Gora

Hermanitos, Los (2.329 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2015/01/22
Aldatze data
2016/05/28
4



Esta espectacular montaña bicéfala cierra por el sur el impresionante circo glaciar de Hoya Moros, en la Sierra de Béjar; las aguas de deshielo de los neveros, que permanecen hasta bien entrada la primavera sobre las laderas umbrías de este circo, al pie de los paredones rocosos del Torreón (2400 m) y de Los Hermanitos (2329 m), dan origen al río Cuerpo de Hombre. A pesar de nacer en la vertiente norte de la Sierra de Candelario, este legendario río de curioso y sugerente nombre, tras despeñarse en cascadas desde Hoya Moros hacia Hoya Cuevas, descender por la Dehesa de Candelario y atravesar la industriosa ciudad de Béjar, varía radicalmente su inicial dirección norte y se orienta al oeste, para tributar finalmente, ya en las estribaciones de las Batuecas y de la Sierra de Francia, en el Alagón, afluente a su vez del Tajo en tierras extremeñas.

Las deliciosas praderas de Hoya Moros, regadas por los meandros que dibuja el incipiente curso del Cuerpo de Hombre, son lugar de concentración habitual de numerosos aficionados a la escalada, atraídos por las variadas vías trazadas sobre el duro granito de Los Hermanitos e, incluso en invierno, por diversas rutas de escalada en hielo (Vía del Diedro, Canal de los Pitufos...). Los Hermanitos se unen al Torreón a través del elevado collado de los Buitres (2279 m), por lo que los itinerarios habituales al techo de Cáceres y de la Comunidad Extremeña se pueden utilizar sin dificultad para coronar su doble cima; a su vez, las rutas de acceso a Hoya Moros y Los Hermanitos desde la Dehesa de Candelario constituyen atractivas alternativas al transitado y algo monótono camino que asciende al cordal del Calvitero desde la Plataforma del Travieso.

Desde la Dehesa de Candelario

Aproximadamente en el km 4 de la carreterilla que enlaza Candelario con la localidad cacereña de La Garganta, en una curva justo antes de cruzar el Puente de los Avellanares sobre el cauce del aún arroyo Cuerpo de Hombre, nace una pista señalizada "Dehesa de Candelario", con espacio para aparcar junto a la inmediata cancela (1200 m). Una vez traspuesta, la pista toma altura sobre el cauce del río en una zona donde se alternan los prados y los robles, dentro de la Dehesa Boyal de Candelario, un MUP con aprovechamiento ganadero que cuenta también con un aula de naturaleza acondicionada para la práctica de actividades de educación ambiental. Tras dejar a la derecha algunas construcciones de uso ganadero, se toma en una cerrada curva de la pista un sendero a la derecha, que cruza enseguida un riachuelo; existe alguna marca antigua de un PR que continúa hasta el Cancho de la Muela (1626 m). El sendero alcanza una pradera y asciende hacia la izquierda hasta un característico bolo coronado por un hito, que marca el punto donde se separan las rutas de Hoya Moros y de las praderas de Navamuño, o lo que es lo mismo, hacia Los Hermanitos o hacia El Cancho de la Muela y la Cruz de Jeromo (1654 m).

Abandonando las señales del PR que se introducen (W) en el cercano robledal, se sigue prado arriba (S), atentos a los hitos que penetran en el bosque de robles primero y de pinos más adelante, hasta cruzar nuevamente la pista forestal abandonada más abajo. El sendero conduce sin grandes dudas hacia lo que sería la morrena derecha de Hoya Cuevas, para continuar más o menos por el cordal (llamado del Cascanueces) hasta que éste se difumina al pisar el fondo del valle, salvada ya la zona rocosa por donde se precipita el joven Cuerpo de Hombre. Se cruza el arroyo y se asciende, tras pasar junto al refugio de Hoya Cuevas, visible en la ladera, a la cuerda del lado contrario del valle, al final de la cual aparece la roca oscura de Los Hermanitos. La trocha, que surca el cordal desde la pradera de Navamuño, trepa por la loma, primero entre piornos y luego por terreno rocoso, y conduce con esfuerzo pero sin dificultad a la primera cima de Los Hermanitos (2322 m); bajo la misma, sobre una roca plana junto al sendero, hay un buzón colocado en 1977 por el Grupo Bejarano de Montaña.

La cima oriental, sensiblemente más elevada, se alcanza tras descender brevemente a una brecha con vistas vertiginosas sobre las paredes que se desploman verticales hacia Hoya Moros, y continuar al borde del cortado hasta la base de la escalonada torre de granito que forma su aérea cima (2329 m), cuyos metros finales se antojan excesivamente complicados para la mayoría de los montañeros. Para el regreso, merece la pena destrepar sin peligro (SE) al amplio Collado de los Buitres, que se forma con el Torreón, y localizar (izq) los hitos que indican el inicio de un precario sendero que desciende con decisión por una vaguada herbosa hasta los manantiales de Venerofrío, un delicioso paraje con lagunillas que dan origen al cantarín arroyo Cuerpo de Hombre. Siguiendo su curso descendente por las praderas y los cervunales de Hoya Moros, admirando la impresionante belleza del valle surcado de meandros bajo la inquietante verticalidad de las oscuras paredes de Los Hermanitos, se enlaza finalmente sobre las cascadas de Hoya Cuevas con el conocido cordal del Cascanueces, desde donde sólo queda desandar la ruta conocida hasta el Puente de los Avellanares (6,00-6,30).

Desde la Plataforma del Travieso

En el aparcamiento más elevado de El Travieso (1900 m), a casi 10 km de Candelario, se inicia el camino clásico, empinado, algo monótono y muy concurrido, a las cimas de la Cuerda del Calvitero. Alcanzada con esfuerzo la amplísima loma, se gana o se rodea ligeramente por su izquierda la cima del Calvitero (2397 m). El camino desciende luego en suave pendiente al Portillo de la Ceja, donde se presenta la alternativa de seguir la ruta habitual por la cresta de la sierra de Béjar o perder altura directamente a Hoya Moros para remontar por Venerofrío al collado de los Buitres; en contra de lo que pudiera parecer, ambas opciones son equiparables en esfuerzo, en duración e incluso en interés, pues si una permite coronar los techos de Salamanca y de Cáceres, la otra nos descubre las maravillas del circo glaciar de Hoya Moros y la contemplación de los oscuros y erguidos paredones que conforman su cabecera, por lo que quizás lo más recomendable sea plantear un itinerario circular desde el portillo de la Ceja.

Desde el collado se continúa pues por sendero marcado con hitos hasta el Canchal de la Ceja (2428 m), techo de Salamanca, y se pierde altura por terreno algo incómodo hasta un nuevo collado, en un entorno salvaje con vistas espectaculares hacia la escabrosa Cuerda de los Asperones (E) y hacia Los Hermanitos y el valle glaciar de Hoya Moros (W). Tras un nuevo flanqueo por terreno rocoso y el descenso por el mítico Paso del Diablo (poco expuesto y equipado con una cadena, no planteará excesivas dificultades), sólo resta remontar el repecho final al aplanado y panorámico Torreón, techo de Cáceres.

El cordal principal de la sierra se vuelve a elevar ligeramente en un atractivo cancho rocoso antes de hundirse (SW), a partir de las mansas lomas de La Nijarra (2212 m) y Pinajarro (2099 m), hacia las comarcas cacereñas del Jerte y de la Vera. Para continuar desde el Torreón hacia la visible cima de Los Hermanitos, se desciende en cambio por terreno cómodo hacia unos trampales (NW), pasando antes de alcanzarlos junto a un cobijo semirrupestre que pudiera ser de utilidad en este paraje remoto y desprotegido. Sin necesidad de bajar hasta el collado de los Buitres, una trocha con algunos hitos recorre por terreno llano una pequeña cresta rocosa y se encarama con decisión en un tramo empinado y algo incómodo hacia la primera y más elevada cota de Los Hermanitos (2329 m); los 8 o 10 metros de la torreta cimera pondrán en serios aprietos a los no iniciados. A unos 150 metros hacia el W se aprecian los brillos metálicos del buzón anclado junto a la cima menor de Los Hermanitos (2322 m), mucho más accesible.

Para el regreso, descender según las indicaciones del itinerario anterior a la cabecera de Hoya Moros y, evitando los inmensos canchales que se acumulan al pie de la muralla rocosa, buscar (N) los mejores pasos por terreno herboso y cenagoso a veces, hasta enlazar en la Loma de la Culebrilla con el sendero señalizado que debe remontar, en pendiente moderada, los 400 metros de desnivel hasta el Portillo de la Ceja y la cumbre del Calvitero; el descenso final a Los Traviesos, después de una jornada exigente, pondrá a prueba nuestras rodillas (6,00-7,00).

Accesos: Dehesa de Candelario (3h 30 min); Plataforma del Travieso, por el Torreón (3h 30 min); Plataforma del Travieso, por Hoya Moros (3h 30 min)

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