Gora

San Juan (1.049 m)

remove-icon
Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2016/02/18
Aldatze data
2016/02/22
1

El norte del Maestrazgo turolense se baña en las aguas del río Guadalope, indiscutible protagonista hídrico de una zona no especialmente destacable por sus valores pluviométricos. Desde su nacimiento en las estribaciones de la Sierra de Gúdar, cerca de la bonita población de Miravete de la Sierra, el Guadalope se afana por abrirse camino hacia las tierras más domésticas de Calanda, Alcañiz y Caspe. En su empeño por alcanzar el Ebro, río del que es el segundo afluente de mayor longitud de entre los que le ceden aguas por la orilla derecha, deja a su paso una serie de alargadas sierras, orientadas todas ellas de SO a NE., que configuran un complicado paisaje montañoso de gran belleza.

Cañones, hoces, estrechos y meandros juegan a esquivar las aplanadas muelas y  las afiladas sierras calizas que caracterizan a esta zona, entre las que senderistas y ciclistas de montaña disfrutan del magnífico trazado del sendero GR-8 y su variante, el GR 8.1, así como de otros senderos PR señalizados con acierto que permiten conocer algunos de los rincones más bellos de esta interesantísima comarca turolense. Sin embargo, es significativamente escasa, por no decir nula, la presencia de montañeros en las cumbres de la comarca, así como la ausencia total de senderos señalizados a las mismas, lo que hace que alcanzarlas suponga en muchos casos encontrarse con viejos y olvidados caminos y senderos trazados antaño por la mano del hombre, en perfecta armonía con un modo de vida basado en los recursos naturales, en el aprovechamiento orográfico de la tierra e, incluso, en creencias y cultos de índole más espiritual.

Tal es el caso de la montaña de San Juan, a la que se accede por un ancho camino que, entre muros de piedra y laderas aterrazadas, finaliza junto a unas enigmáticas ruinas situadas debajo de la cumbre, que bien pudieran pertenecer a una antigua ermita o, quizás, estar relacionadas con labores ganaderas. Ninguna de estas aseveraciones ha podido ser documentada.

Ascensión a San Juan

San Juan (1.049 m) es el punto culminante de la Sierra de la Garrocha. Esta alineación, rematada en algunos puntos por una afilada cresta caliza, es la prolongación meridional de la Sierra de los Caballos, constituyendo a su vez la separación natural entre las poblaciones de Dos Torres de Mercader, Cuevas de Cañart y Ladruñán (todas ellas pertenecientes al municipio de Castellote).

La suavidad de las pendientes orientales contrastan con la verticalidad de la vertientes occidental y, especialmente, meridional de esta pequeña sierra. En la misma cima de San Juan confluyen tres aristas, siendo la más significativa y abrupta la que cae hacia el singular paraje del Estrecho (espectacular abertura por donde pasa el camino entre Cuevas de Cañart y Créspol, señalizado con las marcas del GR 8.1).

La pérdida de los viejos senderos, así como la compleja orografía, hacen que optemos por ascender a San Juan desde Dos Torres de Mercader (791 m), pequeña aldea situada en la amable cara este de la sierra.

Para dar inicio a este sencillo y ameno paseo nos situamos frente a la iglesia de San Abdón y San Senén (barroca, s.XVII). Tomamos la calle que, hacia el SO, desciende en busca del Barranco de Dos Torres, pudiendo observar en la ladera opuesta el trazado de la ruta que nos va a conducir hasta las cercanías de la cima.

 La calle da paso a un camino que cruza el torrente y toma rumbo hacia el sur durante un trecho. Poco después de atravesar el Barranco de San Juan (seco), que desciende de la sierra por la derecha, el camino abandona el curso del arroyo de Dos Torres y gira decididamente hacia la sierra (O), ascendiendo suavemente hasta situarse en paralelo al Barranco de San Juan. Hasta aquí podemos haber llegado campo a través, pudiendo encontrarnos al paso pequeñas dificultades que imponen algunas de las aulagas que crecen en las abandonadas terrazas de cultivo.

No tenemos más que dejarnos llevar por el ancho y viejo camino que, flanqueado por muros, deja a su paso algún interesante cobijo de pastor construido en piedra seca. Ya cerca de la zona cimera, encontramos una reciente edificación, en la cual se celebra todos los años (en torno a junio, sin fecha definida) la romería de San Juan. El camino traza un par de revueltas y alcanza por fin las ruinas situadas justo bajo la cima. Solo nos resta ascender al punto más elevado a través del escaso matorral y  terreno rocoso, sin ninguna complicación.

Un viejo y deteriorado peirón nos recibe en la cumbre. Bajo nosotros, la población de  Cuevas de Cañart se mimetiza a la perfección con la enigmática belleza del paisaje ocre que la rodea.

Destacan en el horizonte cercano el Maestrat castellonense y las altas sierras de la zona de Ejulve, así como las montañas del sector más elevado del Maestrazgo turolense. Observamos la población de Ladruñán y sobre ella la pequeña pero prominente montaña de Santa Bárbara (876 m, aunque todos los mapas le asignen por error 676).

La loma que nos separa de la cercana Peña Grande (1.041 m), así como la vertiginosa bajada al Estrecho o la bucólica ubicación de (lo que creemos es) el Masico de la Cingla (al SE) invitan a no abandonar esta maravillosa sensación de soledad.

Paraje de Los Baños

Es imperdonable abandonar Dos Torres sin acercarnos a Los Baños. En este singular paraje, situado muy cerca de la parte septentrional del pueblo y al que se llega por un sendero señalizado que parte del lavadero, encontramos algunos pequeños saltos de agua y manantiales, tras pasar bajo un pintoresco acueducto construido para el abastecimiento del pueblo. En el lugar donde la verticalidad del terreno hace imposible continuar se encuentra una vía ferrata y alguna vía de escalada.

Es de destacar también el viejo sendero perfectamente empedrado que, un poco antes de alcanzar el acueducto, asciende hacia la izquierda para bordear la sierra por la parte septentrional. Podría tratarse del viejo camino a Cuevas de Cañart, aunque desconocemos el estado del mismo. Este camino quizás dé opción a intentar la travesía integral de la Sierra de la Garrocha por la arista, hasta San Juan.

Dos Torres de Mercader y Cuevas de Cañart

Dos cosas son de destacar en Dos Torres: la primera de ellas, la que hace referencia a su topónimo, al cual se le añadieron las palabras “de Mercader” en el año 1.916 por iniciativa popular, para evitar así la confusión que generaba al normal funcionamiento del correo el hecho de que existieran otras poblaciones con el mismo nombre en la península.

La segunda característica de esta sencilla aldea es el mimo con el que sus escasos habitantes tratan de conservar el patrimonio del pueblo. A destacar el bellísimo lavadero, recientemente restaurado, con la peculiaridad de contar con dos largos maderos colgados que servían para colgar la ropa. También el interior de la escuela, con sus pupitres, mapas, etc., ha sido recuperado. Una mujer en el pueblo nos lo enseñará de buen gusto si se lo pedimos.

Altamente recomendable es también la visita a Cuevas de Cañart (Conjunto histórico-artístico), interesantísimo núcleo que sorprende por la riqueza de su patrimonio en forma de arquitectura civil y religiosa. Destacan sobremanera las evocadoras ruinas del convento de los monjes servitas (s.XVIII) y la impresionante magnitud del convento de las Concepcionistas Franciscanas (s.XVIII), en estado total de abandono, así como las casas Arellano y Moliner, ruinas del recinto amurallado, la lonja del ayuntamiento, el portal de Marzo, etc.

El GR 8.1, en el tramo comprendido entre los pueblos de Cuevas y Molinos, permite conocer la necrópolis situada sobre el Salto de San Juan y las célebres y turísticas Grutas de Cristal, antes de alcanzar Molinos.

Acceso: Dos Torres de Mercader (1h)

Katalogoak

Irudiak

Track-ak

Iruzkinak

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2016.eko otsailak 18a

    No confundir el monte San Juan, cuya ascensión describimos aquí, con la ermita de San Juan, situada en otra sierra cercana sobre Cuevas de Cañart, o con el Salto de San Juan, en las cercanías de Cuevas, que también se cita en la reseña.

    La gente de Cuevas a la que pude preguntar sobre el monte San Juan me citaban la ermita y el salto de agua una y otra vez. Desconocían el monte, a pesar de que se ve desde el pueblo. Fue una amable mujer de Dos Torres la que me pudo dar alguna información acerca de la romería, pero poco más. Esta mujer habita en el pueblo y enseña gustosamente el interior de la recuperada escuela.