Gora

Torre Árboles (692 m)

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Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2016/04/15
Aldatze data
2016/04/15
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El techo del municipio de Córdoba es una simpática montaña, sencilla, fácilmente accesible y con variadas opciones de ascenso, más largas o más breves según se quiera, alguna de las cuales parte desde la mismísima ciudad Patrimonio de la Humanidad, como la que sube por la Cañada Real Soriana (GR-40) o la que sigue el trazado de un antiguo ferrocarril (no Vía Verde, por el momento) que pasaba por la estación de La Balanzona, confluyendo ambas en Cerro Muriano.

Si nos parece poco, cabe también la posibilidad de alcanzar la cima desde Portugal, o incluso desde la provincia de Jaén. No obstante, el sendero de gran recorrido de Sierra Morena, GR-48, que une la población lusa de Barrancos con la jiennense de Santa Elena, pasa por las cercanías de Torre Árboles. Con 571 kilómetros de recorrido total, de los cuales 206 transcurren por la provincia cordobesa, este GR homologado por la Federación Andaluza de Montaña está dividido en treinta y una etapas, atravesando a su paso las provincias de Huelva, Sevilla, Córdoba y Jaén.

La montaña de Torreárboles (como también la podemos encontrar escrita) es, en la actualidad, un islote entre carreteras. La rápida N-432, que va de Granada a Badajoz,  pasa por sus vertientes meridional y occidental, mientras que la antigua 432-A surca su cara E, siguiendo en parte el antiguo trazado de la Iter ab Corduba-Emeritam o vía Emérita Augusta, construida por los romanos entre las ciudades de Corduba y Emerita (Mérida).

La cima está coronada por algunas antenas (visibles desde la capital califal) y un vértice geodésico que fue construido sobre las ruinas de una pequeña torre cilíndrica de posible origen árabe. Sin embargo, el hecho de estar más humanizada de lo deseable no es obstáculo para efectuar, cuanto menos, un corto, ameno y asequible paseo partiendo de la pedanía de Cerro Muriano (520 m), bien enlazada a Córdoba con línea de transporte público regular, lo que puede permitir su ascensión poniendo broche a una magnífica jornada de visita a la preciosa ciudad andaluza. 

Guerra y minería en Cerro Muriano

El nombre de Cerro Muriano se hizo famoso por la controvertida fotografía de Robert Capa “Muerte de un miliciano”. Esta imagen, todo un icono de la Guerra Cívil, fue tomada en 1936 y en ella aparece el miliciano anarquista Federico Borrell, natural de Alcoy, cayendo abatido. La polémica proviene de la autenticidad del hecho que en ella se refleja, debiéndose, al parecer, a un montaje pactado de antemano. Además, las últimas investigaciones situan el marco geográfico de la misma en las cercanías de la localidad cordobesa de Espejo.

Además de por este hecho, Cerro Muriano ha destacado históricamente por la actividad minera desarrollada en sus alrededores ya desde época prehistórica. Tras la explotación de los recursos (principalmente cobre) por parte también de los romanos, la minería tuvo especial auge durante los siglos XIX y segunda mitad del XX, con la implantación de varias compañías inglesas en la zona. Ello ha dejado como legado interesantes restos industriales que cuentan con la protección BIC desde el año 2010, además de algunos museos y otras edificaciones que hablan de la indiscutible unión de esta pedanía con la dura vida de las minas.

Torre Árboles desde Cerro Muriano

Procedentes de Córdoba, la nueva N-432 (y su ramal CV-45) y la antigua N-432A confluyen en Cerro Muriano en una rotonda, en la cual se encuentra un restaurante. Las antenas de Torre Árboles son visibles desde esta posición. Encontramos aquí un cartel de ruta del GR-48, en su etapa a la localidad de Trassierra,  junto al que parte una anchísima pista (dirección S) que transcurre paralela a la carretera en sus primeros metros. Se trata además de la Cañada Real Soriana (GR-40), la vía trashumante por la que miles de cabezas de ganado transitaban entre la ciudad castellana y la de Sevilla, por lo que encontramos, además de las franjas rojiblancas de los GR, algunos mojones de piedra que indican que nos encontramos en el Camino de Santiago (Camino Mozárabe).

Aprovechamos una vereda, más agradable de caminar, que discurre a tramos paralela a la pista. Pronto damos vista a la blanca ermita de Santa María de los Pinares, levantada sobre un cerro que domina el extenso pinar. Nuestra ruta va girando hacia el SO, alejándose paulatinamente de la carretera, mientras se interna en un paisaje cada vez más frondoso. Hay que señalar que, desde el comienzo en la rotonda, tenemos a la derecha los terrenos de la finca cinegética de Villa Alicia, cuyo vallado nos va a acompañar hasta la misma cumbre.

Llegamos a una encrucijada de caminos. En realidad se podría haber llegado hasta aquí con el vehículo, si bien, la corta duración del recorrido invita a comenzar en el punto indicado. Abandonando los GR y la más que segura compañía de los practicantes de BTT, y haciendo caso omiso a un viejo cartel que prohíbe el paso, tomamos una estrecha y bien marcada senda que afronta la parte más interesante de la ascensión, recorriendo todo el lomo oriental de la montaña, entre una variada vegetación de cantueso y jara que nos alegra la vista con su colorido y el olfato con su rico aroma. Antes de culminar observamos, al otro lado del vallado, el camino de servicio a las antenas .Tras un ligero descanso, un último repecho por terreno de arenisca nos deja junto a la Virgen del Rosario y el libro de firmas que se encuentran en el vértice geodésico de Torre Árboles.

Desde la cima se divisa buena parte del municipio de Córdoba, uno de los más extensos de todas las provincias estatales (1245 km²). La ciudad, su vega y su campiña, amén de un horizonte recortado por los perfiles de la Subbética y otras sierras andaluzas, parece ser que cobran especial brillo al atardecer.

Mención especial merece el Parque Periurbano Los Villares, que se exitiende a los pies del cerro Torre Árboles. Este antiguo parque forestal se encuentra protegido en la actualidad para preservar sus valores botánicos y regular la masiva afluencia de visitantes, cordobeses mayormente, que encuentran aquí un buen lugar de esparcimiento situado a escasos kilómetros al norte de la ciudad. En nuestro recorrido, a pesar de quedar fuera del perímetro del parque, habremos disfrutado de parte de la riqueza forestal de la zona, cuyos importantes pinares de piñonero y negral (pinus pinea y pinus nigra) suponen un pulmón para Córdoba, además de recoger el agua de lluvia que surte las numerosas fuentes de sus barrios.

Acceso: Cerro Muriano (40´)

 

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  • item-iconRobín García Saiz
    2016.eko apirilak 20a

    No soy muy bueno; Andrés.Soy simplemente un hombre, en el mejor de los sentidos bueno. Simplemente bueno, sin el muy. Mucha gente no sabe; por aquí tan cerca; lo que es la bondad. Se equivocan cual palomas sin orientación. En vez de al Norte se fueron al Sur. Creen defender al Norte. Se equivocaban. Cuídate de los muertos, sino de tu felicidad; de tu equivocación.

  • item-iconAndres Lekuona
    2016.eko apirilak 20a

    Kaixo Robin.

    Eres bueno, muy bueno.Tus estadísticas, tus cálculos y tus logicas, sinceramente me apasionan.

    Eskerrik asko por tus aportaciones.

     

    Un lector agradecido.

  • item-iconRobín García Saiz
    2016.eko apirilak 16a

     Otra forma de enfocar el cálculo de la probabilidad de haber tomado esta fotografía es considerar que la batalla se ha desarrollado en un área de unos 4 km^2 durante 50 horas y a razón de un muerto por hora. No tengo estadísticas de la guerra civil, pero creo que la hipótesis  de estos datos no es descabellada. Por otra parte, el fotógrafo, aunque dispusiera de teleobjetivo en aquella época, no puede abarcar, para uno foto de tal calidad un círculo de más de 30 metros de radio cuyo centro es él. La probabilidad de haber sacado esta foto, esperando una hora a que la ocasión llegue, sin ser teatro/actuación premeditado de común acuerdo, es de (1s / 3600 s) * ((pi*30^2 m^2) /  4*10^6 m^2 ) = 1 / 20 millones; del orden de la probabilidad de acertar un pleno al 6 en la lotería primitiva (1 / 14 millones). Probabilidad demasiado baja para que, en mi opinión, la foto no sea un montaje preparado de común acuerdo u obtenida de otra manera. Y más si se piensa que el fotógrafo debía de situarse, para sacar tal foto, en la mismísima línea de fuego -y a menos de 30 metros y durante al menos una hora, para tener tal probabilidad- por la  que supuestamente murió el fotografiado. Si el número de muertos, en esa batalla, fuera 10 veces mayor; hay que multiplicar las probabilidades por 10, que aún así, son demasiado bajas.

  • item-iconJoseba Astola Fernandez
    2016.eko apirilak 16a

    Robin: siempre se ha citado la localidad, Cerro Muriano (donde sí hubo combates) como el lugar donde se tomó la fotografía, pero no sé en qué ubicación concreta. 

  • item-iconRobín García Saiz
    2016.eko apirilak 15a

    Hola, Joseba

    No sabía yo que la famosísima foto del miliciano muriendo -si no es teatro/actuación premeditado y de común acuerdo, que no estamos seguros- era de ese monte. Fotografiar los  últimos  3 segundos de la vida de un hombre que ha vivido 30 años es muy improbable; una probabilidad de 3 / 30*365*24*3600 = 1 / 300 millones; unas 20 veces más improbable que de acertar un pleno de 6 en la lotería primitiva; pero bueno; gente que gana en la lotería primiitiva; no seremos nosotros, que ni siquiera jugamos; pero haberlos,... haylos.