Gora

Ordiyón (717 m)

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Joseba Astola Fernandez
Sarrera data
2016/05/24
Aldatze data
2016/05/24
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El Ordiyón, picu benjamín del Sueve, eleva su enhiesta figura en la parte más meridional de la sierra, pretendiendo alcanzar a sus hermanos mayores, de los que le separa la Collada Campucima (561 m).

El hecho de no estar directamente asomado al mar, así como su menor altitud con respecto a las otras montañas del sector, convierten al pequeño Ordiyón en la excursión perfecta cuando las nieblas acarician u ocultan las mayores alturas de este singular conjunto montañoso asturiano.

Tradicionalmente son dos las vías utilizadas por los montañeros para alcanzar la cúspide de esta simpática montaña. La primera es la que tiene su inicio en el Altu la Llama (420 m), paso entre los Conceyus de Piloña y Colunga de donde arranca también el camino a la mítica majada de Espineres.

La segunda opción, de mayor desnivel, parte de Miyares (173 m), aldea a la que se accede por una carretera que desde Villamayor alcanza el Altu la Llama. Miyares posee interesantes ejemplos de casonas indianas, además de algunos hórreos y paneras de indudable interés etnográfico.

Desde Miyares

Para iniciar la ascensión nos situamos unos metros más adelante de la iglesia de Santa María de la O, en dirección al mar. Enfrente de una amplia pradera, tras la que se divisa una llamativa y preciosa casa de indianos, parte la calle que lleva al lavadero del pueblo, pasando previamente junto a una casa de turismo rural cuyo rótulo es bien visible. Una pista, hormigonada en este primer tramo, asciende suavemente entre prados. Enseguida encontramos dos bifurcaciones que pueden hacernos dudar. En la primera de ellas proseguimos por la izquierda, mientras que en la segunda, apenas unas decenas de metros después, desembocamos en una pista bajo un alambre de espino, debiendo coger la opción de la derecha, que vuelve a estar hormigonada durante un trecho.

El camino ya no ofrecerá dudas hasta que alcancemos la base del Ordiyón. Después de traspasar una precaria portilla hecha con alambre de espino, el camino realiza una serie de cómodas lazadas, buscando superar una primera barrera montañosa por un evidente paso bajo las torretas de alta tensión. En este trayecto divisamos una cabaña a la izquierda, algo apartada, y un camino herboso que a ella se dirige. Finalmente pasamos junto a otra sencilla construcción, la cual posee inscrita en el dintel de la puerta la fecha de 1934.

El ancho camino se dirige ahora de manera suave a los prados de La Salgar, antes de perder altura hacia la aldea de Sardea. Es entonces cuando encontramos una bifurcación a la izquierda,  un camino terroso, con abundantes e incómodas piedras sueltas en su tramo final, que conduce en pocos minutos hasta una portilla metálica. Cruzada esta, tomamos el sendero de la derecha, para ir faldeando por la ladera meridional del Ordiyón con el fin de ganar su vertiente oriental, que es la que permite subir con más comodidad.

Tras pasar junto a un solitario eucalipto, el evidente sendero transcurre paralelo a un vallado y sortea una tímida barrera rocosa que desciende de la montaña, para pasar después junto a un prado situado bajo una pequeña cavidad. Alcanzada por fin la ladera este del pico, solo resta girar a la izquierda y superar los duros recuestos que conducen a la cima, sin senda pero por un fácil terreno herboso salpicado de calizas.

Un hito de piedras cobija un belén montañero y un pequeño bote de plástico para depositar las tarjetas. El buzón que coronaba el Ordiyón ha desaparecido, quedando tan solo los restos de la base de la cruz.

Es momento de disfrutar de las vistas que este pico ofrece. Además de ser un buen balcón hacia las montañas piloñesas, descubrimos más cerca otras elevaciones vecinas del Sueve, como el Cerru (681 m) o el Picu Los Cuervos (889m), a los que nos podemos acercar, si lo deseamos, utilizando ancestrales sendas pastoriles, algunas de ellas bien trazadas y visibles en las laderas.

Acceso: Miyares (1h 30min)

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  • item-iconJoseba Astola Fernandez
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    Podemos subir al Ordiyón desde el Altu la Llama (paso de montaña entre Infiesto y Colunga), tomando la pista de Espineres para abandonarla a los cinco minutos por el primer camino que encontramos a la derecha. Este, pedregoso al principio, herboso después, alcanza la Collada Campurriu, desde la que ya observamos la esbelta silueta del pequeño Ordiyón. Descendiendo un poco por el plácido Valle de Campurriu, que separa Ordiyón del resto del Sueve, nos desviaremos hacia la cima cuando lo estimemos oportuno. La travesía circular con principio y fin en Miyares supone recorrer por asfalto unos 7 kms por la carreterilla que, desde la Llama, pasa por Borines hasta Miyares (estrecha, pero con muy poco tráfico) .