Gora

Javalambre, Falso (1.985 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2015/09/13
Aldatze data
2016/07/10
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Según los etimólogos, los árabes, establecidos desde el siglo VIII en estos territorios del actual Teruel, comenzaron a nombrar como Yabal Ahmar (Montaña Roja) o quizás como Yabal Amr (Montaña de Amr) al macizo que cerraba hacia poniente el horizonte del valle del Mijares. Entonces, como ahora, una montaña de silueta puntiaguda y esbelta destacaba sobre el perfil uniforme y monótono de la sierra; parecía, además, la cumbre más alta y es lógico pensar que era su principal referencia cuando hablaban de Javalambre, sencillamente porque entonces, como ahora, la cima más elevada no existía, porque era invisible desde el llano (las antenas que actualmente asoman por detrás de nuestro Javalambre no existían en el siglo VIII, aunque cueste creerlo).

Tuvieron que llegar los topógrafos, en fechas relativamente recientes, para poner las cosas en su sitio y, de alguna manera, negar la evidencia y romper el encanto. Las hojas MTN50-0613 (Camarena de la Sierra) del Instituto Geográfico y Catastral de los años 1925, 1938 y 1976 ya reflejan, por supuesto, la existencia de una cota más elevada en la sierra, vértice geodésico de primer orden, a la que denominan Javalambre (2020 m); pero otorgan la misma denominación, sin apellidos, al Javalambre "histórico" (1981 m), en cuya cima sitúan un vértice geodésico de 2º orden (rebajado a 3º orden en la edición de 1976).

En la edición correspondiente a 2007, publicada ya por el Instituto Geográfico Nacional, se producen unos cuantos cambios curiosos. Se nombra como Pico Javalambre a la cota más elevada, a la que se le asignan 2019 metros de altitud, y su señal geodésica pasa a ser secundaria (ROI: Red de Orden Inferior) y a denominarse Javalambre, a secas; por su parte, nuestro Javalambre, el que ya contemplaban los árabes hace trece siglos, se ve ascendido a la categoría de Vértice de Regente, el antiguo 1º Orden, con una altitud de 1985 m y la denominación -desafortunada, fría, puramente ordinal- de "Javalambre Bis". Se reconoce por un lado el hecho objetivo de que su cima es la auténtica atalaya de la sierra, desde donde se ve casi todo y visible, por tanto, desde casi todos los lugares importantes del entorno; pero por otro lado se asigna al vértice un nombre (Javalambre Bis) que parece subordinar la montaña al "auténtico" Javalambre, cuyo único mérito consiste en ser 34 metros más alto y, por tanto, aunque anodina, la cima más elevada del macizo.

El remate a esta sucesión de caprichos toponímicos, que prácticamente acaban ninguneando a una montaña ciertamente imponente, lo protagonizan los modernos mapas del IGN. a escala 1:25.000, que, junto al lamentable "Javalambre Bis" del vértice geodésico, rotulan el topónimo "Falso Javalambre", del que ignoro su procedencia. Un término peyorativo que, de manera inconsciente, pretende invisibilizar, al menos documentalmente, una montaña hermosa que oculta al techo matemático del macizo; y casi lo consigue porque, a efectos montañeros, el Falso Javalambre es un auténtico desconocido.

A falta de un mejor topónimo, el Falso Javalambre (en mi opinión, el auténtico Yabal Ahmar o Yabal Amr árabe) es la cima principal del Javalambre aún no degradado por pistas de esquí, antenas variopintas, construcciones desproporcionadas y cordales transitados por todo tipo de vehículos; del Javalambre que mantiene viva la tradición de la trashumancia ganadera, el de los amplios páramos tapizados de sabina rastrera, los suaves valles herbosos con manantiales que mantienen su caudal incluso en los veranos más áridos y los abruptos tajos y barrancos donde se refugian los últimos tejos y algunos de los endemismos que aumentan el valor de la sierra desde el punto de vista naturalístico

Desde Sarrión (Corral de la Laguna)

Las cimas principales de Javalambre están relativamente alejadas de los núcleos habitados que rodean el macizo; de no ser por algunos accesos rodados habilitados para diversos usos (ganaderos, forestales o turísticos), ascender a sus cumbres exigiría larguísimas marchas de aproximación que convertirían las ascensiones en auténticas expediciones de montaña; una de estas pistas acondicionadas llega al Corral de la Laguna desde Sarrión.

Sarrión (991 m), "Capital de la trufa negra", presume de exportar el preciado hongo subterráneo que se cría en sus encinares al mismísimo Périgord, una de las cunas de la cultura trufera europea, donde se comercializa sin complejos como "Truffe noire du Perigord".

En los alrededores de esta activa localidad de la Comarca Gúdar-Javalambre, tuvieron lugar a lo largo del verano de 1938 dos importantes batallas entre las tropas del Ejército Popular Republicano y las del ejército golpista de Franco, que en su avance inexorable hacia el Ebro y el Mediterráneo conseguiría dividir en dos la zona republicana. Javalambre, como el resto de montañas de Teruel, está literalmente cosido de las cicatrices dibujadas sobre el terreno por las trincheras defensivas excavadas por las tropas de ambos bandos; en un inhóspito cerro ubicado sobre el Barranco de la Hoz, junto al Corral de la Laguna, se ha recuperado y puesto en valor un notable conjunto de restos militares (trincheras, nidos de ametralladoras, abrigos de tropa, puestos de mando y de observación...) que merecen una visita; unas ruinas y un paisaje con una gran carga dramática, cuya contemplación provocará más de un escalofrío a poco que dejemos correr la maginación. Una carreterilla asfaltada desde Sarrión, señalizada a las "Posiciones defensivas del Barranco de la Hoz", discurre entre espesos encinares y sabinares durante 13 km (los dos últimos sin asfaltar, pero en buen estado), hasta el parking acondicionado al pie del equipamiento histórico-militar, junto al Corral de la Laguna, inicio de la ruta.

Dando la espalda al aparcamiento (1547 m), hay que continuar por la pista, que pasa entre los dos corrales que dan nombre al paraje; se sigue luego en ligero descenso hasta una evidente bifurcación a la izquierda (hito)(0,15), para seguir luego el llamado "Camino de la Sierra", entre hermosos ejemplares de sabina albar (Juniperus thurifera). Quedan a la izquierda dos características dolinas cubiertas de vegetación ("Los Sumideros") y se inicia un largo flanqueo de escaso desnivel, a la derecha de la Peña del Cerdo (1697 m), hasta el collado de la Dehesa.

En suave descenso, a la vista del Falso Javalambre, se alcanza en el fondo del valle el ruinoso Corral de la Dehesa y los abrevaderos de la Fuente de la Zarzuela, de buenas y frescas aguas (1,10). Desde la fuente hay que salvar casi 400 metros de desnivel hasta la cima, siguiendo imprecisos senderos de ganado en dirección NW, procurando esquivar las punzantes agujas de las aulagas enanas (Genista pumila subsp. rigidissima), que tapizan los espacios que dejan libre los grandes corros de sabina rastrera (Juniperus sabina).

Un amplio rellano al pie del cono terminal permite un breve respiro antes de afrontar la rampa que se encarama a la cresta NE y a la cumbre del Falso Javalambre (1985 m). En la venteada cima, al pie del pilón geodésico, se localiza un bunker semirrupestre, recuerdo de la pasada guerra civil, excavado directamente en la roca caliza. Amplísima panorámica en todas direcciones, especialmente hacia las cumbres del sector central de la sierra.

Una alternativa a considerar para llegar a la Fuente de la Zarzuela recorre el hermoso Barranco del Tajo, subsidiario del salvaje Barranco de la Hoz, aunque algunos tramos invadidos por la vegetación, donde llegan a perderse los senderos, aumentan considerablemente la dureza y la duración de la ruta.

Desde el Alto del Ave

Un itinerario bastante más corto, aunque no evita el exigente repecho final, se inicia en la carretera que da acceso a la Estación de esquí de Javalambre desde el Puerto de la Cruz (entre La Puebla de Valverde y Camarena de la Sierra, en la TE-V-6006). En el km 8'8 desde el puerto, una pista a la izquierda, señalizada al Pico Javalambre y Torrijas, es en realidad la continuación de la VF-TE-02, que recorre el lomo de la sierra, en un recorrido de 25 km sin asfaltar y con tramos delicados para vehículos convencionales, hasta su final en la TE-1514, entre las localidades de Arcos de Salinas y Torrijas.

La ruta a pie se inicia (1750 m) junto a las flechas de dirección, en leve ascenso hasta una bifurcación situada en el amplio collado abierto entre las lomas del Alto del Chorrillo (1842 m) y el Cerro Tambor (1948 m); al fondo asoma la reconocible silueta del Falso Javalambre (0,10). Toca descender en cómodo caminar por el ramal de la izquierda, a través del valle de la Zarzuela, cuyos pastos son aprovechados estacionalmente por rebaños mixtos de ovejas y cabras custodiados por mastines, aunque, al contrario de lo que es habitual en la Cordillera Cantábrica, suelen estar acompañados por el pastor; el área de invernada tradicional de estos rebaños trashumantes se sitúa en el interior de Valencia y Castellón.

Dejando a la derecha, algo elevados en la ladera, los Corrales de la Zarzuela, continuar en suave descenso hasta, poco antes del Corral de la Buitrera, alcanzar la base de la ancha cresta septentrional de la montaña (0,30). La satisfacción de coronar la cima compensa sobradamente el esfuerzo de ascender casi 300 metros de desnivel de tirón, siguiendo por terreno despejado las trazas de sendero que trepan por la loma.

Accesos: Sarrión, Corral de la Laguna (2h); Alto del Ave (1h 10min)

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