Gora

Turmell (1.276 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2016/01/20
Aldatze data
2017/05/05
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La sierra del Turmell se extiende a lo largo de más de 20 km entre la cuenca del río Morella o Bergantes al W, y la del río Cervol al E. Sus dos picos principales, el Turmell (1276 m), situado en el centro del cordal, y el Tossal Gros (1255 m), a poniente, soportan sendos vértices geodésicos y están separados entre sí alrededor de 7,5 km en línea recta. Entre ambos se intercalan varias cotas destacadas que, en algunos casos, sobrepasan los 1200 metros de altitud: Moleta de la Figuera (1225 m), Moleta del Moro (1209 m), Tossal del Corral de Santa Agueda (1252 m),...

A partir del pico Turmell, el cordal pierde altura progresivamente hacia levante, aunque antes de disolverse en las tierras bajas entre Rossell y Canet lo Roig, bañadas por el Cervol, consigue elevarse en algunas atractivas cotas calizas, como el Teixal (993 m) y la Talaiola (943 m).

El propio cauce del río Cervol limita la sierra por el norte y la separa de las Muntanyes de Benifassa (La Creu, 1130 m; Pic de la Serreta, 1071 m; Penya de Bel, 1006 m), abrupta antesala meridional de las alturas occidentales del Massis dels Ports: Tossal d'Encanadé (1394 m), Tossal dels Tres Reis (1356 m), Tossal d'en Cervera (1348 m). Esta ladera septentrional del Turmell, tapizada de encinas y quejigos en las zonas bajas y de pinos en las más elevadas, se incluye en el P.N. de la Tinença de Benifassà.

La línea de cresta del Turmell establece la divisoria entre los municipios de Vallibona (Els Ports) y Xert (Baix Maestrat). La fachada sur, que pertenece a Xert, presenta una estructura más compleja que en el resto de orientaciones, con profundos y agrestes barrancos (Barcella, Marfullar, Boixera...), encajados entre cordales que, en ocasiones, tienen nombre propio, como el de la Serra de l'Espadella, sobre el Santuario de la Mare de Deu de Vallivana (patrona de Morella); aunque lo más característico de esta cara meridional es el sugerente conjunto de vistosas molas calizas, algunas muy populares en el ámbito local, como las Molas de Xert (Mola Gran, 807 m; Mola Redona, 693 m; Mola Llarga, 687 m), y otras mucho menos conocidas, como la Mola de la Font de l'Albi (863 m) o la Mola del Mas del Rei (865 m).

No puede faltar a la cita el comentario vehemente de Cavanilles, sin duda impresionado por el paisaje agreste que descubrió en el entorno del Turmell:

"Los montes son siempre calizos; dexan al oriente profundos barrancos, y mucho mas hondos hácia el mediodia. ¡Qué espectáculo ofrece aquí la naturaleza! Colocado un espectador en la cresta del elevado Turmell, donde empiezan las vertientes hácia Vallibona y Vallivana, solamente descubre picos sin límites y barrancos que espantan; la naturaleza se presenta allí sin que el arte la altere: el tiempo solo ha desfigurado la forma de los montes. Enormes carrascas y pinos vegetan de tiempo inmemorial: muchos de estos árboles perdiéron porción de ramos, que medio podridos cayéron para embarazar las sendas ya de suyo dificiles: las peñas que se desprendiéron de los picos y cintos, y las freqüentes quebradas multiplican los embarazos".

El Turmell es uno de los montes clásicos de Castellón, especialmente para los aficionados a la BTT. Una larga pista de hormigón (17 km) asciende por la vertiente meridional desde Xert hasta la caseta de vigilancia forestal que ocupa su cima. Ruta de cierto prestigio entre los ciclistas, con tramos exigentes, no parece contar tampoco con restricciones de paso para vehículos particulares; esta circunstancia, unida a su excesiva longitud, la hace poco recomendable como itinerario pedestre. Afortunadamente, la vertiente norte de la sierra ha sabido preservarse de agresiones y ofrece desde Vallibona una magnífica ruta, variada y muy atractiva, a través de sendas de montaña y de viejos caminos de herradura que han sido, hasta fechas no demasiado lejanas, las vías de comunicación habituales entre los masos, actualmente deshabitados, que salpican las laderas.

Teresa/Florencio Pla Meseguer, "La Pastora"

Al tratar sobre las montañas, los pueblos y las masías de estas comarcas del Maestrazgo/Maestrat y Els Ports, a caballo entre Castellón, Teruel y Tarragona, resulta inevitable referirse al fenómeno del maquis, la guerrilla antifranquista que, bajo las siglas de la AGLA (Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón), operó activamente en esta zona desde el final de la Guerra Civil hasta que el PCE decide su desmantelamiento en 1950. El maquis en el entorno del Turmell se personifica en la figura de Florencio Pla Meseguer, "La Pastora".

La Pastora se ha convertido en un personaje casi mítico por sus difíciles circunstancias personales, por su tardía incorporación a la guerrilla, ajena a cualquier planteamiento ideológico previo, y por su legendaria capacidad de supervivencia, gracias a un profundo conocimiento de los montes de Vallibona, donde había nacido en 1917. Una malformación genital congénita (hipospadias perineal y escroto bífido, según la terminología médica), una decisión errónea por parte de sus padres, al registrarla y educarla como mujer (de nombre Teresa), y un ambiente rural inculto y opresivo, cruel con su equívoca condición sexual, marcaron con dureza la vida y el carácter de La Pastora, llamada así por haberse dedicado hasta los 32 años, como mujer, al cuidado de las ovejas y a otras rudas faenas propias de los masos en los que sirvió.

La humillación sufrida en Castell de Cabres a cargo de un grupo de guardias civiles y de miembros del somatén, y el asesinato, por aplicación de la "ley de fugas", del masovero para quien trabajaba en la Pobla de Benifassà, deciden su incorporación en 1949 al maquis, donde adopta definitivamente apariencia masculina, cambia su nombre de Teresa por el de Florencio, su alias por el de "Durruti" (aunque casi todos seguirían llamándole "Pastora") y, quizás por primera vez en su vida, se siente valorado y respetado por sus compañeros.

En 1950, ante el anuncio de desmantelamiento de la guerrilla por parte de los dirigentes del PCE, La Pastora y Francisco Serrano ("Francisco/Rubio"), en una especie de huida hacia adelante, forman la Partida Independiente, que actuará hasta la muerte de Francisco en el asalto a una masía cercana a Tortosa en 1954. Dos años sobrevivirá Florencio Pla escondido en el Forat de l'Aliga, un covachón de la Serra de l'Espadella, entre Xert y Vallibona.

En 1956 decide huir al Principado de Andorra, donde vuelve a trabajar como pastor y a dedicarse al contrabando, hasta que es expulsado y entregado a la guardia civil en 1960. Ese mismo año, acusado de un total de 29 asesinatos (que nunca llegaron a probarse), un Consejo de Guerra lo condena a muerte, aunque la sentencia no llegó a ejecutarse y se le conmutó por treinta años de reclusión. En 1977, penando en el Dueso (Santoña), un funcionario de prisiones gestiona su indulto y, a la salida de prisión, le lleva a vivir a su propia casa en Olocau (Valencia), donde fallecerá el 1 de enero de 2004.

En el itinerario de ascenso al Turmell desde Vallibona, caminaremos por senderos que conservan la huella de Teresa Pla, "La Pastora", con su cayado en la mano, conduciendo el rebaño de ovejas del amo a la vaguada donde crece la hierba más jugosa; y de Florencio Pla, "Durruti", con su viejo fusil de fabricación rusa al hombro, guiando a sus compañeros de guerrilla, en silencio y con paso seguro, por vericuetos que sólo él conocía.

Desde Vallibona

Las marcas amarillas y blancas de un extraordinario sendero PR, no homologado, conducen a la cima del Turmell desde las intrincadas callejas de este precioso pueblo. Situados bajo la placa cerámica (660 m) dedicada a La Pastora en 2015, hay que buscar al final de las casas el paso que cruza el cauce del Cervol hasta la Font Vella y seguir aguas abajo la senda, coincidente en sus primeros metros con el "Itinerari Botànic de Vallibona", hasta que éste se separa bruscamente a la derecha. Nuestra ruta planea entre los bancales de una abandonada vega junto al río, cuyo cauce se irá encajonando sensiblemente sin que por ello ganemos altura de inicio.

Cuando el sendero decide empezar a ganar metros, lo hace a lo grande, convertido en un magnífico camino empedrado que antaño comunicaba a los masoveros de Querol y de la Clapissa con Vallibona y con el resto del mundo. El propio camino se convierte en protagonista casi absoluto de la ruta mientras serpentea por la ladera o llanea entre los prados abancalados del Mas de Querol.

Luego, confirmado con algunos hitos, transita brevemente por el Barranc del Codinà, junto a hermosos ejemplares de encina, para ganar altura sobre el cauce por un ancho camino de herradura. Pronto empiezan a menudear las carrascas y los quejigos, sustituidos por un denso pinar de laricio (Pinus nigra). Al contactar con una pista procedente del Mas de la Clapisa, hay que seguirla en ascenso hacia la derecha hasta encontrar una portela que la corta; las marcas del PR señalan un brusco giro a la izquierda y se introducen definitivamente en el pinar, siguiendo un estrecho sendero que asciende de manera prolongada y sostenida por la ladera oriental de un contrafuerte perpendicular a la cresta del Turmell. Al acercarse a la línea de cresta, realiza un flanqueo bajo la misma por la ladera norte, hasta alcanzar el carretil que la recorre en un punto cercano al llamado Molló dels Tres Termes.

Una pequeña loma nos separa de la pista de hormigón que, procedente de Xert, degrada la ladera meridional de la montaña y la propia zona cumbrera, donde, quizás como mecanismo de compensación, se han protegido 10'5 ha de roquedo calizo bajo la figura de "Microrreserva Cresta del Turmell". La cima, ocupada por una caseta de vigilancia forestal y por una pequeña antena, resulta algo decepcionante después del intenso camino seguido para alcanzarla, pero permite la contemplación de un dilatado panorama, especialmente hacia el magnífico universo de molas y barrancos de la vertiente que mira al Mediterráneo.

Probablemente la mejor alternativa para regresar a Vallibona (y para evitar posibles aventuras fuera de sendero por terreno no siempre evidente), consista en volver a disfrutar, ahora cuesta abajo, del precioso camino utilizado en el ascenso.

Desde Vallivana

Desde el Santuario de la Mare de Deu de Vallivana (640 m), con hostal, restaurante y casa forestal, en la carretera N-232 entre Xert y Morella, se puede ascender al Turmell por el SW, siguiendo la brecha abierta por el Barranc del Marfullar, por pista primero y luego por sendero, hasta alcanzar la cresta en un punto cercano al propio Molló dels Tres Termes, donde coincide con el camino descrito desde Vallibona en su tramo final hasta la cima.

Accesos: Vallibona (2h 40min); Santuario de Vallivana (2h 50min)

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  • item-iconLuis Astola Fernández
    2016.eko urtarrilak 21a

    Si alguien estuviera interesado en ampliar información sobre "La Pastora" o sobre la actividad de la AGLA, la obra de referencia indiscutible es "La Pastora. Del monte al mito", de José Calvo Segarra (Ed.Antinea-Vinarós, 2009), crónica documentadísima de las acciones de la guerrilla antifranquista en el sector mediterráneo del Sistema Ibérico, y de la propia Pastora, en el periodo comprendido entre 1944 y 1960. El que prefiera algo más ligero, puede intentarlo con la novela de Alicia Giménez Bartlett "Donde nadie te encuentre" (Premio Nadal, 2011), que en sus capítulos no ficticios bebe del trabajo de José Calvo Segarra.