Gora

Cabeza, Alto de la (1.339 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2016/03/13
Aldatze data
2016/03/13
5

Excelso mirador sobre las extensas planicies de la Ribera del Duero, el Alto de la Cabeza (1339 m) es el objetivo final del sendero PRC-BU 77, que asciende desde Ciruelos y Briongos de Cervera y certifica la categoría de esta montaña como hito paisajístico de esa comarca burgalesa; para los amantes de las rutas circulares su cima será, además, el primer peldaño para alcanzar las alturas señeras de las Peñas de Cervera, Valdosa (1414 m) y Cervera (1392 m), navegando entre las sabinas más meridionales del fantástico Espacio Natural "Sabinares del Arlanza".

El PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) del Espacio Natural "Sabinares del Arlanza - La Yecla", redactado en 2011, propone su declaración como Parque Natural, con una superficie protegida de 39.173 ha, atendiendo a que "constituye uno de los ámbitos donde las formaciones de sabinar (Juniperus thurifera), conocidas localmente como enebral, considerada como de interés prioritario en la Unión Europea, alcanzan mayor extensión (12.500 has) y relevancia, no sólo en la región castellano y leonesa sino en la Península Ibérica y en el continente europeo".

El informe destaca igualmente "la riqueza del resto de las formaciones arbóreas presentes en el Espacio Natural (encinares, pinares, rebollares y quejigares)", su espectacular configuración geomorfológica (cañones, sinclinales...) y su magnífico patrimonio histórico artístico (Santo Domingo de Silos, San Pedro de Arlanza, pinturas rupestres, castros…). El plan propone la clasificación como Zona de Reserva (la figura de máxima protección) para las "Peñas y alto de Cervera", por ser "una de las áreas de interés geológico más singulares del Espacio". A la espera de que prospere la declaración como parque natural, los Sabinares del Arlanza cuentan con el reconocimiento como LIC y ZEPA de la Red Natura 2000.

Junto al cercano Pico de la Sierra (1329 m), el Alto de la Cabeza (Alto Pelado en la cartografía del IGN; Pelocho para los oriundos de Ciruelos y Briongos de Cervera), es referencia orográfica para los pueblos de la comarca de Ribera del Duero, como avanzadilla de la Sierra de la Demanda, de la que constituye su estribación por el SW.

Aprovecharemos el trazado del sendero PRC-BU 77 para aproximarnos a la cima, aunque probablemente acabemos dejando de lado las balizas para continuar la ruta hacia Valdosa (1414 m) y Cervera (1392 m), con un recorrido en sentido horario y "a medida", con posibilidad de ampliarlo o recortarlo a voluntad.

Desde Briongos de Cervera

Llegamos a Briongos de Cervera desde Santo Domingo de Silos por la carretera BU-910, que cruza el Desfiladero de la Yecla en dirección a Aranda de Duero; en el km 8,5, tomar a la derecha la BU-914, que en 3 km llega a Briongos.

Situados junto a la iglesia, buscar la pista que llanea (N) entre tierras de labor siguiendo el cauce del recién nacido río Esgueva; aunque quizás no abunden las marcas de pintura del PR, transitamos sin pérdida por su trazado en dirección al vallejo de Rebriongos, abierto entre el Pelocho y el Alto de Cervera. En la tenada de Valdeavellano (25 min), abandonamos el PR y la pista, que continúa hacia el ancho portillo entre Valdosa y Cervera, y ascendemos por el camino guijarroso que arranca a la izquierda tras la cabaña. La senda, frecuentada por las ovejas, trepa con decisión en moderada pendiente, surcando por terreno limpio el ralo sabinar, hasta alcanzar la despejada loma y la calva cima del Alto de la Cabeza (50 min), coronada por una cruz metálica.

La vista se entretiene hacia el sur en el mosaico que dibujan los cultivos sobre la vasta llanura surcada por el Esgueva, que recorrerá aún más de 100 km hasta entregar al Pisuerga, en Valladolid, las gotas de lluvia que destilan las Peñas de Cervera.

El recorrido por el panorámico cordal hacia Valdosa, siguiendo otra vez desde la cima las marcas del PR, es una delicia; será difícil resistir la tentación de girarse una y otra vez para disfrutar del limpio perfil de la cumbre que acabamos de abandonar. En contra de lo esperado, el sendero señalizado supera el collado, donde el sabinar se espesa, y sigue ascendiendo un tramo por la vertiente contraria; una baliza a media ladera (1,05) señala el punto donde el PR deja la loma y gira a la derecha (E), para ganar enseguida la cabecera de una marcada vaguada que nos devolverá cómodamente (SE) a una pequeña zona de mesas junto a la pista que recorre el valle de Rebriongos y a la Tenada de Valdeavellano (1,30). Desde aquí, por terreno conocido, hay menos de 2 km hasta el inicio de la ruta en Briongos (1,50).

Circular por Valdosa y Cervera

Si nuestra intención es continuar la ruta circular, obviaremos el desvío del PR y seguiremos a plena loma hasta alcanzar (1,25) el vértice geodésico anclado en el centro de la pedregosa meseta cimera del Valdosa (1414 m); la panorámica se amplía hacia las montañas que esconden el Monasterio de Santo Domingo de Silos, entre las que destaca el alargado perfil de la Meseta de Carazo. La continuidad del itinerario nos lleva a superar los viejos muros que cercan la planicie cimera, restos de las defensas del castro de la Edad de Hierro que ocupó la cima, y buscar el sendero que desciende al amplio collado de enlace con las Lomas de Cervera, paso de la pista entre Briongos y Barriosuso (podríamos regresar a Briongos (2,45) siguiendo en descenso la pista de Rebriongos).

Un empinado sendero supera la cascajera hasta la planicie superior, donde se topa con unas roderas que llevan (2,30) al buzón de Cervera (1392 m), situado al borde del cortado, después de pasar junto a una pequeña caseta con antena. Nuestra mirada quedará atrapada por el espectacular cresterío entre Santa Bárbara (1269 m) y Águila (1379 m), prolongación natural de las Peñas de Cervera tras el projundo tajo labrado por el arroyo El Cauce en el Desfiladero de La Yecla.

Para el regreso, retrocedemos por las rodadas hasta un punto, señalado por un hito de piedras, donde la pista hace un quiebro brusco al SW y desciende a plena loma por terreno despejado salpicado de sabinas. El último tramo, a modo de cortafuegos por una repoblación de pinos desmedrados, nos sitúa en la pedregosa ladera que se desploma sobre la confluencia del Vallejo de los Pilones con el valle por donde culebrea el joven Esgueva; topónimos tan sugerentes y explícitos como el Caño de la Nutria no exigen aclaraciones adicionales (2,45).

Desde la Tenada de Valdeavellano, regresamos relajadamente por pista conocida hasta Briongos de Cervera (3,15).

Accesos: Briongos de Cervera (50 min)

 

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