Gora

Tuc de LlušÓ (2.778 m)

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Luis Astola Fernßndez
Sarrera data
2014/12/22
Aldatze data
2016/09/25
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La Vall de Boí, perteneciente a la comarca de la Alta Ribagorza, exhibe la singularidad de sus prodigiosas iglesias y ermitas de estilo románico-lombardo (declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000), acurrucadas en un conjunto de aldeas y pueblos (Coll, Cardet, Barruera, Durro, Erill la Vall, Boí, Taüll...) deliciosamente rehabilitados y enclavados en un entorno natural incomparable. Desde su declaración como Parque Nacional en 1955 y tras sucesivas ampliaciones, las montañas que conforman la cabecera de la Vall de Boí, que es la del río Noguera de Tor, están protegidas bajo la figura del Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, sobradamente conocido por la belleza de sus innumerables lagos glaciares enmarcados en un impresionante paisaje de montañas graníticas que, en algunos casos, superan la barrera de los 3000 metros.

Situado en una posición privilegiada, en el límite entre el Parque Nacional y su propia Zona Periférica de Protección por el norte, el Tuc de Lluçà (2778 m), Pic Llucià en algunas fuentes más antiguas, es un magnífico mirador, tanto de la mitad occidental del espacio protegido, como de una vastísima extensión al norte del mismo perteneciente a la Val d'Aran, con un horizonte lejano en el que destacan, ya en la muga con el estado vecino, las familiares siluetas del Mauberme (2881 m), Tuc de Parros (2732 m), Malh de Bolard (2753 m) y Tuc de Barlonguèra (2802 m).

En una panorámica más próxima, hacia el oeste, la vista se estrella contra la barrera que forma el grupo Comaloforno (3029 m)-Besiberri (3030 m), los espectaculares Punta d'Harlé (2885 m) y Pa de Sucre (2.860 m) y, algo más al norte, el popular Montardo (2833 m); y hacia el sur, la media luna que se inicia en los Pics de Comalespada (2833 m), empequeñecidos por la proximidad de la Punta Alta de Comalesbienes (3014 m), y continúa hacia el este por Contraix (2958 m) y la Creu de Colomers (2896 m).

Mucho más cercanos, reclaman nuestra atención unos cuantos picos de siluetas atractivas y desafiantes, con altitudes similares al Tuc de Lluçà: Tuc del Cap del Port de Caldes (2671 m), Tuc del Port de Caldes (2783 m), Pic de Travessani (2755 m) y sus espectaculares agujas, además de los oscuros canchales desprendidos de la descompuesta cresta del Pic de la Tallada Larga (2753 m). A nuestros pies, contemplado a vista de pájaro, una buena porción del inmenso circo glaciar de Colomers, salpicado de lagos.

Quizás esta condición de magnífica atalaya, unida a la ausencia de dificultades dignas de mención, hayan determinado la inclusión de esta montaña entre las Cent Cims de la FEEC. Pero, a pesar de ser una cima de acceso relativamente sencillo, no conviene minusvalorarla: más de mil metros de desnivel y más de 5 horas de ruta (sólo ida) desde el punto más cercano accesible en coche por cualquiera de sus vertientes, convierten su ascenso en un itinerario exigente que puede aconsejar dividirlo en dos jornadas, pernoctando en el refugio de Colomers si se asciende desde el norte, o en el Joan Ventosa i Calvell si se elige la vertiente meridional (advertir que, fuera de temporada, con los refugios cerrados, está disponible la zona libre de los mismos, que, al menos en el caso del Ventosa, se trata de un recinto bastante espartano y muy mal ventilado, que puede plantear problemas en caso de alergias; es una lástima que esté prohibido el vivac en el interior del Parque, porque, con tiempo estable, la contemplación del cielo estrellado en el solitario entorno de los Estanys de Dalt de Colieto o el amanecer desde la propia cima del Tuc de Lluçà pueden ser experiencias memorables).

Desde la Presa del Embalse de Cavallers

Al final de la carretera L-500, que recorre la Vall de Boí, se ubica el balneario de Caldes de Boí; rebasado el recinto de este establecimiento termal, una estrecha pista asfaltada continúa durante algo más de 4 km hasta los aparcamientos ubicados bajo la Presa del Embalse de Cavallers (1680 m). Desde el parking más elevado, al pie mismo del descomunal muro de contención, un sendero señalizado asciende rápidamente por la derecha para situarse sobre la propia presa y continuar bordeando el embalse por su orilla oriental; aunque invisible desde aquí, la cima de Punta Alta (3014 m) se eleva directamente sobre nuestras cabezas, 1200 metros más arriba.

Tras un largo tramo sin apenas desnivel, se alcanza la cola del embalse, alimentado por una cantarina cascada que desciende desde el Planell de Riumalo, extensa pradera recorrida por un serpenteante riachuelo, al que se llega tras un corto repecho. El camino, señalizado y balizado en amarillo, cruza el cauce a través de pasarelas de madera y, tras dejar a la izquierda el desvío hacia la ruta normal de los Besiberris, se enfrenta a las Llastres de la Morta, un paredón granítico que cierra por el norte la deliciosa pradera de Riumalo.

Se inicia así un prolongado zigzagueo por la inmensa ladera, siguiendo un cómodo camino perfectamente acondicionado que facilita el ascenso; salvado el desnivel principal, la continuación es un agradable paseo entre rocas y praderas, bajo las espectaculares Agulles de Travessani, hasta cruzar el caudaloso sobrante del Estany de Travessani, que se despeña hacia el oscuro Estany Negre, y alcanzar el refugio Joan Ventosa i Calvell (2230 m) en 2h-2h 30min desde el inicio.

Nuestro camino rebasa el edificio y continúa en dirección E, siguiendo las balizas amarillas y las señales hacia el Estany Llong, coincidentes con la travesía "Carros de Foc"; se pierde algo de altura hasta el fondo del Vall de Colieto, se transita brevemente por el cauce y a la orilla de un pequeño lago de aguas someras y, siempre por el camino señalizado, se da vista al Estany Gran de Colieto desde una zona llana de pradera. Este es el punto clave para continuar hacia el Tuc de Lluçà, cuya cima es visible ya hacia el NE; desde la pradera, sin tocar la orilla del cercano Estany Gran, hay que abandonar definitivamente por la izquierda la ruta balizada y orientarse hacia la pendiente herbosa que aparece de frente (existe huella de paso y puede haber algún hito), rodeando por la izquierda la pequeña pared rocosa que se desprende del Bony dels Estanyets de Colieto (2424 m); por la izquierda, algo profundo, se desliza el cauce de un barranco.

En cuanto se gana algo de altura, la ruta se define y se orienta claramente hacia un elevado collado que se abre al E, entre el final de la cresta meridional del Tuc de Lluçà y la mencionada cota del Bony dels Estanyets. El empinado ascenso hasta el collado, con unos tramos de hierba alta y suelo irregular y otros de incómodo canchal se hace algo duro, pero una vez alcanzada la brecha y cruzado el pasillo de bloques, se toca la orilla de los Estanys de Dalt de Colieto, ubicados a casi 2400 metros de altitud en un delicioso valle colgado al pie de las paredes que culminan en la Creu de Colomers (2896 m).

Aunque aún no es visible desde aquí, nuestra cima está al norte, casi 400 metros más arriba. Por terreno cómodo, se asciende oblicuamente por la ladera herbosa (E), dejando la superficie del lago a la derecha, para tomar enseguida dirección N y elevarnos sin camino entre grandes bloques, enlazando vaguadas y sucesivas praderas aterrazadas donde en ocasiones se remansan pequeñas charcas, resecas al final de la estación.

La mejor referencia para no complicarse demasiado, en un terreno por lo demás fácil y no excesivamente empinado, consiste en orientarse hacia la ancha pala herbosa que se extiende inmediatamente bajo la cima, aunque ascender directamente por ella no sea la mejor opción por su extrema inclinación; puede ser preferible, una vez alcanzado el canchal de bloques que cruza longitudinalmente la ladera, progresar lo más posible sobre la gravera y, a su final, orientarse hacia un cuello muy marcado a la izquierda de la cresta somital (hay erráticas trazas de paso), por terreno herboso extremadamente inclinado y bastante inestable.

De manera algo penosa y ayudándose a veces con las manos, se alcanza finalmente por lo más fácil la sencilla cresta rocosa y se progresa por ella brevemente y sin dificultad hasta la cima del Tuc de Lluçà (2778 m). Extremar las precauciones en el descenso en el primer tramo bajo la cumbre, por el riesgo de deslizamiento por la ladera; calcular alrededor de 4 horas para el regreso a la presa de Cavallers.

Desde Banhs de Tredòs y refugio Colomèrs

Con una duración similar se puede ascender por el norte desde Banhs de Tredòs, a donde llega desde Salardú una pista asfaltada en un recorrido de 8 km. Desde el parking (1750 m), se puede continuar dos o tres km más en verano contratando los taxis del Parque; la ruta a pie hasta el refugio Colomèrs, por pista o por sendero alternativo con abundantes hitos, precisa alrededor de 2 horas.

Desde el refugio de Colomèrs (2135 m), hay que dirigirse al W para conectar con el GR 11.18 en dirección al Port de Caldes. Pasada la cota 2.200 m, se separa hacia la izquierda (SW) la senda hacia el coll de Travessani, que sigue el cauce de un barranco, deja atrás unas pequeñas lagunas llamadas Gargulhs de Sus y asciende por la derecha del Lluçà. En un determinado punto, antes de encarar (W) la subida definitiva al coll, hay que desviarse a la izquierda (SE) y ascender poco a poco por una sutil línea de cresta que se eleva a la izquierda de la empinadísima pala inmediata a la cumbre, similar a la existente en la ladera meridional.

Insistir en que es preciso extremar la precaución, sobre todo en el descenso de este tramo, más aún teniendo en cuenta que la ruta se desarrolla por la umbría y, a la fortísima inclinación, hay que unir la posibilidad de que exista más humedad que por la otra vertiente e incluso tramos helados según la época.

Accesos: Presa del Embalse de Cavallers (5h-5h 30min ); Refugio Ventosa i Calvell (3h); Banhs de Tredòs (5h); Refugio Colomers (3h)

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