Gora

Piedra (1.556 m)

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Luis Astola Fernández
Sarrera data
2017/01/28
Aldatze data
2017/01/28
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A medio camino entre las estribaciones nororientales de la Sierra de Albarracín y el puntiagudo Cerro de San Ginés (1601 m), el terreno se abomba tímidamente en la cima de Piedra (1556 m); a pesar de no destacar demasiado sobre la elevada paramera circundante, su aislamiento y la lejanía de montañas que le superen en altura lo convierten en un buen mirador hacia las sierras que rodean estas apartadas estepas turolenses lindantes con Guadalajara: el macizo de Albarracín y su prolongación septentrional hacia la cabecera del río Gallo, tributario del aún lejano Tajo, la Sierra Menera, las areniscas rojas de Ródenas o el propio San Ginés.

En lo más alto de esta aplanada y extensa loma se alza la Ermita de los Santos de la Piedra, que prestan su nombre a la montaña. Esta curiosa advocación, más habitual de lo que pudiera parecer, especialmente en comarcas agrícolas del ámbito mediterráneo, la registramos, entre otros lugares, en Algemesí, Sueca y Cullera (Valencia), Biar (Alicante) o Valderrobles (Teruel), además de esta, perteneciente a Pozondón; la ermita hace referencia a Senén y Abdón, santos más relacionados con la meteorología que con la cantería, pues son los responsables de proteger contra el temible pedrisco las cosechas de los agricultores devotos ("La piedra divina os hizo / dulcísimos protectores / de todos los labradores / contra la piedra y granizo, / pues por vosotros deshizo / rayos, vientos y nublados. / Guardad los campos de piedra / Abdón y Senén sagrados." Estrofa de los "Gozos a los Santos de la Piedra", que se cantan el día de la romería, el domingo más cercano a partir del 29 de julio, onomástica de San Senén y San Abdón).

Los aparentemente escasos alicientes del recorrido al Piedra desde Ródenas o Pozondón se ven compensados con la visita a la inmensa dolina del Hoyón, un impresionante fenómeno geológico de origen kárstico cercano a la cima. Los corzos, que no esperan ser sorprendidos por nadie en estas soledades, pacen confiados entre los sembrados los brotes tiernos de trigo.

A la vuelta, deambulando entre las solitarias y calladas calles de Pozondón, tropezaremos con la torre almenada de su parroquial de Santa Catalina (s.XVI), con la mole rotunda de su Ayuntamiento, construido en sillares de rodeno, y con el aljibe soterrado de su plaza (tiene una capacidad de 600 m3), singular depósito de vida efímera, que abasteció de agua a la población entre 1931 y 1957; el Centro de Interpretación de la Arquitectura Tradicional del Parque Cultural de Albarracín, ubicado en el antiguo horno municipal, limita su horario al verano y a los fines de semana.

Desde Pozondón

Llegamos a Pozondón tras un recorrido de 17 km por la carretera A-1511, entre Santa Eulalia y Orihuela del Tremedal. A 600 metros de la localidad en dirección a Ródenas por la TE-V-9022 se alza junto a la carretera la sobria ermita de San Roque (s.XVII-XVIII), con portada de sillares bien escuadrados de rodeno y el cementerio anexo. Frente a ella (1415 m) arranca una pista señalizada con postes de una ruta ciclista y senderista de la Comarca Sierra de Albarracín, denominada Ruta del Hoyón; el clásico panel de fondo lila utilizado para indicar elementos interesantes de Cultura y Patrimonio marca 4 km a la Ermita de los Santos de la Piedra (la distancia real es algo mayor, 4,6 km).

La amplísima pista, que da acceso también a las fincas agrícolas de la zona, conduce sin pérdida (hay señales en los cruces que pudieran plantear dudas) hacia la lejana mota del Piedra (1556 m), coronada por la ermita de los santos Abdón y Senén; el recorrido, prácticamente sin desnivel, resulta algo monótono, más ciclable que paseable y apto incluso, en circunstancias normales, para cualquier tipo de turismo.

Tras 45 minutos de marcha relajada, al pie mismo de la colina, la pista se bifurca; a la izquierda continúan las balizas de la Ruta del Hoyón, que rodean por el sur y el oeste la loma cimera, mientras que un panel indica la continuación, por la derecha, hacia la ermita, que se alcanza tras salvar la suave pendiente final hasta la cima (1,00). Vértice geodésico, mesas y panel/mirador acompañan a la sencilla ermita de los Santos de la Piedra, provista de un amplio porche bien orientado para resguardarse del frío viento estepario.

El Hoyón del Alto de la Casilla

Mirando desde el pilón geodésico hacia el NW, se intuye al final de la loma, sobre el Alto de la Casilla, el cráter del Hoyón, distante 1,5 km a vuelo de pájaro. Unas marcadas roderas descienden al N por la amplia lomada al collado intermedio, entre manchas de sabina rastrera (Juniperus sabina), que forman el pintoresco paisaje de "piel de leopardo", producto de la adaptación de esta especie a las duras condiciones climatológicas (frío y calor extremos, fuertes vientos y escasas precipitaciones) de los páramos esteparios que estamos recorriendo. Enseguida enlazamos nuevamente con las balizas de la Ruta del Hoyón, abandonadas antes del ascenso a la cima, que nos conducen, para certificar el asombro anticipado durante la aproximación, al borde del espectacular cráter del Hoyón (1,20) (WGS84 30T 623871 4494152).

Las torcas o dolinas (hoyones o celadas en la terminología geológica local) son hundimientos producidos o acelerados por la disolución de las rocas carbonatadas (erosión kárstica), presentes en la mayoría de terrenos de naturaleza calcárea; la Hoya del Alto de la Casilla o Dolina del Hoyón, que puede estar en el origen del topónimo Pozondón, sorprende por sus inusitadas proporciones (50 metros de profundidad y 300 de diámetro mayor) y por la armónica belleza de sus curvas elípticas; la soledad y silencio del adusto paraje impresionan hasta el escalofrío. Este fenómeno no es, ni mucho menos, único en la comarca serrana de Albarracín y zonas aledañas, pródiga en manifestaciones similares del modelado kárstico, como las celadas entre Bronchales y Pozondón, el campo de dolinas de Frías de Albarracín, las celadas de Villar del Cobo (al parecer, las mayores de Aragón) o el conjunto de hoyas de los Llanos de Pozondón, cercanos a este del Hoyón.

El regreso a Pozondón (3,00) se realiza por la misma ruta, siguiendo las balizas que rodean la cima del Piedra por la derecha, sin necesidad de ascenderla; habiéndolo previsto y contando con dos vehículos, se puede descender desde el borde del cráter, en dirección NE por el camino de la Tejería, marcado con las señales de la misma Ruta del Hoyón, a buscar la carretera TE-V-9022 entre Pozondón y Ródenas, en las inmediaciones del km 7, a menos de 3 km de esta última localidad; posible ruta circular alternativa, visitando primero El Hoyón (0,50), ascendiendo al Piedra (1,30) y regresando por la Vereda de las Tejadas hasta las cercanías del km 5 de la misma carretera, frente al arranque del ramal asfaltado que sube a San Ginés (1601 m)(3,00).

Accesos: Pozondón, ermita de San Roque (1h); Ródenas, carretera TE-V-9022, km 7 (1h 30min)

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