a este puerto tendremos también la posibilidad de visitar la ermita románica (s.XII) de San Miquel de Colera.

En el collado de Sant Martí nos encontramos con un pedestal con una foto panorámica, un poco desgastada, y con un importante nudo de pistas. La que se encuentra en peor estado es la que nos lleva a la cima del Puig d' Esqueres ( 606 m ). Una vez en ella, si el día es el adecuado, las vistas harán que desaparezca todo el cansancio acumulado a lo largo del trayecto realizado.

Desde el Coll de la Serre (Vilamaniscle)

Se propone empezar a andar saliendo desde el Coll de la Serre ( 258 m ). Se puede acceder en coche normal por pista de tierra apta para cualquier tipo de vehículo que parte desde Vilamaniscle ( 131 m ). Desde la población se debe seguir por la calle de la Plaça o calle de Poniente, ambos calles salen a la calle d'Esquers. Seguir por la plaça Gaspar Labrador, la calle Sant Josep y la calle de la Serra, se deja un desvío que lleva a la casa de colonias Can Tramuntana y se acaba el cemento. Comienza pista de tierra y acabamos en el collado.

Salimos del cuello en sentido NW por la pista más precaria y que está vallada al paso de vehículos por una barrera. Vamos ganando altura poco a poco caminando por buen terreno con buenas vistas hacia la llanura alto ampurdanesa. Pasamos por un primer collado y volvemos a superar una pequeña colina para bajar al coll de la Rossa (316 m). En este punto termina el camino claro y trillado y hay que espabilar para encontrar el sendero bueno que nos baje a cruzar el arroyo de la Balmeta. Vayamos por partes. Estamos en el collado. A nuestra derecha hay un alambre de aquellos que se ponen para cerrar un terreno y evitar que el ganado vaya a donde no debe. Pasamos al otro lado del alambre. Debemos buscar un montón de piedras que aguantan un palo con diferentes señales.

Al principio se hace difícil encontrar el camino. De hecho, al principio es inexistente. Si hay suerte, de repente aparece un viejo rastro de algo que parece un camino, de hecho es un sendero perdido, pero que se sigue bien. Tratar de seguirlo ya que más que por camino parece que nos movamos por trazas de ganado. Vamos siempre bajando en sentido E. hasta que llega un punto que debemos girar al NE (aparecen de golpe señales de pintura de P.R. y otras amarillas, antiguas y difíciles de ver) para hacer un flanqueo en ligero descenso que nos lleva a cruzar un antiguo torrente, ahora seco. Cruzado éste, el descenso se hace más fuerte y acabamos por bajar a tocar las aguas de la Balmeta. Hemos de cruzar el arroyo y al otro lado dejar las señales de P.R., que se van por la derecha y seguir por la izquierda, volviendo a cruzar el arroyo y dirigirnos al NE siguiendo aguas arriba el arroyo. Llega un momento en que tenemos que volver a cruzar el arroyo para seguir ahora por su vertiente izquierda y unos metros por encima de su nivel.

En el mapa del I.C.C. el camino no cruza el arroyo, pero no parece existir otro camino. El caso es que más adelante se nos vuelve a ofrecer la posibilidad de cruzarlo, y de nuevo el mapa del I.C.C. indica que el camino continúa por el otro lado, pero al no hacerlo, se continúa por un sendero perdido entre la vegetación por este lado de arroyo hasta que se sale a un claro. Después de pasar un arroyo que vierte en el anterior y encontr
Esto si se quiere. Ya estamos en la serra de la Balmeta y en poco tiempo divisaremos el mar. Antes aquí se propone hacer un poco más largo y empinado y desviarnos para visitar la ermita de Sant Miquel de Colera, si se quiere. Para ello seguiremos la pista por la izquierda, en sentido NW. y comenzar un descenso (ya se ve Colera y más cosas) hasta un cruce de pistas en un collado que encontramos más adelante. Giramos por la derecha por la pista más evidente y dejamos antes otra que lleva al coll de les Artigues ( 528 m ). Vamos perdiendo altura por pista en buenas condiciones, con buenas vistas hacia el mar, hasta que salimos a otra pista. Nos incorporamos y la seguimos por la derecha y al poco encontramos otro desvío. Volvemos a coger la pista de la derecha, ya señalizada con un poste, para dirigirnos, en pocos metros, en la ermita de Sant Miquel.

Visitado el lugar seguimos en dirección a los árboles del lado S. del pequeño rellano en el que está ubicada la iglesia y encontramos señales de pintura que marcan el inicio de un sendero que nos llevará, subiendo, al coll de Sant Miquel. Desde este collado la subida a la cima es evidente. Podemos hacerlo por pista, rodeando la montaña, o podemos hacerlo por la vieja pista que sube derecho. En la cima, si el día es bueno, las vistas son espléndidas. Comenzamos el descenso dirigiéndonos a ver el dolmen d'Esquers, ahora caído al suelo. Seguimos el descenso haciendo campo a través sálvese quien pueda teniendo cuidado ya que el terreno es bastante pedregoso. El problema es que las piedras no se ven y el riesgo de torcerse un tobillo es muy alto. Se puede evitar este riesgo haciendo servir la pista ya que al final se acaba en esta. Cuando llegamos a un pequeño e inapreciable collado veremos a nuestra derecha un poste de los que sostienen el alambre con una señal de pintura amarilla, y al otro lado del alambre, una rastro de sendero que deja la pista. Pasamos al otro lado del alambre y seguimos este sendero que nos bajará, fácil y sin pérdida, a Sant Martí de Vallmala. No tiene ningún interés ya que está en ruinas, pero el camino pasa junto a ella así que tenemos que ir. Además es el P.R. que hemos utilizado para bajar del coll de la Rassa, así que si las cosas vienen mal dadas podemos volver por el mismo sitio.

El caso es que seguimos en dirección a la font de Perassa, que no mana agua. Hay que retroceder sobre nuestros pasos (el P.R. sigue más allá de la fuente) y dejamos la pista para seguir una intuición que tuvimos y salió bien. Este sendero insignificante y extraño al comienzo, se convirtió en el camino que nos bajara, de nuevo, a encontrar el torrent de la Balmeta. Se sigue bien, pero hay un par de lugares en los que la cosa se complica. La vegetación hace perdedor el camino, Acabaremos en un campo que tenemos que rodear para acabar saliendo definitivamente al buen camino. Y ya desde allí hasta el coche ningún problema, camino ameno y tranquilo hasta la pista que baja del coll de la Serra. Así pues la seguimos y llegamos al coche habiendo disfrutado de una gran paseo, que resultó también una gran aventura buscando lugares por donde pasar.

Accesos: Sant Quirze de Colera ( 2h ); Coll de la Serra ( 2h ).

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